Energía

Biden apoya a Iberdrola en su primer parque de eólica marina en EE UU

La Casa Blanca respalda las inversiones en renovables

Parque de eólica marina EA1 de Iberdrola en el mar del Norte.
Parque de eólica marina EA1 de Iberdrola en el mar del Norte.

Iberdrola recibe un nuevo respaldo oficial al proyecto de instalación de su primer parque de eólica marina en Estados Unidos (EE. UU.). Y este apoyo no es baladí, puesto que llega desde la Casa Blanca. El nuevo presidente del país, Joe Biden, es un defensor de las energías renovables, al contrario que su predecesor, Donald Trump, refractario hacia todas las iniciativas relacionadas con la sostenibilidad del planeta.

Así que el Gobierno de Estados Unidos ha decidido la reanudación del proceso de concesión de permisos al complejo Vineyard, que prevé generar 800 MW frente a las costas de Massachusetts. El país tan solo cuenta con un parque off shore en operación, a pesar de los recursos naturales de sus aguas jurisdiccionales, en dos océanos.

En la etapa de Trump, el proyecto de Vineyard se encontró con más obstáculos, sobre todo por parte de las autoridades de Massachusetts. Joe Biden emitió el pasado 27 de enero una orden ejecutiva para que el Departamento de Interior activara las inversiones renovables en aguas federales, sorteando así los posibles problemas que pudieran proceder de las administraciones locales. La decisión de Biden forma parte de la batería de iniciativas que ha puesto en marcha desde el primer día que asumió la presidencia de EE. UU.

La Oficina de Administración de Energía Oceánica (BOEM) del país estadounidense ha comunicado que "en apoyo al objetivo de la administración de Biden de abordar el cambio climático y promover la producción de energía en alta mar" se ha decidido activar el permiso de licencias de Vineyard.

Amanda Lefton, directora de BOEM, ha reiterado en un comunicado que la eólica marina "tiene el potencial de ayudar a la nación" en su transición energética a un mix de generación más renovable. En este sentido, ha añadido que Vineyard también mejora la sostenibilidad con "energía confiable" y de paso "estimula el desarrollo económico" con la creación de "empleos bien remunerados".

Lefton se compromete a realizar "una revisión sólida y oportuna del proyecto" del grupo que preside Ignacio Galán. El próximo y definitivo paso será la declaración de impacto ambiental. 

El mes pasado, Iberdrola, a través de su filial estadounidense Avangrid, ya consiguió una serie de permisos para el desarrollo de Vineyard, que acumula un cierto retraso por los problemas antes citados. La nueva hoja de ruta incluye la puesta en marcha del complejo, con turbinas de GE, en 2023. Suministrará energía equivalente al consumo de 400.000 hogares.

Vineyard, participado al 50 % por Iberdrola y el fondo Copenhague Infraestructures, supondrá una inversión de 2.500 millones de euros.

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