Canarias

La Zona ZEC, entre la realidad y el mito

Tras 20 años, la ZEC sigue sin cubrir la expectativa de introducir “actividades inexistentes” en la poco diversificada economía canaria * Su conocimiento por los inversores es aún “insuficiente”

El nuevo presidente de la Zona Especial Canaria (ZEC), Pablo Hernández, durante el acto celebrado el 18 de febrero en Las palmas de Gran Canaria de toma de posesión de su cargo, acto al que asistieron la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero (i) y el presidente del Gobierno Canario, Ángel Víctor Torres.
El nuevo presidente de la Zona Especial Canaria (ZEC), Pablo Hernández, durante el acto celebrado el 18 de febrero en Las palmas de Gran Canaria de toma de posesión de su cargo, acto al que asistieron la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero (i) y el presidente del Gobierno Canario, Ángel Víctor Torres.

Costó mucho esfuerzo y muchas negociaciones con la Comisión Europea sacar adelante la Zona Especial Canaria (ZEC). Fue a finales de noviembre de 1999, tras cinco largos años de salvar escollos en la administración comunitaria, cuando por fin recibió el visto bueno definitivo esta área de baja fiscalidad en las Islas. Entró en vigor meses después, el 23 de junio de 2000, por lo que a mediados del pasado 2020 cumplió, en plena pandemia, 20 años de funcionamiento. Dos décadas que dejan un balance bastante menor a las altas expectativas que creó en su día: "La ZEC es una zona offshore de España en Canarias. Pero no solo en beneficio del archipiélago, sino de toda España”, dijo el entonces presidente del Gobierno autonómico, Manuel Hermoso, en la presentación de esta herramienta fiscal canaria en Madrid.

No era el único en mostrar su convencimiento de que la ZEC sería “un instrumento fundamental para el futuro económico de las Islas por su enorme potencial para crear empleo cualificado y diversificar la economía regional”. Ofrecía la presión fiscal más baja de Europa, con un tipo impositivo del 4% en el Impuesto sobre Sociedades frente al 20% de la media europea, y gracias a sus potentes incentivos iba a ser una lanzadera para colocar a la economía canaria en otro nivel. Cuatro lustros más tarde, la economía canaria sigue con el mismo nivel de dependencia del sector turístico, como ha puesto en evidencia el impacto del COVID-19.

La falta de evaluación de los resultados de la Zona Especial Canaria es una de las carencias que impide corregir los desajustes entre lo que se esperaba de ella y la realidad: “Hemos visto y comprobado que, aunque a priori el papel de la ZEC es muy limitado en la economía canaria, en términos de participación en número de empresas o de nuevas altas, esta percepción cambia cuando nos orientamos hacia una delimitación más exacta del verdadero campo de juego de la zona especial”, concluye el estudio más completo realizado por Corporación 5 hace dos años. Y ofrece los siguientes datos: “La producción media por empresa asciende a 4 millones de euros, en comparación con los 730.000 euros de la empresa media canaria. Es decir, un valor 3,4 veces superior a la media regional”. En cuanto a la plantilla media señala que “se sitúa en las entidades ZEC en 16,76 trabajadores frente a una plantilla media canaria de 5 trabajadores por empresa. Es decir, un valor 3,4 veces superior a la media de las Islas”. Y, por último, en cuanto a producción media por trabajador, la sitúa en “243.000 euros en las empresas ZEC, un 67% por encima de la media canaria”. Concluye, en definitiva, que “las entidades ZEC son más grandes en términos medios que la empresa media canaria, generan más producción por trabajador, pagan mejores salarios a sus empleados y realizan una inversión media superior”.

En realidad la consultora justifica el escaso peso de la Zona Especial Canaria en la economía, distinguiendo entre su relevancia cuantitativa de la cualitativa, llegando a calificar de “tópico” que la misión principal de la ZEC sea la atracción de capitales exteriores.

Desconocimiento

Y finaliza con otras dos llamativas conclusiones: “El régimen ZEC requiere aún de su comercialización y son pocas las entidades que se incorporan de forma autónoma a sus ventajas”. Y a la falta de conocimiento por parte del inversor añade la convencida de realizar evaluaciones de mayor calado.

La mayor prueba de que los resultados de la Zona Especial Canaria han estado muy por debajo de lo esperado la acredita los numerosos cambios y ajustes legislativos que ha sufrido en todos estos años. Alguna reforma ha sido de calado y tampoco ha escapado a las disputas del pleito insular, con denuncias hace años al fomento de mayores inversiones en una isla frente a otra.

En su reciente toma de posesión, el actual presidente de la ZEC, Pablo Hernández, anuncio además que a este instrumento fiscal canario aún le queda camino administrativo por recorrer: “La existencia de la doble aduana autonómica y estatal es una garantía del Régimen Económico y Fiscal de Canarias, pero también condiciona la implantación de empresas en la ZEC cuando deben importar equipos y maquinaria o realizar actividades de importación o exportación con el resto de la UE”. Y concluyo: “Debemos ser valientes para, junto con el Gobierno de Canarias y la Agencia Tributaria, analizar y aplicar alternativas de simplificación administrativa que permitan mantener las singularidades del sistema”.

En cifras

1.223 empresas. El último Consejo rector de diciembre de 2020 autorizó 19 empresas que, sumadas a las del resto del año, acumuló 174 empresas autorizadas con un compromiso de inversión de 296,1 millones de euros y 2.361 empleos. Entre 2001 y 2019 se contabilizó un total de 1.223 empresas inscritas. En este mismo periodo, el número de trabajadores que se incorporaron a nuevos puestos de trabajo fue de 14.433. Por otra parte, la inversión acumulada en este periodo fue de 1.377 millones.

Mayor retorno. El retorno de la ZEC por cada millón de euros de inversión pública es de 55,41 puestos de trabajo o empleos nuevos, frente a los 13,01 que se crearon con los Fondos Estructurales Europeos 2000-2006 o a los 16,43 generados a través de la Reservas de Inversiones de Canarias (RIC), según el estudio de Corporación 5. Concluye que la ZEC triplica la eficiencia como herramienta de política económica frente a otras herramientas.

Sanciones. La Zona Especial Canaria se enfrentó a su 'examen' más duro a los seis años de empezar a funcionar, cuando la Agencia Tributaria abrió un proceso de verificación para determinar si las más de 300 entidades habían cumplido con el requisito de contratación de mano de obra. El Consorcio de la ZEC ha abierto ha abierto después expedientes sancionadores de oficio a empresas que operan incumpliendo la obligatoriedad de crear y mantener cinco empleos, en el caso de Gran Canaria y Tenerife, y tres en las restantes.

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