Aerolíneas

Vueling garantiza el empleo a sus pilotos en 2021 a cambio de recorte salarial y flexibilidad

La plantilla, con más de un millar de efectivos, estará en ERTE y se repartirá los vuelos de forma equitativa, según el pacto con el Sepla

Avión de la aerolínea de bajo coste Vueling.
Avión de la aerolínea de bajo coste Vueling.

La aerolínea de bajo coste Vueling se ha comprometido a mantener los puestos de trabajo de su plantilla de pilotos, con más de un millar de efectivos, durante el difícil 2021 que se avecina. Para ello, el colectivo, representado por el sindicato Sepla, ha accedido a rebajas salariales que acompasen o vayan en relación con la reducción de producción a la que se verá obligada la aerolínea aún durante meses por el efecto de la crisis sanitaria.

El objetivo del acuerdo, según ambas partes, es la búsqueda de la supervivencia de Vueling. Pero también se están asentado las condiciones para que la compañía pueda tomar impulso de un modo más ágil ante una eventual recuperación de la demanda. En ese escenario, para el que no hay horizonte a la vista, se da por descontado que el sector se vería envuelto en una guerra de precios para estimular el mercado.

La firma del grupo IAG que dirige Marco Sansavini también cumple, a través de este pacto, con la línea marcada por el nuevo consejero delegado del holding, Luis Gallego: solo con paz social se va a conseguir la necesaria transformación y adaptación de las distintas marcas de IAG a un mercado duramente golpeado por el coronavirus.

El acuerdo entre Sepla y Vueling, vigente durante 2021, “regula a la baja varias condiciones laborales del colectivo”, según ha señalado esta mañana el sindicato. Un 85% de los pilotos afiliados han ratificado esta vía para embridar los costes laborales fijos de la low cost mientras los trabajadores pueden mantener cierto nivel salarial y sus licencias.

Desde el Sepla se ha hablado de “importante rebaja salarial” con el fin de salvar puestos de trabajo. Está previsto que los pilotos estén bajo la figura del ERTE y vayan repartiéndose de forma equitativa los vuelos. De este modo, el salario también será proporcional a la actividad realizada. Otros elementos que han entrado en juego han sido la cesión de la compensación económica de conceptos como la actualización salarial, el bonus de productividad, o el plus de programación libre.

De este modo, la medida parece fuertemente condicionada a la extensión de los ERTE articulados por el Gobierno, cuyo plazo ha sido extendido hasta el 31 de enero.

Ajuste sin despidos

Gallego ya advirtió semanas atrás, en el marco de la presentación de resultados del primer semestre, que Iberia y Vueling debían ajustarse, tal y como estaba ocurriendo durante el verano en British Airways. Si la británica puso sobre la mesa 14.000 despidos, con la consiguiente batalla laboral, quedaba ver qué decisiones se tomarían en las referencias españolas de IAG, donde las direcciones apenas han tenido margen para actuar mientras sus trabajadores están afectados por los ERTEs por fuerza mayor.

Esta entente en Vueling, con 4.000 empleados (200 en bases en el exterior) abre una vía para minimizar posibles bajas en el resto de IAG. En el caso de los tripulantes de cabina (TCP), representados por Stavla y CC OO, Vueling mantendrá en el ERTE a la plantilla no sujeta a contratos temporales.

Ante esta crisis histórica para el sector aéreo y la fuerte incertidumbre sobre la recuperación de la demanda, Vueling también se ha dotado de una fórmula de flexibilidad y aumento de productividad por la que podría disponer de pilotos para cubrir posibles eventualidades.

El acuerdo entre empresa y pilotos contempla incluso el escenario del cierre de bases, ante lo que el personal afectado tendrá la oportunidad de trasladarse de manera voluntaria a la base principal de Barcelona-El Prat, o a otras bases temporales que sean abiertas en función de las previsiones de tráfico aéreo.

Cuando decaiga este acuerdo, el 31 de diciembre de 2021, volverá a aplicarse el III Convenio Colectivo de pilotos de Vueling en su integridad.

Antes de esta decisión en la aerolínea catalana, los pilotos de Ryanair aceptaron una rebaja salarial del 20% durante cuatro años, y los de British Airways han firmado también una bajada del 20% a cambio de minimizar los despidos. De la británica saldrán 270 pilotos frente a los 1.255 inicialmente previstos.

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