Farmacia

Esteve, decidida a afrontar compras y ampliar su presencia europea

El primer ejecutivo del grupo apunta a Italia, Escandinavia y los países del Este

Imagen de una planta de Laboratorios Esteve.
Imagen de una planta de Laboratorios Esteve.

La compañía farmacéutica Esteve se muestra "claramente" decidida a afrontar adquisiciones que encajen con su estrategia empresarial pese a la crisis de la covid-19 y a ampliar su presencia en Europa. Así lo ha explicado en una entrevista con Efe el consejero delegado de la farmacéutica, el sueco Staffan Schüberg, que en enero cumplirá tres años como primer ejecutivo de esta compañía de capital familiar y que subraya que Esteve está "en modo comprador".

Tras la adquisición de la compañía alemana Riemser en enero de este año, Esteve tiene implantación en Alemania, Reino Unido, Francia y España. No obstante, Schüberg avanza que está "muy interesado" en lograr presencia tanto en Italia, porque así "completaría el mapa de los cinco" principales países europeos, como en el área del "Benelux, los países nórdicos y el este de Europa", aunque todo ello supeditado a que surja una "buena oportunidad", apunta.

El primer ejecutivo de Esteve remarca que la estrategia de la compañía consiste en concentrarse en los productos innovadores, de marca propia y en áreas de medicina especializada, y en combinar estos factores con una clara vocación internacional.

El directivo explica que, cuando tomó las riendas, Esteve era una compañía "demasiado expuesta al mercado español" y a alianzas con grandes farmacéuticas, y que ahora quieren potenciar los productos propios y la especialización, porque ello permite "controlar el propio destino" de la empresa.

A la pregunta de qué activos está interesado en adquirir Esteve, el directivo subraya que la farmacéutica no tiene un objetivo prefijado de compra, ya sean firmas pequeñas o grandes, productos o portafolios de productos, sino que busca operaciones que encajen en su estrategia corporativa y negocios que generen "buen flujo de caja", con buena implantación y que aporten desde el primer día.

En diciembre de 2019 Esteve vendió su división de genéricos, Pensa Investments, a la japonesa Towa Pharmaceutical por 320 millones de euros, una desinversión que el CEO de la farmacéutica justifica porque, a pesar de la facturación que aportaba, la rentabilidad generada por ese negocio era "baja" y tenía un "limitado crecimiento".

No obstante, semanas después de esa operación dio a conocer la adquisición de la compañía alemana Riemser, que le garantizaba un portafolio de productos propios especializados y de uso hospitalario, y actualmente ésta aporta un 20 % de los ingresos de Esteve y genera un "gran flujo de generación de caja".

En el caso de que Esteve consiguiera cerrar alguna gran operación corporativa, el directivo precisa que los niveles de deuda de la compañía son realmente bajos, y no se descarta de entrada "ninguna opción" de futuro, como una hipotética salida a Bolsa o dar entrada en Esteve Pharmaceuticals a inversores estratégicos, aunque insiste en que no hay aún un plan trazado. "El futuro dirá", apunta.

Schüberg evita hacer estimaciones sobre las previsiones de Esteve para el cierre de este año, un ejercicio marcado por la crisis de la covid-19 en el que sus ventas crecieron sustancialmente en el primer trimestre del año y que luego se vieron afectadas por el descenso de las visitas médicas.

El directivo asegura que la compañía está "en la buena senda" y que las expectativas no son malas teniendo en cuenta la crisis de la covid-19, y tampoco se marca plazos para cerrar adquisiciones, porque las oportunidades surgen cuando surgen, apostilla.

En cualquier caso, la estrategia de Esteve pasa por sacrificar una mayor facturación para conseguir una mayor rentabilidad, una pauta aplicada ya en los últimos ejercicios.

Tras facturar en 2018 unos 758 millones, el año pasado Esteve ingresó 660 millones -492 millones sin incluir la filial de genéricos vendida a Towa-, pero en cambio ha conseguido mejorar su rentabilidad, y este 2020 Schüberg asume que la facturación seguirá reduciéndose, pero que se logrará un ebitda o beneficio operativo "más sólido".

En esta línea, espera culminar la integración de Riemser en la estructura de Esteve a finales de este año y quiere aprovechar la potente red internacional de esa firma para aumentar la distribución de todos los productos del grupo. Neurociencia, oftalmología y oncología son las tres campos prioritarios para Esteve, que no facilita estimaciones financieras para los próximos años.

Con todo, a la pregunta de cómo ve la farmacéutica en los próximos años, el directivo sueco confiesa que se marca el "objetivo personal" de que Esteve sea una compañía que facture 1.000 millones y hacer crecer un 20 % su ebitda, pero para ello "necesitamos mucho crecimiento", insiste. Más allá del negocio propiamente farmacéutico, Esteve cuenta con el área de fabricación de principios activos para terceros, que generó en 2019 el 40 % de sus ventas globales.

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