Cosmética

Puig genera el 55% de su beneficio en España pese a facturar solo el 14%

Europa, sin contar España, se consolida como su principal mercado

Marc Puig, presidente de Puig
Marc Puig, presidente de Puig

El grupo catalán Puig, una de las principales empresas del sector cosmético y de belleza personal en todo el mundo, generó en España el 55% de los beneficios cosechados durante el ejercicio 2019, pese a que la contribución del mercado doméstico a la facturación total del grupo continúa perdiendo peso para una empresa que sigue dando pasos en su internacionalización.

La compañía que preside Marc Puig registró durante el año pasado unos beneficios antes de impuestos de 285 millones, un 14% menos que el año anterior y el 14% de los ingresos netos que generó durante el ejercicio. De esa cantidad, 156,5 millones se registraron en España, como refleja en su informe no financiero incluido en la memoria financiera de 2019, depositada en el Registro Mercantil. El equivalente al 55% del total, pese a que el mercado doméstico representó poco más del 14% del negocio para el grupo, un porcentaje que baja progresivamente cada año.

Es en el resto de Europa donde Puig genera una mayor cantidad de ingresos, 762,5 millones según sus cuentas, tras crecer un 8,3% durante el año. Esa cifra representa el 37,5% de las ventas netas del grupo. Sin embargo los beneficios antes de impuestos aportados a la matriz fueron de 73,8, el 26% del total. Menor aún es la aportación del negocio americano, donde factura el 34% del total, pero cuyos beneficios antes de impuestos fueron de 42,4 millones, el 15%.

Estas diferencias se explican por el llamado efecto sede. El hecho de que el grupo esté radicado en España, pese a tener un negocio muy internacionalizado, hace que aspectos correspondientes a innovaciones, distribución o logística se atribuyan al mercado local, algo parecido a lo que sucede en el caso de Inditex. También conlleva que Puig pagase en España 43,5 millones en impuesto sobre beneficios, el 53% del total abonado.

Su beneficio neto en 2019 fue de 226 millones, un 6,6% inferior al del año anterior, pese a mejorar un 5% sus ventas netas, que alcanzaron los 2.029 millones, lo que supuso superar por primera vez la barrera de los 2.000 millones.

Pese a esa pequeña reducción de la rentabilidad, Puig decidió aprobar un dividendo a cuenta de los resultados de 2019 de 182 millones: primero uno de 96 en junio y otro de 90 en diciembre. Una cifra superior en un 46% a los 127,2 aprobados en 2018, como reflejan las cuentas.

Un impacto “significativo” del Covid-19

Puig reseña en sus cuentas consolidadas de 2019 que la crisis del Covid-19 puede impactar “de forma significativa en las operaciones y, por tanto, en sus resultados y flujos de efectivo futuros”, aunque no aporta una previsión al respecto. En junio de este año el grupo cerró la compra de la británica Charlotte Tilbury por 900 millones.

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