Telxius amplía su cartera de contratos de cable submarino con un acuerdo con Google

Conectará en el centro de Sopelana el nuevo cable Grace Hopper

El movimiento llega en un momento de gran atención inversora sobre la compañía

Enganche de un cable submarino de Telxius.
Enganche de un cable submarino de Telxius.

Nuevo acercamiento entre Telefónica y Google. Así, Telxius, la filial de infraestructuras de Telefónica, ha establecido un acuerdo con Google por el que proporcionará los servicios de amarre y colocation para el nuevo cable submarino del gigante de internet, bautizado Grace Hopper.

Bajo los planes establecidos, el cable conectará EE UU con España y Reino Unido una vez que se complete en 2022.

Esta nueva colaboración entre Telxius y Google permitirá al grupo estadounidense conectar el nuevo cable Grace Hopper a su estación de amarre en Sopelana, en la costa de Biz­kaia, al norte de España, y aprovechar las capacidades avanzadas de interconexión y transmisión que ofrece el hub de comunicaciones de Derio, situado muy cerca de la estación de amarre.

“Después de varias colaboraciones exitosas con los cables submarinos de Google, tales como Dunant, Junior y Tannat, que conectan Sudamérica, Norteamérica y Europa, estamos encantados de emprender este nuevo proyecto ampliado con el equipo de Google”, afirma Enrique Valdés, vicepresidente de ventas del negocio de cables submarinos de Telxius.

Según la filial de Telefónica, en el centro de Derio, tanto Google como sus clientes y usuarios tendrán acceso a servicios de colocation, capacidad e IP de alta calidad y estarán en una posición única para conectarse con el resto de Europa y del mundo.

A su vez, los usuarios de Google y los clientes de Google Cloud se beneficiarán indirectamente del hub de comunicaciones de Derio, una infraestructura carrier neutral construida a medida y que ha sido diseñada para garantizar que todos los operadores, hyperscalers y proveedores de contenidos y de cloud puedan beneficiarse de sus servicios avanzados de colocation y su alta capacidad de interconexión.

Con este movimiento, Telxius refuerza su cartera de clientes en el segmento de los cables submarinos. La compañía opera una red internacional de cable submarino de fibra óptica de gran capacidad, incluyendo dos de los sistemas de mayor capacidad del mundo, Marea y Brusa, que alcanzará 100.000 kilómetros en 2021. Telxius proporciona soluciones flexibles, contribuye a crear acuerdos de colaboración en el sector y facilita las comunicaciones globales a empresas.

Cambios

Los movimientos se producen en un momento de gran atención de los inversores, bien sobre la posible venta del negocio de cables submarinos por parte de Telxius, bien por la posible entrada de nuevos inversores en la compañía, controlada en un 50,01% por parte de Telefónica, un 40% de Telxius, y casi un 10% de Pontegadea, vehículo de inversión de Amancio Ortega.

Así, la operadora está dispuesta a dar entrada a nuevos inversores, si bien, antes entablaría negociaciones con sus socios actuales, para una posible ampliación de su presencia. El consejero delegado de Telefónica, Ángel Vilá, afirmó en noviembre que la teleco está abierta a distintas alternativas potenciales para situarse por debajo del 50% del capital de Telxius.

En paralelo, la operadora ha encargado a Société Générale y a Greenhill la posible venta del negocio de cable submarino de Telxius. El citado Vilá afirmó que el negocio de los submarinos ha estado muy activo durante la pandemia para dar respuesta al crecimiento del tráfico en las redes, indicando que el alargamiento de los contratos proporciona más visibilidad a los ingresos futuros, incrementando así el valor de estos activos.

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