Telefónica y sus socios cierran la compra de los móviles de Oi en Brasil por 2.700 millones

Llegan a la subasta sin competidores y la operación supone una ampliación de sus posiciones en el país

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.

Telefónica, América Móvil y Telecom Italia han cerrado la compra de los activos de la telefonía móvil de Oi, su rival en Brasil, por 16.500 millones de reales (unos 2.700 millones de euros), tras imponerse en la subasta virtual llevada a cabo por los administradores judiciales de la operadora.

Las tres telecos llegaron a la subasta sin rival después de que Highline Brasil, grupo controlado por el fondo Digital Colony, decidiera a principios de noviembre retirarse de las negociaciones. Las compañías también se han comprometido a utilizar las infraestructuras fijas de la propia Oi. La empresa que preside José María Álvarez-Pallete y sus socios también tenían a su favor la posición de stalking horse en la licitación, aprobada la Justicia brasileña de concursos de acreedores, lo que les permitía tener un derecho de tanteo para elevar su oferta ante la aparición de otras.

En cualquier caso, el proceso de compra todavía se extenderá durante varios meses, puesto que deberá recibir el visto bueno de las distintas autoridades de la competencia. Con el cierre de la operación se inicia la salida de la grave crisis originada por la entrada en concurso de acreedores de Oi en 2016, con un pasivo entonces de 66.000 millones de reales, el mayor de la historia de Brasil. Durante este periodo, acreedores y accionistas han entablado distintas disputas por Oi, la cuarta teleco del país, con más de 30 millones de clientes.

En agosto, fueron finalmente los acreedores quienes dieron el visto bueno a la propuesta de modificación del Plan de Reorganización Judicial que incluía la venta de activos. Oi, precisamente, anunció ayer la venta de sus negocios de centros de datos a Titan Venture Capital, por 325 millones de reales.

Telefónica, líder del mercado móvil brasileño una cuota del 33%, se ha aliado así con sus dos principales rivales: la italiana TIM (con una cuota del 23,2%) y Claro, filial de América Móvil (24,4% de cuota), el grupo de Carlos Slim. El precio mínimo para pujar por los activos móviles de Oi se fijó en junio en 15.000 millones de reales (unos 2.435 millones de euros).

Para Telefónica, América Móvil y Telecom Italia la operación supone una ampliación de sus posiciones en Brasil, junto con la desaparición de un rival directo en este negocio. El mercado brasileño reduciría de cuatro a tres el número de operadores móviles de red, una situación que se ha dado en grandes países como EE UU y Alemania. Las tres telecos se repartirán los activos de Oi. Eso sí, deberán cumplir con las limitaciones de cuota de mercado y espectro que pudieran plantear las autoridades de la competencia. No es descartable que alguna de ellas tenga que devolver espectro.

País estratégico

Telefónica trata de avanzar en el cumplimiento del plan estratégico fijado el pasado mes de noviembre por Álvarez-Pallete. Una estrategia en la que Brasil se sitúa, junto a España, Reino Unido y Alemania, como uno de los mercados prioritarios. La crisis sanitaria y económica por el coronavirus ha golpeado duramente a Brasil y provocado el hundimiento del real y castigando así los resultados de Telefónica.

Brasil suponía al cierre del tercer trimestre el 18% de los ingresos del grupo y más del 24% del resultado bruto de explotación. Es el país en que Telefónica tiene un mayor número de clientes, con 93,8 millones de accesos, de los que 74,7 millones son móviles.

Para Telefónica, esta transacción generará valor a través de un mayor crecimiento, eficiencias operativas y mejoras en la calidad del servicio”. Según la propia compañía, “contribuirá al desarrollo y competitividad del sector brasileño de las telecos”.

De esta manera, Telefónica da un paso más en la consolidación en sus cuatro mercados estratégicos, España, Alemania, Reino Unido y Brasil. La teleco está a la espera de la decisión de las autoridades británicas de la competencia para la fusión de su filial O2 con Virgin Media, división de Liberty Global. Un movimiento con el que ambos socios aspiran a constituir un operador convergente, con 46 millones de líneas, capaz de desafiar el liderazgo histórico de BT.

 

Luz verde al control de Unsere Grüne Glasfaser

La Comisión Europea (CE) ha dado luz verde a la adquisición de control conjunto de la empresa Unsere Grüne Glasfaser GmbH & Co (UGG) por parte de la aseguradora Allianz y la filial de infraestructuras de Telefónica (TEF Infra).

Bruselas ha precisado en un comunicado que la operación no plantea conflictos de competencia debido a la “moderada posición de mercado combinada” de las dos compañías tras la transacción. La transacción se examinó mediante el procedimiento simplificado de revisión de fusiones del Ejecutivo comunitario. UGG se dedica a diseñar, desplegar, operar y comercializar redes de fibra óptica en áreas rurales y semirrurales de Alemania.

El pasado 29 de octubre, Telefónica informó de que había logrado un acuerdo con Allianz para desplegar 50.000 kilómetros de fibra en Alemania a través de una plataforma mayorista, un proyecto que preveía un volumen de inversión de unos 5.000 millones de euros en los próximos 6 años. La compañía detalló que que ambas ostentarán el 50 % del capital de la plataforma, que será de acceso no discriminatorio para desplegar fibra en zonas rurales y semirrurales de Alemania.

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