El Gobierno salva el decreto de los fondos europeos gracias al apoyo de Bildu y la abstención de Vox

Más País apoya el texto tras incluir un proyecto piloto para reducir la semana laboral a cuatro días

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesus Montero, en el Congreso.
La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesus Montero, en el Congreso. EFE

El Gobierno ha salvado por la mínima la convalidación del decreto ley de gestión de los fondos europeos gracias al apoyo de Bildu y a la abstención sorpresa de última hora de Vox. Con un margen muy ajustado –170 votos a favor, 126 en contra y 52 abstenciones–, el Ejecutivo ha logrado el sí de la cámara para convalidar el decreto de medidas urgentes para la modernización de la Administración Pública y para la ejecución del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que establece los marcos para la absorción, gestión y ejecución de los más de 140.000 millones de euros que recibirá España del fondo europeo de recuperación.

El partido independentista vasco se ha desmarcado de la posición de Esquerra Republicana y ha pactado con el Ejecutivo facilitar la aprobación del decreto tras arrancar un compromiso de más peso para los alcaldes y las administraciones regionales en la gestión del dinero. Antes, el Gobierno ya había fijado su voluntad de negociar y modificar el decreto con el fin de evitar que el Congreso echase abajo su aprobación. Además de PSOE, Unidas Podemos y Bildu, el texto ha logrado los votos favorables de PNV, Más País, Compromís, Coalición Canaria, Nueva Canarias, Partido Regionalista Cántabro y Teruel Existe.

Por su parte, el PP, Esquerra, el PDeCAT, Junts, UPN, la CUP y Foro Asturias han rechazado el decreto, mientras que Vox ha modificado por sorpresa su voto negativo y lo ha cambiado por una abstención que ha permitido al Gobierno respirar. "El agradecimiento del Gobierno por proteger a los españoles es a todos los que han entendido el mensaje. Hoy se trata de proteger a España", ha afirmado la vicepresidenta primera, Carmen Calvo.

En las negociaciones de última hora, formaciones como Más País han arrancado al Gobierno a cambio de su apoyo la puesta en marcha de un proyecto piloto para reducir la jornada laboral a cuatro días semanales. Otras como Ciudadanos, que había apelado a la responsabilidad durante su intervención, anunciaron posteriormente su rechazo. 

En juego estaban los más de 140.000 millones de euros en transferencias y créditos que España recibirá a partir de este año de Bruselas. También, el plan de reformas e inversiones que acompaña a la recepción del fondo, del que España será el principal destinatario junto con Italia.

Con la aprobación del real decreto, España se acerca un poco más a la fecha en la que comenzará a recibir el dinero de Bruselas. Este jueves, mientras el Congreso debatía el texto, la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, se reunía en Bruselas con diferentes mandatarios de la Unión Europea para, precisamente, seguir perfilando los flecos del plan que España tendrá que presentar formalmente a la Comisión antes del 30 de abril, después de haber ido abriendo el apetito con las 30 fichas que recogen las grandes líneas del plan de inversión y reformas.

En Bruselas, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión, Valdis Dombrovskis, ha asegurado que aunque España y Bruselas deben seguir trabajando, el borrador del plan de recuperación y resiliencia presentado por el Gobierno de Pedro Sánchez demuestra "el trabajo, muy completo", que se ha realizado hasta la fecha. En los mismos términos se ha mostrado el comisario de Economía, Paolo Gentiloni.

Antes, en un encuentro de la representación española del Ejecutivo Comunitario con los medios, el director de la Representación de la Comisión en España, Francisco Fonseca, ha reconocido que el plan español es uno de los más avanzados. "Las negociaciones en España están avanzando bien. Lo que dijo la vicepresidenta Calviño en el Eurogrupo no solo es lo políticamente correcto, sino nuestra línea oficial. El Gobierno español es uno de los que va más avanzados en la negociación europea", ha asegurado Fonseca. Su plan "se ajusta a las prioridades de gasto y a las condiciones de los fondos y puede ser aprobado por el Consejo". Con una fecha en el horizonte: "Hacia el 30 de abril deberíamos estar en buena situación para decir exactamente cuándo los fondos van a empezar a llegar a España".

Una de las polémicas que rodean al plan español, a la que precisamente se han referido varios grupos políticos este jueves en el debate del Congreso, es la fuerte dependencia que el desembolso tiene del propio Gobierno y de la oficina de Moncloa creada al respecto. En esta línea, el propio Fonseca ha recordado que el sistema de gobernanza español presentado a la Comisión "se ha discutido en una reunión entre el Gobierno, las autonomías y la presidenta Von der Leyen. Es un sistema interno en el que no podemos meternos, pero que se ajusta a la situación y a las reglas constitucionales españolas".

En este sentido, Fonseca ha reconocido que "es cosa de España que el plan funcione bien", ya que el desembolso del dinero va a depender de cómo se cumplen los plazos y de cómo se consiguen los hitos vinculados a los planes de reforma e inversión. Cabe recordar que, tras los primeros pagos, los fondos irán transfiriéndose a medida que los objetivos acordados entre España, la Comisión y el Consejo se vayan cumpliendo.

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