Las autonomías endurecen las medidas y Castilla y León pide un confinamiento severo

La Comunidad Valenciana y La Rioja adelantan el toque de queda, mientras que Extremadura cierra la hostelería

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy y en la que ha anunciado que la Comunitat Valenciana va a adelantar el toque de queda a las diez de la noche; la hostelería cerrará a las cinco de tarde; se van a confinar 26 municipios por catorce días, y se prorrogará el confinamiento perimetral de la región hasta el 31 de enero
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy y en la que ha anunciado que la Comunitat Valenciana va a adelantar el toque de queda a las diez de la noche; la hostelería cerrará a las cinco de tarde; se van a confinar 26 municipios por catorce días, y se prorrogará el confinamiento perimetral de la región hasta el 31 de enero EFE

Las autonomías siguen tomando medidas para reducir el impacto de la tercera ola del coronavirus ante el gran aumento de los contagios tras la Navidad que, previsiblemente, irá a más. La Rioja pasó ayer a registrar una incidencia acumulada de 330 casos por cada 100.000 habitantes, por 237 que registraba el 16 de diciembre. La Comunidad Valenciana notificó ayer 322 casos pero cerró el 2020 con una notable subida de la incidencia, ya que pasó en nueve días de una tasa de 276 a 390 casos. En la última quincena de diciembre, esta autonomía llegó a casi duplicar su nivel de incidencia. Mientras, Extremadura, hoy por hoy, ocupa la peor posición en la evolución de la pandemia en toda España: la tasa de incidencia supera los 600 casos por cada 100.000 habitantes.

Por ello, la Generalitat valenciana ha decretado el confinamiento de los 26 municipios con las incidencias más críticas durante catorce días a partir del 7 de enero, así como el cierre de la hostelería desde las 17:00 horas, mientras que el toque de queda comenzará a las 22:00 horas. Su presidente, Ximo Puig, ha comunicado también que toda la autonomía estará cerrada perimetralmente hasta el 31 de enero, mientras que el aforo en los comercios deberá ser de un 30%. Fumar en las terrazas quedará prohibido y las mesas serán de cuatro personas máximo. “La transmisión del virus crece a un ritmo exponencial y requiere de una respuesta de la Generalitat”, ha remarcado Puig.

Misma suerte corre, en parte, La Rioja, que, desde el 7 de enero y hasta el 31, también ha decretado el adelantamiento del inicio del toque de queda a las 22:00 horas, prohíbe las reuniones de más de cuatro personas y mantiende el confinamiento perimetral.

Por su parte, Extremadura cerrará los locales de hostelería y restauración, el comercio no esencial, espectáculos y ocio en aquellas localidades mayores de 5.000 habitantes que presenten una incidencia superior a los 500 casos de coronavirus por cada 100.000 habitantes a los 14 días. Solo los alumnos de infantil y primaria volverán a clase el 11 de enero de forma presencial. El resto de estudiantes tendrán que hacerlo de forma virtual al menos hasta el 17 de enero.

En concreto, las localidades en las que se implantarán estas medidas, por superar los 500 casos por cada 100.000 habitantes en la actualidad, son Badajoz, Cáceres, Coria, Almendralejo, Don Benito, Azuaga, Castuera, Fuente del Maestre, Navalmoral de la Mata, Villanueva de la Serena, Calamonte, Aceuchal, Montijo, Puebla de la Calzada, Olivenza, y Villafranca de los Barros. La situación en esta región es "muy complicada", según ha señalado el vicepresidente de la Junta de Extremadura, José María Vergeles.

Todas estas nuevas restricciones se suman a las decretadas recientemente por Cataluña, que confina desde el 7 de enero todos los municipios durante 10 días; Aragón, que cierra sus tres provincias de forma perimetral y toda la región; Andalucía, que ha confinado ocho municipios del Campo de Gibraltar; y Madrid, que ha cerrado 18 zonas básicas de salud y cinco municipios desde ayer.

Al mismo tiempo, Castilla y León, que registra una de las incidencias más bajas en toda España, aunque en aumento desde el pasado 29 de diciembre, pedirá al Gobierno central en la próxima reunión del Consejo Interterritorial de Salud un confinamiento domiciliario de dos semanas para atajar la avalancha de contagios la Navidad.

La consejera de Salud de la Junta, Verónica Casado, ha asegurado hoy que los expertos y los sanitarios piden un confinamiento "estricto, quirúrgico, de diez a catorce días, corto pero eficaz", aunque ha recordado que las comunidades no son competentes para decretar una medida de este tipo, como las que se aplicaron en el mes de marzo. Esta medida tan abrupta debe partir del Gobierno central, ha insistido Casado, ya que las autonomías no disponen de ese instrumento jurídico. Por lo pronto, el cierre perimetral de la región castellano-leonesa irá más allá del 10 de enero.

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