Infraestructuras

ACS gana 574 millones de euros en 2020 lastrada en 280 millones por la crisis de Abertis

El presidente de ACS, Florentino Pérez.
El presidente de ACS, Florentino Pérez.

La caída de la aportación de Abertis al resultado neto de su accionista ACS, en 280 millones respecto a 2019, ha lastrado fuertemente el beneficio ordinario del grupo que preside Florentino Pérez. Este marca 602 millones al cierre de 2020, lo que implica una bajada del 37% o de 360 millones de euros. El tráfico de la concesionaria catalana se mantuvo lejos de los volúmenes previos a la pandemia, con un pico de caída máxima del 64,4% en el mes de abril y una afectación del 13,8% aún el pasado mes de diciembre. La bajada media en la intensidad de tráfico de pago en sus autopistas fue del 20% en el año.

Sin tener en cuenta la contribución de Abertis, que pasa de sumar 245 millones en 2019 a restar 35 millones en 2020 a ACS, el beneficio neto ordinario se resiente un 11%, esencialmente por el paso de la pandemia. el resultado atribuible, por su parte, es de 574 millones, con un descenso del 40%

La compañía de infraestructuras se ha visto arrastrada por una menor contribución de la filial de servicios Clece tanto en ebitda como en resultado neto, donde la empresa de servicios ha entregado 33 y 21 millones menos que en 2019, respectivamente. ACS ha argumentado esta tarde que Clece se ha visto tocada por el cierre de instalaciones sociales, como colegios y centros de ocio, o por un menor tráfico aéreo. Un contratiempo que ha compensado parcialmente con mayor actividad en hospital y centros públicos.

Incluso en la construcción se ha percibido el peso negativo del coronavirus, con descensos del 10% en producción y resultados operativos.

Crisis y solución en Oriente Medio

La conocida salida en pérdidas de Oriente Medio para Cimic, con un impacto de 844 millones, fue amortiguada con la venta del 50% de la firma de servicios mineros Thiess, paquete por el que obtuvo 1.265 millones.

Ya este 15 de febrero Cimic llegó a un acuerdo con la emiratí Sald Investment para la venta de su inversión en Oriente Medio, donde contaba con el 45% de BICC.

Los ingresos de ACS en 2020 han bajado a 34.937 millones, un 10,5% menores a los de 2019. La empresa ha visto ralentizada la actividad por la Covid 19 especialmente en el área Asia-Pacífico y Europa. Norteamérica, por su parte, se consolida como principal granero de facturación, con el 52% del total (Europa tiene un peso del 21% y Australia, del 15%). ACS recoge ocho de cada diez euros facturados en cinco países: EE UU, Australia, España, Canadá y Alemania.

El ebitda global, de 2.397 millones, se contrae un 24% (-14,2% sin Abertis).

La reserva de contratos por ejecutar, de 69.226 millones baja un 11% y nota la desconsolidación de la minera Thiess o la devaluación del 9,2% para el dólar estadounidense. En términos comparables la caída se reduce al 3,7%.

Deuda por inversiones

La deuda neta, de 1.820 millones, equivale a 0,7 veces el ebitda. El endeudamiento prácticamente era inexistente un año atrás y sube ahora en más de 1.700 millones tras las inversiones en proyectos de renovables e inversiones financieras. ACS incrementó en 2020 su posición en Hochtief y Cimic con la inversion de 443 millones, al tiempo que destinó 355 millones al aumento de la autocartera.

Las distintas actividades generaron un flujo de 1.245 millones de euros, incluidos los fondos derivados de la rotación de activos concesionales (108 millones por concesiones de Iridium en España) y de energía (la venta de activos a Galp generó flujos por 336 millones), así como los dividendos pagados por Abertis.

En el capítulo de la retribución al accionista, el mayor grupo español de infraestructuras distribuyó 870 millones: 626 millones a sus accionistas (un 59% en acciones) y 244 millones a minoritarios, esencialmente de la filial germana Hochtief.

Resultados por actividades

El negocio principal de ACS, Infraestructuras, ha tenido un comportamiento dispar: el área de construcción ganó 100 millones tras provisiones esencialmente por la Australiana Cimic, y la división de concesiones obtiene un millón en rojo de Abertis y 33 millones a favor de Iridium.

Los ingresos del área de construcción rozaron los 27.500 millones (un 95% fuera de España), con un descenso del 11%. Uno de los reveses del año para ACS ha sido el del arbitraje del Proyecto australiano Gordon, con un impacto en las ventas de 725 millones.

Las obras de ACS han dejado un ebitda de 1.743 millones, con un margen sobre ventas del 6,3%. La cartera, por su parte, adelgaza casi un 7%, hasta los 57.600 millones, por tipos de cambio y el freno a la licitación que ha supuesto el coronavirus.

Abertis cayó un 24% en ventas (4.054 millones) y un 30% en ebitda (2.628 millones). En el peor año que se recuerda en sus autopistas, la compañía ha jugado fuerte, haciéndose con la mexicana Red de Carreteras de Occidente (RCO) por 1.500 millones, y con la concesión estadounidense Elizabeth River Crossing, en Virginia, por 1.000 millones. 2021, a buen seguro, será un ejercicio de consolidación de los nuevos activos antes de lanzar de nuevo la inversión.

La otra concesionaria de ACS, Iridium, saldó el ejercicio con 33 millones de beneficio tras distintas desinversiones en el mercado doméstico.

En Servicios Industriales, división sobre la que ACS sigue negociando su venta a la francesa Vinci, el beneficio ordinario fue de 312 millones. La cifra está un 11% por debajo de los 350 millones de beneficio ordinario en 2019, y lejos de los 600 millones del pasado ejercicio si se contabilizan los extraordinarios de entonces por la venta de activos en renovables.

Los ingresos del área industrial, de 5.850 millones, se han visto rebajados un 10% por el retraso o paralización de proyectos en distintas geografían por las medidas de contención de la pandemia. Su ebitda fue de 661 millones, un 4,6% menos. Con ello, ACS ha logrado subir ligeramente el margen sobre ventas en servicios industriales al 11,3%. La división acumula trabajo por ejecutar por más de 8.900 millones (18 meses de actividad).

Clece, por último, facturó 1.555 millones, con un retroceso del 1,5%. Su ebitda fue de 61 millones, dejándose un tercio del resultado cosechado en 2019. Y su resultado neto fue de 18 millones, algo menos de la mitad. La cartera en este caso es de 2.700 millones de euros (21 meses de actividad).

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