El premio Gumersindo de Azcárate, para la Comunidad Iberoamericana de Naciones

El galardón, entregado por el ministro de Justicia, fue recogido por la secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan

María Emilia Adán, decana del Colegio de Registradores de España; Juan Carlos Campo, ministro de Justicia, Rebeca Grynspan, secretaria general Iberoamericana; y Belén Merino, decana autonómica de los registradores de Madrid.
María Emilia Adán, decana del Colegio de Registradores de España; Juan Carlos Campo, ministro de Justicia, Rebeca Grynspan, secretaria general Iberoamericana; y Belén Merino, decana autonómica de los registradores de Madrid.

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, hizo entrega ayer del Premio Gumersindo de Azcárate a la Comunidad Iberoamericana de Naciones, reconocimiento que otorgan los registradores y que este año cumplia su X edición. El galardón, que fue recogido por la secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan, reconoce al organismo por su papel, desde 1991, fomentando la colaboración entre las naciones que la forman en torno a principios y valores compartidos por todos los países que la integran.

El ministro de Justicia en su discurso señaló que "la cooperación jurídica con los países de Iberoamérica es crucial para hacer frente a una delincuencia global que no tiene fronteras", y añadió que "no se puede entender España sin Iberoamérica". Tenemos, "una historia y un proyecto común de cooperación multilateral en la que es vital la labor de la Secretaría General Iberoamericana", aseveró.

Rebeca Gryspan agradeció "este reconocimiento que alcanza a toda Iberoamérica, una región compuesta por setecientos millones de personas. Una región unida por una tupida malla de relaciones e intercambios personales, familiares, empresariales, sociales, culturales y científicos. Una región que, como he dicho siempre, precede y trasciende la institucionalidad que hoy la sostiene, pues se basa en una identidad de siglos".

La decana del Colegio de Registradores, María Emilia Adán, manifestó que "los registradores apostamos por la institucionalidad y por el desarrollo de un espacio jurídico iberoamericano". Formamos parte de la Red Iberoamericana de Registros, IBEROREG, colaboramos con la AECID, y con otras instituciones. Somos conscientes, añadió, "del importante papel que puede desempeñar la institución registral en los procesos de paz, en los de recuperación de tierras, en la protección de los pueblos indígenas, en la lucha contra el blanqueo de capitales y en el desarrollo económico que potencie la igualdad de oportunidades y favorezca el acceso a la justicia de los ciudadanos". Además, la decana de los registradores ha reivindicado los Objetivos de Desarrollo Sostenible "como elemento necesario para el buen gobierno, para la paz y para la justicia".

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