Andrés Sánchez Lozano: “La Costa del Sol es la Florida de Europa”

Fundó Excem Real Estate en 2016 y factura 1,2 millones de euros al año

inmobiliaria

Dirige Excem Real Estate, la inmobiliaria que fundó en 2016, con la que factura 1,2 millones de euros al año, y que pertenece al grupo Excem, que engloba iniciativas de coworking, coliving y hostels. Andrés Sánchez Lozano (Madrid, 1968), licenciado en Derecho y máster en Urbanismo, está volcado en Liora, uno de los proyectos más exclusivos de viviendas ubicado en Estepona (Málaga), en las que colabora el estudio de diseño italiano Pininfarina. De todo ello habla en las oficinas de Colliers International Spain, encargados de la comercialización del proyecto.

¿Cómo están viviendo esta pandemia?

Estamos atentos a todo lo que ocurre desde el punto de vista sanitario y económico, pero no notamos efectos en relación con nuestro sector, aunque creemos que los dos próximos años van a ser complicados para el sector inmobiliario. Nosotros tenemos proyectos diversificados, ya que nos hemos centrado en nichos, y eso nos da un mayor soporte de aguante y de recuperación en esta crisis. Estamos volcados en el segmento de los jóvenes, con tres líneas de negocio, el coworking, el coliving y los hostels, y serán ellos los que, una vez pase esto, empiecen a moverse. Por otro lado, va a haber un cambio en el comportamiento de todos a partir de ahora, vamos a valorar otras cosas.

¿En qué sentido?

Mucha gente, a partir de los 50 años, se ha dado cuenta de que ha estado trabajando toda su vida como empresario o como ejecutivo y va a tomar decisiones trascendentales en su vida. Hemos aprendido con la pandemia a trabajar a distancia, todo lo hacemos ahora vía Zoom, incluso en la banca privada se utiliza esa herramienta, por lo que la gente va a elegir dónde quiere vivir, y opta por zonas amplias, con mar... Las crisis te permiten tener fortalezas, aguantar y salir reforzados.

De ahí el proyecto Liora en la Costa del Sol.

Málaga es una de las zonas donde más viviendas se venden, junto con Madrid, Barcelona y Murcia. En el caso de Marbella y Estepona, donde está esta promoción, vemos que el posicionamiento es elevado en cuanto a infraestructuras de todo tipo, incluidas las sanitarias. La Costa del Sol es la Florida de Europa, y tiene que ser un punto de atracción en un continente de 300 millones de habitantes. En este sentido, estamos todavía en una franja incipiente, con 60 millones de personas con 65 años. Estepona es la joya escondida, con un alcalde que le ha dado la vuelta al municipio y lo ha convertido en un lugar de calidad, para atraer a gente de alto nivel. Y en la zona no hay ningún edificio en altura, ningún proyecto como el nuestro.

¿Por qué es diferente?

Quisimos hacer algo distinto. Sobre 15.000 metros cuadrados estamos levantando 37 viviendas domóticas que interactúan con el paisaje exterior, con superficies comprendidas entre los 250 y los 700 metros cuadrados y que se comercializarán a partir de 1,5 millones de euros, aunque la media es de 3 millones de euros. Todas ellas se pueden personalizar, hacemos partícipe al comprador de la creación de su vivienda. Cada persona forma parte del proceso y, en este sentido, cambia el rol del cliente, ya que se le implica en el equipo. Cada una de las viviendas tiene techos de hasta seis metros y terrazas dotadas de jardines colgantes. Además, a través de su diseño, su tecnología y un revolucionario servicio de concierge, las viviendas permiten parametrizar y estimular todas las formas de bienestar del propietario, además de garantizar un reducido impacto medioambiental, como certifican Bream y Well, los sellos más estrictos en sostenibilidad y well-being.

¿A quiénes van dirigidas estas viviendas?

El público latinoamericano está muy centrado en comprar en Madrid, aunque estas viviendas también encajan en este perfil. De momento, tenemos siete reservas, de las cuales tres son de ciudadanos mexicanos, y el resto de españoles. Tenemos una lista de interesados europeos de un nivel socioeconómico y cultural alto. Es muy importante cuidar el perfil del vecino, es la clave, eso es lo que determina muchas veces la decisión de compra. No por tener dinero puedes tenerlo todo.

¿Qué es lo que pide el cliente que compra una vivienda de lujo?

Quiere sentirse parte del proyecto, sentir que el ADN de origen coincide con el suyo. Nosotros hemos querido aunar la elegancia con lo clásico y lo innovador. Y el equilibro entre estos tres principios precisamente está también en otra de las señas de identidad de la promoción, como es el diseño de Pininfarina [el estudio italiano creador de iconos del diseño como el Ferrari Testarossa]. Cada vivienda es una pieza única, cada uno se puede diferenciar del vecino. Porque la alta calidad ya no es tener un buen mármol o tener unas buenas puertas, eso son solo unos ingredientes más, ahora lo importante es el espacio, las alturas de los techos, un lobby de 400 metros cuadrados, una piscina infinity, tener metros abiertos al cielo, que la luz entre por todos los lugares. El cristal es importantísimo, los filtros de ventilación, los sistemas para quitar la cal del agua, esos son detalles que verdaderamente importan.

¿Es importante la innovación en construcción?

Innovar es muy difícil en un mundo tan rígido como el del ladrillo, y nosotros soñábamos con un proyecto nuevo que aunase la elegancia, lo clásico y lo innovador. Por ejemplo, utilizamos materiales naturales, con porosidad, que son los que tienen un mejor mantenimiento.

¿En España hay viviendas suficientes?

En 2007 se vendían en España 900.000 viviendas, con 450.000 de obra nueva, y en estos momentos solo hay 100.000 de obra nueva, y se venden unas 400.000 al año. Hay un gap, que se cubre con vivienda de segunda mano, que no siempre tiene las cualidades y requerimientos del cliente. Hay una gran capacidad de demanda, pero no de construcción de viviendas.

 

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