Restauración

El dueño de Vips negocia con la banca aplazar los vencimientos de su deuda

Los principales acreedores del grupo mexicano son BBVA y Santander

El dueño de Vips negocia con la banca aplazar los vencimientos de su deuda

La pandemia ha roto todos los esquemas del gigante de la restauración Alsea. De sacar a Bolsa su negocio en Europa, vitaminado con la compra de Vips a finales de 2018, ha pasado sin solución de continuidad a negociar su estructura financiera con la banca.

"Alsea se encuentra trabajando en la recalendarización de su deuda y está comenzando a analizar las alternativas junto con las entidades bancarias con las que mantiene relación", confirma la empresa. Sus grandes acreedores son bancos españoles con importante presencia en México, con BBVA y Santander a la cabeza. Hasta 2023, tiene vencimientos por 24.400 millones de pesos (1.006 millones de euros).

El sector de la restauración sufre una crisis planetaria. Y Alsea, el primer operador de restaurantes en Lationamérica y España, con enseñas como Domino's Pizza, Starbucks, Foster's Hollywood y, por supuesto, la icónica Vips, no es una excepción. Fuentes financieras consultadas por CincoDías señalan que ya se ha puesto manos a la obra para poner orden en sus finanzas. La compañía obtuvo una línea de liquidez de emergencia liderada por BBVA Bancomer el pasado junio por 2.500 millones de pesos (unos 100 millones de euros) que debe devolver en siete meses.

Alsea además tiene un calendario de vencimientos apretado en un momento en el que su generación de caja es casi nula. En el primer semestre su flujo de efectivo fue negativo por 2.400 millones de pesos (100 millones de euros), aunque entre julio y septiembre la sangría se detuvo hasta el equivalente a cinco millones de euros. Hasta 2023, debe refinanciar (o recalendarizar en la terminología mexicana) más de 1.000 millones de euros. El objetivo es, por tanto, prolongar el vencimiento de este pasivo y contar con un periodo despejado de pagos de deuda para pasar una crisis que ha dejado a la restauración en el alero.

La buena noticia es que su posición de caja es sólida, con un total de 4.600 millones de pesos (190 millones de euros) a cierre de septiembre, por encima de los 83 millones de euros que le exigen los bancos. La empresa asegura que la situación financiera de su filial europea es "estable", si bien fuentes financieras indican que, al igual que el resto del sector de la restauración, se esfuerza por extender sus facilidades de crédito.

En México, sus grandes acreedores son bancos españoles. Están Sabadell, Bankia y, especialmente BBVA y Santander. Será con ellos con los que estudiará sus opciones. Además cuenta con bonos por un total de 8.000 millones de pesos (330 millones de euros) con intereses entre el 8% y el 10% que debe devolver a partir de 2022.

Parece que su negocio en España está a salvo. Zena Alsea –que es dueño de enseñas como Domino's Pizza, Fosters Hollywood– se hizo en 2018 con el Grupo Vips por 500 millones. Algunos de los accionistas entonces de la cadena española, como el magnate mexicano Plácido Arango y el fondo de private equity ProA Capital, decidieron mantenerse en el capital. Retienen entre ambos el 8%.

El objetivo de esta refinanciación es evitar vender una parte de sus negocios tanto en España como en México para capear la tormenta coronavírica. Y aguantar el tiempo suficiente para retomar el plan de salida a Bolsa en España, para el que contrataron el año pasado a Nomura.

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