Industria

Tubacex pierde 13 millones y sigue con su ajuste de plantilla

Plan de 150 despidos en sus dos centros de Álava, el 18,75 % del total

Jesús Esmorís, consejero delegado de Tubacex.
Jesús Esmorís, consejero delegado de Tubacex.

Tubacex ha contabilizado al tercer trimestre unas pérdidas de 13 millones, un resultado que incluye "gran parte" de los costes de su plan de reordenación. En el inicio de 2020 entró en números rojos por la pandemia y el desplome de precios en los mercados del petróleo y del gas, que suponen el 30 % de sus ventas consolidadas.

El grupo sigue adelante con su ajuste de plantilla, que incluye más de medio millar de despidos. Con un equipo inicial de 2.500 trabajadores en dieciséis fábricas en nueve países, Tubacex ya ha prescindido de 400 empleados. Está pendiente el ajuste de otros 150 trabajadores en sus fábricas en Llodio y Amurrio, ambas en Álava. Una medida que "espera poder finalizar completamente en el corto plazo".

Los centros de Llodio y Amurrio, con 800 profesionales, aportan el 30 % de la producción total y tienen unos costes laborales por encima de la media europea, según han comentado en la siderúrgica alavesa.

Los despidos forman parte de una reordenación que busca ahorros "de entre 20 y 25 millones" mediante "un riguroso plan de ajuste a todos los niveles". El recorte del 20 % de la plantilla "es necesario para garantizar la rentabilidad del grupo".

Tubacex redujo un 18,2 % sus ventas en los nueve primeros meses, al contabilizar 389,6 millones. El beneficio bruto de explotación (Ebitda) se desplomó un 42,9 %, hasta 26,4 millones, y dejó un margen del 6,8 % sobre la facturación.

La corporación ha negociado un alargamiento en los plazos del pago de la deuda. Tras un acuerdo con once bancos, con apoyo del ICO, dispone de 60,5 millones en préstamos a un lustro y con un año de carencia. Dispone de otra línea de financiación de 78 millones, en principio, a corto plazo y ahora con amortización de dos a cinco años, también con el apoyo del ICO y en este caso también del Cesce. El 43 % de estos créditos están disponibles a cinco años.

Su deuda financiera neta (DFN) al pasado 30 de septiembre alcanzaba los 293,7 millones, tras crecer un 15,81 %. Ahora equivale a 6,2 veces el Ebitda. Hace un año la equivalencia era de 3,8 veces. Tubacex tiene 170,5 millones en caja, además de 66,4 millones en líneas de crédito no dispuestas.

Ante la incertidumbre a futuro por el problema de la pandemia, Tubacex se ha marcado como "objetivo fundamental" la "no destrucción de caja".

Jesús Esmorís, consejero delegado de Tubacex, ha manifestado que "a corto plazo sabemos que estamos atravesando uno de los pedidos más exigentes y desafiantes de la historia" Los ajustes internos garantizarán "la rentabilidad" de la compañía.

Tubacex ha desplegado una estrategia comercial centrada en la firma de contratos de suministro y mantenimiento a varios años, para garantiza la actividad a largo plazo.

 

 

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