Indicadores económicos

España, el único país del euro que contrajo la actividad manufacturera en enero por Filomena

El índice PMI se situó en enero en 49,3 puntos después de haber cerrado 2020 al alza

Un cocinero organiza los pedidos en un restaurante un día antes de que los clientes puedan acudir al local para recoger comida para llevar.
Un cocinero organiza los pedidos en un restaurante un día antes de que los clientes puedan acudir al local para recoger comida para llevar. Ep

El sector manufacturero español regresó al territorio de la contracción en el arranque de 2021. La escalada de la pandemia de coronavirus y los efectos del temporal Filomena, que mantuvo a España en alerta por frío y nieve durante los primeros días de enero, pasaron factura a la actividad fabril en España, que inició el año en contracción después de haber cerrado 2020 al alza. La borrasca se sumó al aumento de los contagios tras las fiestas navideñas y a las restricciones para contenerlos, un combinación que provocó el deterioro de la producción manufacturera mientras el resto de los países de la zona euro mantuvieron el crecimiento, según IHS Markit.

Así, el índice PMI del sector manufacturero español se situó en enero en 49,3 puntos frente a los 51 puntos de diciembre. Los 50 puntos son el umbral que separa la contracción de la expansión. La lectura estuvo por debajo del 50,9 que esperaba el consenso. Se trata de la segunda contracción del sector en los últimos tres meses, depués de que el pasado diciembre repuntara gracias a la demanda externa. En noviembre marcó 49,8 puntos.

Además del virus y de las inclemencias del tiempo, en la recaída también influyeron los crecientes retrasos en la entrega de insumos, cuyos precios subieron por sexto mes consecutivo hasta la tasa más alta en tres años, en medio de informes generalizados de escasez de materias primas, principalmente en Asia, aumento de los costes de transporte y precios más altos de insumos clave como el acero. Los plazos medios de entrega empeoraron por decimocuarto mes consecutivo, y en mayor medida desde mayo. "Las empresas tuvieron que agotar las existencias y se intensificó la presión sobre los precios", explican desde ING.

En consecuencia, y debido a que la continuidad de las restricciones en la actividad y Filomena pesaron tanto en la producción como en la demanda, las empresas recortaron el empleo en el sector por tercer mes consecutivo y al mayor ritmo desde el pasado mes de agosto. La demanda internacional también fue menor. Con todo, la confianza sobre el futuro se mantuvo prácticamente sin cambios frente a su máxima de casi dos años y medio registrada en diciembre de 2020.

"Si bien una perspectiva desfavorable a corto plazo ha dado lugar a recortes de empleo, las cifras de las expectativas pueden arrojar algo de positividad", señala el director de Economía de IHS Markit, Paul Smith. A su juicio, existe "un grado de optimismo consistente con un aumento decente de la actividad en el plazo de doce meses, naturalmente supeditado a que la vacunación tenga éxito y que se observe un claro fin de la pandemia".

Zona euro

En la zona euro, el crecimiento de la actividad del sector manufacturero se mantuvo fuerte a principios de año y el sector se expandió por séptimo mes consecutivo en todos los páises analizados, salvo en España. El índice PMI marcó el 54,8, por encima del 54,7 estimado, aunque registró un ligero descenso con respecto al 55,2 de diciembre, debido al incremento de las medidas restrictivas en la región por el Covid, lo que, unido a la escasez de suministros, perjudicaron la actividad.

"La producción manufacturera de la zona euro siguió creciendo a un ritmo sólido, aunque el crecimiento se ha debilitado hasta alcanzar el nivel más bajo desde que comenzó la recuperación, ya que las nuevas medidas de bloqueo y la escasez de suministro plantean nuevos retos a los productores de toda la región", dijo Chris Williamson, economista jefe de negocios de IHS Markit.

Entre las principales economías de la zona euro, el mayor crecimiento industrial se registró de nuevo en los países con sólidas bases de exportación, los Países Bajos, con una lectura de 58,8 puntos, la expansión más fuerte en más de dos año, y Alemania, que registró 57,1 puntos, mejor que el 57 esperado. Italia también obtuvo su mejor resultado en casi tres años, de 55,1 puntos, mientras que también se observó un marcado crecimiento en Austria, de 54,2. En el resto de los países, la expansión tendió a ser modesta o, en el caso de Grecia, se estancó. España, por su parte, se situó a la cola de la clasificación.

Aunque las perspectivas a corto plazo siguen siendo difíciles, las empresas conservan cierta confianza en que la actividad dentro de un año será notablemente mayor. El despliegue de las vacunas y el fin de lo peor de la pandemia se consideran los principales factores que desbloquearán la demanda del mercado y, por tanto, el crecimiento de la actividad.

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