Los fondos pasivos de bajo coste copan ya el 20% del mercado

Estos productos han hecho que las comisiones bajen con fuerza

Operadores de la Bolsa de Fráncfort.
Operadores de la Bolsa de Fráncfort.

Los fondos de inversión que replican índices bursátiles y de bonos (como el Ibex o el S&P 500), a bajo coste, pisan cada vez más fuerte. En Europa, tienen ya una cuota de mercado del 20%. El doble que hace una década. En Estados Unidos, controlan el 40% del mercado (y más del 50% en los fondos de Bolsa).

El motivo de su éxito es sencillo. Logran, de media, mejores resultados que los fondos activos (en los que un gestor decide el destino y el momento de las inversiones). Lo hacen fundamentalmente aplicando comisiones mucho más bajas que los fondos tradicionales. Si un fondo español de Bolsa cobra un 2% anual por invertir en acciones europeas, un fondo de Vanguard o BlackRock que sigue la misma estrategia puede cobrar una décima parte, un 0,2%

Los fondos de gestión pasiva no necesitan contratar a gestores profesionales con altos sueldos, ni invertir en análisis sectoriales, ni sus responsable deben acudir a conferencias de inversión. Basta con que tomen un índice de referencia, y traten de replicar su evolución de la forma más fidedigna.

Esta técnica, además de ser evidentemente más barata, se ha demostrado como más efectiva, puesto que menos del 10% de gestores activos son capaces de batir al mercado en plazos largos.

La penetración de la gestión pasiva es muy dispar entre los diferentes países europeos. En Suiza, por ejemplo, el 58,7% del mercado de fondos está en manos de fondos indexados, después de que una sentencia del Tribunal Supremo prohibiera a los bancos cobrar un porcentaje simplemente por la comercialización de fondos.

En España, en cambio, este tipo de productos ha calado mucho menos, y la cuota es solo del 2%, y en Italia del 0,5%. En estos mercados, la industria de gestión de activos está muy controlada por el oligopolio bancario, que cobra por vender producto, más que por ofrecer buenos resultados de gestión.

La normativa europea Mifid II ha tratado de limitar esas comisiones que la banca cobraba solamente por distribuir fondos, y exige ahora que el banco ofrezca algún tipo de asesoramiento si quiere cobrar al cliente.

Con todo, la fuerte irrupción de los fondos de gestión pasiva ha empujado una revisión a la baja de las comisiones. De acuerdo con un informe hecho público ayer por la firma de análisis de fondos Morningstar, durante los últimos ocho años, los costes soportados por los clientes europeos se han reducido un 30%.

“La caída de los costes es una gran ventaja para los inversores porque estos se acumulan con el tiempo y reducen las rentabilidades. La única certeza cuando se invierte es que los inversores deben pagar comisiones todos los años. La forma más fácil de mejorar las posibilidades de maximizar los beneficios a largo plazo es manteniendo un estricto control de los costes”, explica José García-Zarate, director asociado para estrategias pasivas de Morningstar.

En la actualidad, las dos mayores gestoras de fondos del planeta, BlackRock y Vanguard, han basado su crecimiento en la venta de fondos indexados.

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