El estado de alarma mantiene a medio gas la economía de Madrid

La CEIM calcula que se perderán 600 millones semanales

El estado de alarma mantiene a medio gas la economía de Madrid
POOL

"La paciencia tiene un límite. No hay más ciego que el que no quiere ver y en consecuencia hay que tomar medidas", aseveró el viernes el ministro de Sanidad, Salvador Illa, al término del Consejo de Ministros extraordinario en el que se decretó el estado de alarma para la Comunidad de Madrid durante los próximos 15 días y que deja a la economía de la región a medio gas.

Tras meses en los que el Gobierno evitó volver a aplicar el estado de alarma para frenar la pandemia, dejando en manos de las comunidades autónomas la aplicación de las medidas oportunas, la falta de entendimiento entre el Ejecutivo central y la Comunidad de Madrid y la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) de no ratificar las medidas instadas por el Ministerio de Sanidad sobre la región forzaron esta medida.

Illa justificó la decisión del Gobierno para dar cobertura legal a las medidas aprobadas el 30 de septiembre. El fallo del TSJM rechazó su aplicación por ser "una injerencia en los derechos fundamentales" de los ciudadanos y por no tener "habilitación legal que la ampare", pese a que el Tribunal de Justicia de Castilla y León sí las ha avalado.

Las medidas de limitación de la movilidad aplicadas a partir de ahora serán las vigentes hasta el pasado jueves. "Las mismas, ni una más ni una menos", dijo Illa, "pero con una cobertura legal diferente". De esta forma, solo se verán restringidos los movimientos de los residentes en nueve municipios de la comunidad: Alcobendas, Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Madrid, Móstoles, Parla y Torrejón de Ardoz. No está ahora Alcalá de Henares porque ha mejorado su situación sanitaria.

Se mantienen además las restricciones de aforos, horarios y aglomeraciones de personas que, en todo caso, no fueron anuladas por la justicia madrileña. Es decir, se permiten los desplazamientos internos por los municipios afectados –aunque desaconsejados–, pero no están permitidas las entradas o las salidas salvo por asistencia médica, obligaciones laborales, educativas, de cuidado de personas o por casos de fuerza mayor.

Unas restricciones que tienen un efecto en la economía de la comunidad y sobre la actividad nacional, dado que Madrid era a cierre de 2019 la primera economía regional y suponía el 19,2% del PIB español. Los cálculos realizados la semana pasada por la patronal madrileña, CEIM, hablan de unas pérdidas de 600 millones de euros semanales para la región. Su presidente, Miguel Garrido, pidió el viernes que no se "demonice a la actividad empresarial" de la región.

La autonomía dirigida por Isabel Díaz Ayuso trabajaba en un plan basado en zonas de salud básicas y solicitó "tiempo" al presidente del Gobierno cuando este ya había tomado la decisión de aplicar el estado de alarma. Un desencuentro sobre el que Illa aseguró que no quería "entrar en polémicas", para añadir que aprendió "hace mucho tiempo que en política el 99% de los temas pueden ser discutibles pero proteger la salud de los madrileños es indiscutible".

El plan de la Comunidad de Madrid presentado por su consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, proponía restringir la movilidad en 51 zonas básicas de salud. Para ello, la región había bajado a 750 casos por cada 100.000 habitantes en el índice acumulado en 14 días. "Ese descenso hace que podamos endurecer esas medidas y hacer un control más quirúrgico", explicó.

Un plan, con todo, que quedó en papel mojado tras la decisión del Consejo de Ministros. Escudero insistió en que a partir de ahora la Comunidad de Madrid solicitará diariamente al Ejecutivo de Pedro Sánchez que levante el estado de alarma, dado que, según manifestó, es una medida "difícil de entender" y "un chantaje". El líder del PP, Pablo Casado, pidió a su vez que Sánchez de explicaciones en el Congreso.

Para asegurarse el cumplimiento del estado de alarma, el Gobierno ha puesto en marcha un dispositivo de 7.000 policías y guardias civiles. Por lo pronto, la situación de Madrid ha provocado que desde el pasado sábado se hayan anulado 52.000 viajes de tren con origen o destino Madrid y algunas retenciones de tráfico el viernes en las carreteras madrileñas.

Normas
Entra en El País para participar