Alimentación

Nueva Pescanova ampliará capital tras anularse la refinanciación de 643 millones

El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra ha dejado sin efecto la homologación del acuerdo firmado en agosto para refinanciar 643 millones.

Nueva Pescanova ampliará capital tras anularse la refinanciación de 643 millones

Nueva Pescanova mueve ficha después de que la justicia haya anulado la refinanciación que la compañía firmó en agosto con algunos de sus acreedores, entre ellos Abanca, y que contemplaba capitalizar alrededor de 643 millones de euros de deuda. Un acuerdo que recibió la homologación judicial pero que otros accionistas, entre ellos la vieja Pescanova o el fondo Broadbill, impugnaron.

El Juzgado de lo Mercantill número 1 de Pontevedra les ha dado parcialmente la razón, al entender que no se alcanzaron las mayorías necesarias entre los accionistas para homologar el acuerdo, argumento esgrimido por Broadbill. Pescanova SA, que tiene el 1,65% del capital de Nueva Pescanova, argumentaba que el acuerdo suponía un incumplimiento de la ley concursal y que conllevaba la despatrimonialización de los acreedores y socios de la segunda en favor de Abanca. La resolución dice que el plan presentado por Nueva Pescanova no imponía un sacrificio "desproporcionado" a los acreedores y que estaba justificado para salvaguardar la viabilidad de la compañía.

Ante esa situación, Nueva Pescanova ha anunciado que convocará una junta de accionistas para proponer una ampliación de capital voluntaria con la que cubrir esos 643 millones que han quedado sin refinanciar. Según ha explicado la compañía en un comunicado, "convocará a sus socios y acreedores para realizar una capitalización de deuda voluntaria, con la finalidad de asegurar la viabilidad futura de la compañía y el cumplimiento de su plan de negocio". El objetivo, en principio será cubrir esa cantidad, aunque desde la compañía explican que dependerá de la respuesta de los acreedores. En la práctica, es una manera de poder ejecutar el acuerdo al que se llegó con Abanca, que es el propietario del 80% del capital social de Nueva Pescanova.

La entidad financiera tomó el control del grupo alimentario en marzo pasado, tras adquirir un paquete accionarial del 39,8% del capital a Sabadell y Caixabank, lo que elevó su participación al 80,46%. Entonces la entidad financiera anunció que entre sus planes estaba el refuerzo de su estructura financiera y también la búsqueda de un socio industrial que garantizara la viabilidad de la compañía. En abril el consejo de administración de Nueva Pescanova nombró como nuevo presidente ejecutivo a José María Benavent.

Además de la refinanciación abortada por el juzgado, la compañía tuvo que acometer una reducción de capital de 78 millones en junio pasado para sortear la causa de disolución, después de cerrar el ejercicio 2019 con unas pérdidas de 49 millones que rompieron su equilibrio patrimonial.

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