Energía

Naturgy afronta una nueva etapa con la opa de la australiana IFM por el 22,7%

El accionariado del grupo quedaría en manos de tres fondos y La Caixa. La oferta abre la vía a la exclusión en Bolsa, según fuentes del mercado

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés.
El presidente de Naturgy, Francisco Reynés. EFE

Los rumores de una operación corporativa sobre Naturgy que venían circulando desde hacía días se confirmaron ayer. A primera hora de la mañana, el fondo de inversión australiano IFM Global Infrastructure anunció una opa por el 22,69% del capital de la energética a 23 euros por acción (valorada en 5.060 millones de euros) que ya cuenta con otros dos fondos relevantes en su accionariado (Rioja Acquisition –bajo control de CVC y los March– y el estadounidense GIP, con el 20,72% y el 20,64%, respectivamente), amén de La Caixa, el histórico socio de la compañía que aún mantiene un 24,4% a través de Criteria.

La oferta, que implica una prima del 19,7% respecto a la cotización del lunes; del 22,7% sobre los tres últimos meses, y del 28,9% de los seis meses anteriores, está pensada para inversores minoritarios de Naturgy.

Con esta prima, la oferta, condicionada a que acuda, al menos, el 17% del capital, tiene visos de prosperar en su totalidad, según los analistas. De ser así, quedaría un capital flotante de algo más de un 7% (cerca del 8%), un porcentaje holgado para lograr el permiso del regulador para su exclusión del mercado.

La operación, en cualquier caso, ha pillado por sorpresa a Naturgy, que precisó ayer a la CNMV que conoció esta misma mañana [por ayer], a través del supervisor bursátil español, los términos y condiciones de la oferta “no solicitada”. Añadió que el consejo de administración se pronunciará sobre ella “cuando lo considere oportuno” y, en cualquier caso, “cuando sea legalmente preceptivo”.

Aunque Naturgy desmintió que se tratara de una oferta pactada, lo cierto es que el hecho relevante remitido por el aspirante a accionista a la CNMV desveló que el día antes de su lanzamiento, el día 25, GIP y Rioja se habían comprometido por carta a eludir una oferta de la que, por tanto, tenían un conocimiento previo. Una condición sin la cual el fondo australiano no habría lanzado una opa parcial y voluntaria dirigida claramente a los minoritarios (free flow), que aún representan poco más del 30% del capital

Otro extremo este que también se ha disimulado con la declaración a la CNMV de que se trata de una operación para todos los accionistas por igual (el cuarto en importancia es la argelina Sonatrach, con un 4%).

Una opa parcial y sin apalabrar con los principales socios (evitando así un obligatorio prorrateo) condenaría al fracaso el objetivo de la operación: comprar la participación de los minoritarios y excluirla de Bolsa en un futuro próximo, según aseguran distintas fuentes del sector. De esta manera, los accionistas de la compañía tendrían más libertad para, según tales fuentes, “proceder a trocearla, a través de la venta de los distintos negocios”, al margen del regulador y los minoritarios representados por cinco consejeros independientes.

En este sentido, fuentes empresariales remiten al punto 12 del comunicado de IFM a la CNMV en el que señala que “el oferente no tiene intención de promover la exclusión de cotización de las acciones de Naturgy”. Una decisión que, claramente, dependerá del consejo de administración de la sociedad, con 12 consejeros, cuya composición cambiará radicalmente de prosperar la opa.

Más allá de la actual coyuntura por la pandemia, que derivó en una caída del beneficio de la compañía en un 45,6% hasta el tercer trimestre del año pasado, el mercado ve a Naturgy como una compañía con la estrategia de futuro poco clara. Esto, unido a la crisis externa que ha llevado a la energética a posponer de octubre a febrero la presentación de un plan estratégico, que ya han presentado sus competidoras Iberdrola, Endesa o Repsol. La primera, con un objetivo centrado en los negocios verdes, la digitalización o EE UU y un plan colosal de inversiones. Mucho más reducidas las de Repsol, que ha cambiado su imagen a un futuro verde.

Ante la operación, que debe ser autorizada por el Consejo de Ministros, en aras a la normativa de protección de empresas estratégicas, Naturgy señaló ayer que continuará operando sus negocios en el mejor interés de sus accionistas.

Normas
Entra en El País para participar