Duelo de millonarios en la Super Bowl

Frente a frente, Tom Brady, el jugador más laureado, y Patrick Mahomes, el mejor pagado de todos los tiempos

Super Bowl
Imagen de un partido entre Tampa Bay Buccaneers y Kansas City Chiefs. GETTY IMAGES

Es el acontecimiento deportivo que más expectación genera en el mundo, sobre todo en Estados Unidos, la cuna del fútbol americano, cuyo origen data de 1892 y que en la década de los años noventa superó al otro deporte rey en este país, como es el béisbol. Sirva como dato significativo los 102 millones de espectadores, 1,7 millones más que en 2019, siguieron en directo por las diversas plataformas de televisión la final, que el año pasado jugaron los Kansas City Chiefs, que consiguió su segundo título en la National Football League (NFL), y los San Francisco 49ers. En la 55ª final de la Super Bowl de este año, que se celebrará este domingo 7 de febrero, confluyen diferentes elementos que la convierten en una de las más emocionantes de las últimas temporadas. Por primera vez en la historia de este deporte, uno de los finalistas de la NFL, Tampa Bay Buccaneers, es el anfitrión del partido decisivo, que jugará contra Kansas City Chiefs y que se celebrará en el estadio Raymond James de Tampa Bay, en Florida. Todo está preparado para el que será probablemente el evento deportivo del año, sobre todo cuando está en el aire la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokio, pospuestos desde el año pasado y que en principio se celebrarán del 23 de julio al 8 de agosto.

Las marcas también lo dan todo en esta gala, cuyos derechos son propiedad de la cadena CBS: por 30 segundos de anuncio durante el partido se llegan a pagar más de 5,5 millones de dólares. Este año hay anunciantes, como Coca-Cola, Budweiser, Pepsi, Hyundai o Ford, que debido al impacto económico de la pandemia, han decidido invertir en otro tipo de campañas publicitarias y no estar en la final, en la que sí estarán enseñas como Cheetos, Bud Light, Pringles, Doritos, Tide, Chipotle, Hellmanns, Mountain Dew, Samuel Adams o Walt Disney.

Tom Brady.
Tom Brady. GETTY IMAGES

La expectación este año es elevada también por la reducción del aforo, a pesar de que Florida es uno de los estados más permisivos en este sentido: el estadio tiene capacidad para acoger a unas 75.000 personas, pero debido a la crisis sanitaria del Covid-19 solo estará permitido el acceso a 22.000 aficionados, de los cuales, según anunció la NFL, 7.500 asistirán gratis ya que son asientos reservados para el personal sanitario. El resto deberá abonar una entrada, este año mucho más cotizada debido a la oferta, cuyo precio oscila entre los 9.500 dólares (7.940 euros) y los 24.750 (20.700 euros), llegando alguno de los asientos con inmejorables vistas al campo de juego a alcanzar los 45.000 dólares (39.600 euros). El reparto de entradas por equipos también se rige por unas normas equitativas: el equipo anfitrión recibe el 5% de los tiques, pero en este caso los Buccaneers, al ser el primer conjunto que juega una final en su estadio de procedencia, no recibirá ese porcentaje para no tener ventaja en las gradas sobre su rival. Todo está calculado al milímetro para que nada falle ni enturbie el espectáculo, hasta tan nimio detalle.

Pero el morbo, sin duda, va a estar en el campo de juego. Por primera vez, se van a enfrentar en un emocionante duelo los dos jugadores que más expectación levantan en el fútbol americano: por un lado, Tom Brady, el quarterback más laureado, considerado el mejor de la historia de la NFL, y que debuta en una final con su actual equipo; y, por otro lado, Patrick Mahomes, la estrella de los Kansas City Chiefs, calificado en estos momentos como el mejor del mundo, dada la magnitud de su contrato. El quarterback, (Tyler, Texas, 1995) firmó este verano el acuerdo más ambicioso del deporte estadounidense: de 503 millones de dólares (420,3 millones de euros) por los próximos diez años. La cifra, lejos de escandalizar, llegó a ser considerada escasa. Así lo manifestó el entrenador y coordinador defensivo de los Baltimore Ravens, Don Wink Martindale, que calificó el contrato de chollo: “Podrían haberle pagado mil millones y aun así estaría mal pagado”. Hasta esta semana era considerado el mayor contrato de la historia del deporte: ahora ese lugar lo ocupa el jugador del FC Barcelona, Leo Messi, que como se acaba de conocer, en 2017 renovó por cuatro años su estancia en el equipo a cambio de 555,2 millones de euros.

