Reestructuración

La bronca entre el PP y el PSOE pone en jaque el rescate de Abengoa

El Gobierno no autoriza los avales del ICO y CESCE, y Calviño pide que la Junta asuma 20 millones del rescate

Uno de las plantas solares de Abengoa en  Sanlucar la Mayor (Sevilla).
Uno de las plantas solares de Abengoa en Sanlucar la Mayor (Sevilla). REUTERS

La polarización política española está a punto de cobrarse 14.000 empleos. Abengoa y sus acreedores esperan el visto bueno del Gobierno a su tortuoso plan para rescatar el grupo de ingeniería. Para ello, el Ejecutivo central, del PSOE, reclama que la Junta de Andalucía, del PP y Ciudadanos, entre también en la operación y aporte los 20 millones con los que se comprometió. La administración autonómica dice carecer de instrumentos para ello. Si no se encuentra una solución, el 14 de febrero se declarará en concurso de acreedores.

La cúpula de Abengoa y sus acreedores –entre los que destacan Banco Santander y el fondo KKR– acordaron en agosto el enésimo plan de salvamento del grupo. Pactaron refinanciar la deuda de la compañía e inyectar un préstamo de 230 millones y abrir una línea de avales por 126 millones.

A cambio reclamaban quedarse con los activos del grupo y que el Estado participase. Pedían la intervención del banco público y de la aseguradora Cesce, controlada por el Estado, así como una ayuda de 20 millones de la Junta de Andalucía. La institución que preside Juan Manuel Moreno Bonilla rechazó después la inyección del dinero.

Las partes trataron de buscar una solución. Una alternativa era trasladar la sede social de Abengoa a Valencia y que la Comunitat Valenciana, en manos del PSOE, realizase la inversión. La otra era que el Santander prestase esos 20 millones, pero la entidad reclama que ese dinero esté también bajo el paraguas del ICO.

Ninguna de las alternativas ha prosperado. El Gobierno central no dio el visto bueno a que el ICO y CESCE blindasen la operación el viernes pasado en la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, que preside la vicepresidenta Nadia Calviño. No quieren ir solos y reclaman que la Junta también se comprometa con la viabilidad de Abengoa y asuma el riesgo de que la operación fracase. Esto desencadenó la dimisión de la cúpula pilotada por Gonzalo Urquijo.

El tiempo apremia. En una complicada situación, Abengoa espera este balón de oxígeno. Tanto es así que sus empleados no han conseguido cobrar parte de la nómina de diciembre. Las fuentes consultadas apuntan a que si todas las partes implicadas no encuentran una solución antes de mediados de febrero el que otrora fuera estandarte del Ibex 35 entrará en concurso de acreedores.

El papel de los minoritarios

En este enfrentamiento entre Gobierno central y autonómico pivota otra lucha: la que afecta a accionistas minoritarios con la cúpula de la empresa. Estos rechazan que el rescate implique transferencia de activos de Abengoa a la nueva Abenewco 1, controlada por acreedores. Ayer pidieron elevar la ampliación de capital de 20 a 30 millones. Así, el peso de los accionistas en la nueva filial se diluiría un 50%.

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