Renovables

Iberdrola adjudica a GE un contrato de 820 millones en eólica marina

Aerogeneradores para un complejo de 800 MW en aguas de Estados Unidos

Implantación de turbinas del parque EA1 en aguas del Reino Unido.
Implantación de turbinas del parque EA1 en aguas del Reino Unido.

Iberdrola ha adjudicado a GE el suministro de los aerogeneradores que equiparán el parque de eólica marina Vineyard Wind en Estados Unidos (EE. UU.), frente a las costas de Massachusetts. Según fuentes del mercado, el pedido alcanza un importe de 1.000 millones de dólares, más de 820 millones de euros con el actual tipo de cambio.

Vineyard entrará en operación en 2023, según la hoja de trabajo del grupo que preside Ignacio Galán. Podrá generar 800 MW que cubrirán la demanda de energía de 400.000 hogares de Massachusetts y evitará la emisión de 1,6 millones de toneladas de CO2 al año.

Iberdrola activa su primer parque de eólica marina en EE. UU., un país que pese a sus recursos naturales, con dos costas oceánicas, tan solo tiene un complejo de off shore en actividad. De hecho, la multinacional española quiete implantar más complejos renovables en aguas del país norteamericano.

A falta de concretar los detalles, GE parece que producirá los equipos en EE. UU., porque la logística de los aerogeneradores marinos es muy complicada. Son equipos de un tamaño gigantesco que aconseja su fabricación y traslado a pie de los muelles. De paso, Vineyard cumple con los requisitos de la mayoría de los países, que exigen que los grandes proyectos supongan nuevas implantaciones industriales en su territorio.

Los equipos de GE tendrán una capacidad unitaria en el entorno de los 12 MW, lo que los sitúa entre los mayores aerogeneradores marinos de la actualidad.

Lars T. Pedersen, consejero delegado de Vineyard Wind, ha manifestado que la adjudicación a GE "significa que una empresa estadounidense desempeñará un papel vital" en el desarrollo de la eólica marina en el país norteamericano. Un paso importante para "una industria preparada para un crecimiento exponencial en las próximas décadas".

Vineyard ha superado una fase de bloqueo de permisos por parte de la administración de EE. UU. y, según Pedersen, ha iniciado el proceso de los trámites federales, claves en la legislación del país para cualquier inversión. Las negociaciones entran de nuevo en la fase de contactos con la Oficina de Gestión de la Energía Oceánica (BOEM).

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