La factura del imperio Samsung: un impuesto sucesorio de más de 8.000 millones

Lee Kun-hee deja una fortuna estimada en más de 17.000 millones

El heredero del grupo Samsung Jay Y. Lee en Seúl (Corea del Sur), en junio.
El heredero del grupo Samsung Jay Y. Lee en Seúl (Corea del Sur), en junio. REUTERS

Los herederos del imperio Samsung han recibido un titán tecnológico junto a una factura de casi 10.000 millones de dólares (unos 8.500 millones de euros). Tras la muerte del presidente de la compañía este domingo, Lee Kun-hee, los beneficiarios se enfrentan ahora a un impuesto sucesorio que pone en riesgo su control sobre el conglomerado. La herencia que deja el hombre más rico de Corea del Sur, con una fortuna estimada por la revista Forbes en unos 17.000 millones de euros, son principalmente acciones de Samsung.

Según las leyes del país asiático, si la herencia supera los 2,5 millones de dólares (unos dos millones de euros), los impuestos pueden suponer hasta un 60% de las acciones heredadas o un 50% sobre bienes raíces y otros activos. En este caso, se espera que el único hijo del difunto líder de Samsung, Jae-yong Lee, sea quien herede todas las acciones, dejando abierta la opción de vender su participación para hacer frente al impuesto. Así, la muerte de Lee Kun-hee ha desatado rumores de una reestructuración del gigante tecnológico y la esperanza de los inversores para exigir mayores dividendos. Todo esto se ha reflejado este lunes en las subidas de las acciones de Samsung Electronics y sus filiales.

Sin embargo, para cubrir el monto exorbitante del impuesto, el sucesor no tendrá que ceder necesariamente sus acciones en la multinacional, un conglomerado cuyo volumen de negocio mundial supone casi un 20% del PIB de Corea del Sur. En cambio, Jae-yong Lee puede utilizar los dividendos de la empresa y recurrir al financiamiento familiar para respaldar el pago durante los próximos cinco años.

Esta segunda posibilidad de financiamiento ha sido destacada por Jongwoo Yoo, analista de Korea Investment & Securities, en una nota a Bloomberg. "No se sabe cuántos activos en efectivo tiene la familia ahora, pero los ingresos por dividendos no serán suficientes para cubrir los impuestos. Por lo tanto, también es muy posible que la familia dependa del financiamiento personal", ha explicado Yoo.

El empresario, fallecido a sus 78 años, poseía un 4% de las acciones en Samsung Electronics, el mayor productor mundial de teléfonos inteligentes, televisores y chips de memoria, así como el 21% de Samsung Life Insurance. Por su parte, Jae-yong Lee tiene una participación del 17,3% en Samsung C&T, el holding de facto del grupo. El heredero ha liderado el conglomerado desde 2014, tras un ataque cardíaco que incapacitó al difunto líder de Samsung.

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