A pesar de esa caída del trono, Mahomes lidera la clasificación de los jugadores de la NFL mejor retribuidos, superando a quien hasta ahora ocupaba el podio, Matt Ryan, de los Atlanta Falcons, con un contrato por cinco años de 150 millones de dólares (125,3 millones de euros); seguido del jugador de los Chicago Bears Khalil Mack, con 141 millones de dólares (117,8 millones de euros) por seis años; de Russell Wilson, con 140 millones de dólares (117 millones de euros) por cuatro años en Seattle Seahawks, y de Andrew Luck, jugador de los Colts, con 139 millones de dólares (116 millones de euros) repartidos en seis años. También aventaja al mayor contrato firmado en la NBA de todos los tiempos: el que renovó el jugador griego Giannis Antetokunmpo con su equipo, Milwaukee Bucks, por cinco años y 228 millones de dólares (190,5 millones de euros).

Mahomes comenzó jugando a los 20 años en el equipo universitario Texas Tech, aunque en su infancia tocó distintos palos deportivos, desde el fútbol americano, béisbol, deporte al que se dedicaba profesionalmente su padre, Pat Mahomes, y baloncesto. En 2018 fue elegido el jugador más valioso de la liga (conocido como MVP), tras lograr 5.097 yardas y 50 ensayos (touchdowns) y al año siguiente lograr que el Kansas consiguiera su primer título de la Super Bowl. Frente a él tendrá al mejor deportista de la historia del fútbol americano, Tom Brady.

Patrick Mahomes.
Patrick Mahomes. GETTY IMAGES

A sus 43 años, sigue estando en primera línea, y en su primera temporada en el Tampa Bay Buccaneers ha conseguido que el equipo juegue su primera final frente al campeón de la pasada liga. Brady (San Mateo, California, 1977) es también un habitual de la prensa del corazón, ya que está casado desde 2009 con la modelo brasileña Gisele Bündchen, con la que tiene dos hijos, a los que se suma el que el deportista tuvo con una anterior pareja. Ambos amasan una fortuna de 500 millones de dólares, (417,8 millones de euros), de los que 200 millones de dólares (167,2 millones de euros) se calcula que son ganancias del jugador.

Volviendo a su carrera deportiva, se inició en los torneos universitarios durante cuatro años en los Michigan Wolverines, donde pasó tiempo sin jugar, para más tarde ser seleccionado en sexta ronda, en el puesto 199 de 254, por los New England Patriots del draft de la NFL en el año 2000. Durante un año fue suplente de otro jugador, hasta que en 2001 logró una plaza como titular.

Ahí comenzó su despegue: ganó seis títulos de Super Bowl, nueve de la American Football Conference, y 17 de la AFC Este, la división de la Conferencia Americana de la National Football League. A su palmarés se añaden los seis anillos de campeón de la Super Bowl, además de haber sido reconocido como el más valioso de la liga en tres ocasiones, y de la Super Bowl en cuatro.

Además, ha sido elegido 14 veces para el Pro Bowl (el partido de las estrellas de la NFL), y en cinco ocasiones para los equipos All Pro (los mejores jugadores en cada posición durante una temporada). No quedan ahí sus logros: es el mariscal que más partidos ha ganado en la historia de la liga americana, y es el único que ha superado las 200 victorias. El jugador, al que le siguen en Twitter 1,4 millones de seguidores, lleva días calentando motores en la red social, donde asegura que “este año es diferente a otros”, a la vez que anima a los fans a que den su opinión a una imagen suya con un gesto de duda. ¿Quién ganará?

El esperado espectáculo del descanso

  • Medio tiempo. Uno de los momentos más esperados de la Super Bowl suele ser el espectáculo de medio tiempo. Difícil será superar, y mucho más este año con los protocolos de distanciamiento y de seguridad marcados por la pandemia, la impresionante actuación en Hard Rock Stadium de Miami de Jennifer López y Shakira, que estuvieron acompañadas de dos artistas del género urbano, J. Balvin y Bad Bunny.
  • Autofinanciación. Este año han circulado muchos rumores sobre quiénes actuarían en el descanso, incluso se llegó a citar el nombre de la española Rosalía, pero sobre el escenario estará el cantante, compositor y productor canadiense The Weeknd. De nombre Abel Tesfaye, ha asegurado que él mismo se financiará el espectáculo para que este sea como imaginó, ya que considera el medio millón de dólares que aporta la NFL se le queda corto.
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