Industria y energía vuelven a tener recorrido bursátil

La mejoría del crecimiento económico puede animar la reactivación de las ventas de coches

Una fábrica de Volkswagen, en Zwickau (Alemania).
Una fábrica de Volkswagen, en Zwickau (Alemania).

Cuando en abril 4.000 millones de personas tuvieron algún tipo de restricción a la movilidad para tratar de frenar la expansión del coronavirus, el impacto sobre todos los sectores cíclicos fue tremendo. Muchas fábricas pararon o redujeron al mínimo su producción, y la demanda de petróleo, energía y materias primas cayó a plomo. Ahora, con lo que podría ser el principio del fin de la pandemia, muchos de estos sectores cíclicos empiezan a respirar.

"Creemos que el beneficio por acción de las cotizadas europeas va a crecer un 50% en 2021 y un 12% en 2022, impulsado por la mejora del crecimiento económico. Esto, unido con una política monetaria expansiva, puede ser un gran impulso para la Bolsa europea", apunta un informe del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs. La firma ha incrementado de media un 13% el precio objetivo de las compañías del Viejo Continente, tras el anuncio de los avances de la vacuna de Pfizer.

A su juicio, los sectores más ligados al ciclo económico y las compañías que tienen un perfil value (aquellas que cotizan con un amplio descuento sobre su valor en libros, por una infravaloración del mercado) serán los dos ámbitos de inversión que más se van a beneficiar del nuevo tono del mercado


Fabricantes de coches

Larga vida a las tecnológicas, pese a la corrección

El efecto espejo de la euforia del lunes fue llamativo. A la vez que la banca y las compañías turísticas se disparaban, muchas de las firmas tecnológicas que habían hecho furor desde el inicio de la primera ola se desplomaban. También las compañías de reparto de comida a domicilio. El caso más llamativo fue el de Zoom, la aplicación de videollamadas que ganó cientos de millones de usuarios durante el confinamiento, que el lunes cerró con un descenso del 17,4%. También se depreciaron con fuerza los títulos de Netflix (-8,6%) y de Amazon (-5,1%).

La lógica del mercado es sencilla: a medida que vayamos recuperando la normalidad, pediremos menos comida a domicilio, quedaremos más presencialmente y menos virtualmente, y dedicaremos más tiempo a viajar y menos a ver series de Netflix.

Ahora bien, esas correcciones hay que ponerlas en relación con lo que ha sucedido a lo largo de 2020. Zoom había acumulado una subida del 635%, Amazon del 79% y Netflix del 59%. Así que la debacle del lunes no lo era tanto, en un sector que cotiza a múltiplos elevados.

  • Compras online. Los gestores de fondos tienen muy claro que el auge de las compras a través de internet es una tendencia que ha llegado para quedarse. Es cierto que se ha acelerado durante la pandemia, pero una vacuna no va a revertir el proceso. Todos los grandes retailers han reforzado su servicio de entrega a domicilio y millones de personas se han familiarizado con las aplicaciones.
  • Teletrabajo. Igualmente, la progresiva vuelta a la normalidad no va a evitar que empresas de todo el mundo opten por dejar una parte de su actividad en el ámbito del teletrabajo. Aplicaciones como Slack, Citrix o Teams, de Microsoft, han causado furor y están aquí para quedarse. Igualmente, el uso de las redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, Whats­App o TikTok) forman parte de una megatendencia muy consolidada, que el confinamiento no ha hecho sino acelerar.

La industria de la automoción es una de las que más ha sufrido en 2020. La crisis y las restricciones a la movilidad han provocado que millones de personas se replanteen la oportunidad de comprar o renovar su vehículo. Además, el sector arrastraba años de malos datos, por los cambios en los modos de movilidad y el empuje del coche eléctrico.

Por eso, la noticia del lunes fue acogida con euforia. Las acciones del gigante automovilístico francés Renault subieron un 22%, aunque aún acumulan una caída en el año del 35%. En la semana, el sector europeo avanza casi el 10% en Bolsa

Para Goldman Sachs, el sector de automóviles y de componentes es uno de los que merece la pena sobreponderar en las carteras. Fondos españoles como Magallanes European Equity o Cobas Selección tienen una importante posición en Renault. El equipo de análisis de Citigroup es especialmente positivo con el fabricante francés. "Es nuestra principal apuesta entre los fabricantes europeos. Creemos que el mercado acabará reconociendo la valía de los planes estratégicos del nuevo consejero delegado, Luca de Meo", apuntan desde el banco estadounidense. La firma también es optimista respecto a la revalorización de los fabricantes alemanes, BMW y Daimler, otorgándoles un potencial un 10% superior al del consenso del mercado.


Materias primas

La minería y la producción de otros materiales básicos, como el acero, es otro de los sectores que se vio muy afectado en la primera ola de la pandemia. En verano, cuando se empezó a recobrar poco a poco la normalidad, muchas de las compañías de esta industria lograron recuperar casi todo el terreno perdido. Para Goldman Sachs, los sectores de materiales básicos y de construcción, junto con el de materias primas y energía, son de los que mejor lo harán en los próximos meses. "El buen momento de la economía china es clave para estas industrias", apuntan. "Durante el tercer trimestre redujimos algo nuestra posición en la minera Antofagasta, porque se había revalorizado mucho", apuntan desde Magallanes.


Energía

Las compañías petroleras integrales europeas han presentado unos resultados muy sólidos en el tercer trimestre de 2020, en muchos casos duplicando la previsión que habían calculado los analistas. A pesar del difícil entorno de mercado, han sido capaces de ofrecer flujos libres de caja atractivos. Repsol, Aker y SBM Offshore son tres de las firmas que están entre las recomendaciones de Goldman Sachs.

Normas
Entra en El País para participar