Consejero delegado de Mirova

Philippe Zaouati: “Hay mucho ‘maquillaje verde’ en la inversión sostenible”

La filial de inversión ESG del grupo francés Natixis nació en 2012, cuando esta temática aún era residual, y ya gestiona más de 15.000 millones de euros

Su responsable reclama más poder de influencia de inversores y ahorradores en la gestión

El consejero delegado de Mirova, Philippe Zaouati.
El consejero delegado de Mirova, Philippe Zaouati.

Mirova es una de las gestoras de referencia en todo el mundo para inversiones sostenibles. Creada en 2012 con ese foco tan específic entonces, la firma gestiona ahora activos por valor de 15.000 millones de euros La gestora forma parte del gigante francés de la inversión, Natixis. El consejero delegado de Mirova, Philippe Zaouati (Marsella, 1966), explica el momento actual de apogeo de la inversión bajo criterios de sostenibilidad ambiental, social y de buen gobierno corporativo (conocida por las siglas en inglés ESG).

¿El auge de la inversión sostenible está logrando cambios en el mundo empresarial?

Cuando administras un fondo tienes un impacto limitado porque, como gestor, tu tamaño es pequeño comparado con el conjunto del mercado. Pero lo cierto es que las empresas están escuchando cada vez más a sus inversores. El mundo de las finanzas no tiene la capacidad de cambiar mucho el mundo por sí solo. Sin embargo, cuando se alinean sociedad y finanzas, entonces esta combinación puede ser muy poderosa.

¿Qué papel juega aquí el pequeño ahorrador?

Es necesario que ahorradores e inversores tengan más poder. Cuando el inversor entrega su dinero a un gestor de fondos para que lo administre, muchas veces no sabe si las inversiones de su cartera están contribuyendo a limitar el calentamiento global 2 grados, o 1,5 o cuánto. Falta esa transparencia. Pero eso puede cambiar ahora con la nueva regulación, que requerirá a los gestores que pregunten al inversor hacia qué lado quiere que se incline su cartera: medioambiental, social o gobernanza.

¿La estrategia de elegir a la empresa mejor en temas ambientales, pero dentro de una categoría, que puede ser la petrolera, no corrompe el espíritu ESG?

Nosotros dejamos de usar esta estrategia hace diez años. Cuando la sigues, acabas teniendo una cartera similar a la del resto del mercado. No tiene mucho sentido elegir invertir entre dos petroleras o entre dos empresas tabacaleras. Lo que realmente se necesita, en términos de ESG, es empujar a las compañías a transformar la economía.

¿Se lograrán fijar unos estándares europeos de inversión responsable?

Creo que sí. El trabajo que se está haciendo en términos de taxonomía es realmente impresionante. Pero la taxonomía no es un fin en sí mismo. La taxonomía es una especie de gramática común que permite hacer muchas cosas: se pueden crear estándares, etiquetas, nuevas regulaciones… Se puede usar para todo.

¿Cómo han evolucionado en 2020 en captación y rentabilidad?

Mirova ha experimentado un crecimiento constante en los últimos 24 meses. Hemos sumado 3.000 millones de euros en 2020 y ahora gestionamos 15.000 millones. La razón de esto es que nuestras carteras han mostrado un buen comportamiento en los mercados y la rentabilidad acumulada en lo que va de año de varios fondos registrados en España está siendo buena. Los fondos Euro Environmental Equity y Global Sustainable Equity suben un 8%.

¿El plan de recuperación de la Unión Europea va a acelerar la transición hacia la ESG?

Sí, seguro. El hecho de que la ESG esté teniendo un rendimiento superior desde principios de año está relacionado con varios factores, pero uno de ellos es que los participantes del mercado entienden ahora plenamente que el plan de recuperación pone de relieve la inversión sostenible y la movilidad eléctrica. El mercado lo ha reconocido y es una de las razones por las que todas las empresas sostenibles están sufriendo menos o incluso están obteniendo beneficios.

¿Tiene sentido aplicar criterios ESG en la inversión en deuda soberana?

Depende… A veces se intenta aplicar el mismo criterio ESG a los bonos soberanos de los países ricos y los pobres, cuando los países ricos no necesitan un empuje adicional. Creo, y así lo decidimos nosotros, que no hay que centrarse en el conjunto del mercado de la renta fija, sino centrarse fundamentalmente en los bonos sociales y verdes y apoyar que haya emisiones con esas características.

Mirova ha sido pionera en la inversión ESG. ¿Cómo ven la generalización de este tipo de propuesta?

Ser un pionero es bueno, pero también es muy difícil. Estoy muy contento de que la ESG se esté convirtiendo en una tendencia generalizada, porque eso es lo que queríamos que ocurriera. Pero diría que lo que hemos visto es la primera etapa de lo que queríamos hacer: impulsar este tema en la agenda de todos los inversores, reguladores, empresas, políticos... En este momento todo el mundo está hablando y diciendo que son verdes. Pero ahora tenemos que aclarar cómo es este mercado, porque también hay mucho maquillaje verde. Estamos en una encrucijada y tenemos que saber si vamos a ver una evolución o si simplemente vamos a mantenernos de la misma manera que durante el último año más o menos. Necesitamos ver si vamos a una etiqueta común, un estándar común; necesitamos ver si avanzamos en ese sentido.

¿Espera que todo el futuro sea 100% ESG?

Espero que todas las inversiones se vuelvan responsables, sí, por supuesto. Necesitamos una raíz común, que todo sea responsable. Aunque eso no significa que no vaya a haber diferencias dentro de la ESG, siempre tendremos una nueva realidad que cubrir. Pero sería bueno que la tendencia principal fuera sostenible.

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