Distribución

La distribución se vuelca en el Black Friday más decisivo de la historia

Los operadores amplían fechas, ofertas y stock online en una edición marcada por las restricciones al comercio físico

Una persona pasa ante un escaparate con promociones del Black Friday
Una persona pasa ante un escaparate con promociones del Black Friday

El Black Friday se ha convertido en los últimos años como una fecha fundamental para el comercio en España. El concepto, importado de EE UU y que en un principio ceñía al último fin de semana de noviembre una gran campaña de descuentos, ha ido extendiendo sus días de duración, ampliando los productos ofertados y los sectores adheridos, hasta suponer un mordisco importante en la facturación de los operadores.

Pero el Black Friday alcanza este año su máxima relevancia. La pandemia ha espoleado a los operadores nativos del comercio electrónico, un canal que, a su vez, ha servido a las empresas clásicas para amortiguar parte de las caídas producida en el comercio físico.

Sin embargo, la situación para la gran distribución, que engloba a los grandes del sector como El Corte Inglés, Ikea, Carrefour o Decathlon, es difícil de revertir este año. El sector calcula en 25.000 millones los ingresos que perderán en el conjunto de 2020 por culpa de la pandemia. Hasta noviembre, las ventas en las categorías de no alimentación caían un 14,4%, con un retroceso del 10% en los grandes formatos comerciales, según los datos de Anged. Sectores como el textil se dejan un 40% en lo que va de año, mientras que la confianza del consumidor se mantiene en mínimos.

Compensar todos estos elementos depende en gran medida del resultado de este Black Friday, que más que nunca está siendo utilizado por estas compañías para anticipar las compras de Navidad, tanto para evitar aglomeraciones como para ir generando un ánimo comprador entre los consumidores. Pero este año hay dos caras de una misma moneda. Por un lado, más que nunca es el Black Friday del comercio electrónico. Según un estudio de Google, el 70% de las compras de esta edición se harán por internet, 15 puntos más que hace un año.

‘Boom’ logístico

Un incremento que va a poner a prueba las estructuras logísticas de los operadores. La patronal logística UNO calcula en un 30% el incremento de los envíos en este Black Friday, con una distribución de 3,5 millones de paquetes diarios durante las semanas que conducen hasta el 27 de noviembre. En un foro organizado por Aecoc DHL calculó crecimientos de entre el 30% y el 50% por el auge del canal online y las restricciones en el comercio físico, mientras que XPO estimó que gestionará 1,5 millones de paquetes en la primera jornada oficial de Black Friday, el próximo viernes. Un operador tradicional como El Corte Inglés se ha preparado en el último mes para llegar a responder al triple de pedidos que el año pasado.

Estos crecimientos desorbitados tendrán a los operadores nativos online como vencedores. Por ejemplo, la tienda deportiva Deporvillage calcula que superará los 77.000 pedidos y los ocho millones en ingresos, el doble que hace un año.

Para los omnicanales, será una cuestión de compensar en el online lo que perderán en el offline, tanto por las restricciones como por las apreturas económicas derivadas de la crisis.

Según un informe de Capgemini, solo un 14% de los consumidores prevé incrementar su gasto durante este Black Friday, y un 35% está más dispuesto a reducirlo. En un 43% de los casos, debido al descenso de los ingresos disponibles.

Y después queda la situación del pequeño comercio. La Confederación Española del Comercio (CEC Comercio) estimó este martes que entre un 4o% y un 45% de este tipo de establecimientos hará descuentos durante los próximos días. “La mayoría lo harán arrastrados por otros formatos comerciales o resignados, para evitar perder las ventas de la campaña de Navidad, que se adelantan a estas fechas”, señaló en un comunicado el presidente de la CEC, Pedro Campo

Según la organización, si el Black Friday se limitara a una jornada de descuentos “podría resultar positivo de cara a dinamizar las ventas y aportar visibilidad al comercio”, pero el hecho de que las grandes cadenas lo anticipen días e incluso semanas lo hace inviable en un contexto de fuerte caída de ventas. Los días dirán si este Black Friday es de verdad la salvación para el comercio.

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