Construcción

Cementos Molins toma el control de la firma de hormigones Escofet con el 76% del capital

Los dos grandes accionistas familiares venden un 39% de la firma de hormigón arquitectónico

El consejero delegado de Cementos Molins, Julio Rodríguez.
El consejero delegado de Cementos Molins, Julio Rodríguez.

El grupo Cementos Molins ha ascendido del 37% al 76% en el capital de la firma de hormigones arquitectónicos para espacios urbanos Escofet 1886. La compradora toma el control y enmarca la operación en el objetivo de reforzarse en España.

El 39% adquirido viene de manos principalmente de los dos primeros accionistas familiares de Escofet, aunque también se han sumado a la venta partícipes minoritarios. La emblemática firma catalana ha tenido en su capital a las familias Farré-Escofet, Portabella (histórica accionista de Danone hasta 2016) y Carreras-Candi, además de contar con el respaldo de la cementera.

La emblemática firma catalana ha tenido en su capital a las familias Farré-Escofet, Portabella y Carreras-Candi

Molins está presente en el capital, de la que ya es su filial, desde 1989. En ese momento se hizo con un primer paquete del 25%. La cementera buscará ahora sinergias entre su potencial industrial y la posición de mercado del diseño de Escofet.

Esta última, con sede en la localidad barcelonesa de Martorell, está a punto de cumplir los 135 años de vida. Sus ingresos el año pasado ascendieron a 14 millones y la plantilla está integrada por 88 empleados. Su actividad toca desde la ambientación y el mobiliario urbano hasta el hormigón arquitectónico aplicado a fachadas, cerramientos y elementos singulares.

Escofet ha firmado proyectos como panot de la flor y del panot Gaudí de Barcelona. A lo largo de su centenaria existencia ha colaborado con figuras de la arquitectura como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner, Enric Miralles, Jean Nouvel, David Chipperfield, Arata Isozaki o Toyo Ito, participando en proyectos en 40 países.

Molins, por su parte, emplea a casi 5.000 trabajadores en España, Argentina, Uruguay, México, Bolivia, Colombia, Túnez, Bangladesh e India. Su modelo de negocio incluye los áridos, clinker, cemento, hormigón, morteros, prefabricados y gestión de residuos.

“Estoy muy contento con las oportunidades que presenta nuestra apuesta por Escofet, una empresa con un gran prestigio gracias al diseño y calidad de sus productos y con una marca que es un referente en el sector”, ha afirmado Julio Rodríguez, CEO de Cementos Molins.

La empresa viene de hacerse con las instalaciones de distribución e importación de cemento blanco que el grupo turco Cimsa tenía en el puerto de Alicante. Según ha desvelado Rodríguez en una entrevista concedida a La Vanguardia, esta operación y la inversión en Escofet suman 20 millones de euros.

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