Los promotores apuestan por industrializar la construcción en pleno despegue del Plan 20.000

En el país la tasa no llega al 1%, lejos de los principales vecinos europeos

Los promotores apuestan por industrializar la construcción en pleno despegue del Plan 20.000

El Plan 20.000, por el que el Gobierno aspira a levantar sendas viviendas destinadas al alquiler asequible en los mercados residenciales más tensionados de España, va cogiendo forma. Este jueves, el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, firmaron un protocolo que cuenta con una aportación de 71,7 millones de euros para construir 3.614 viviendas sociales en la ciudad. De ellas, 1.765 se promoverán licitando derechos de superficie sobre suelo público mediante colaboración público-privada, uno de los ejes del citado plan, que además de la ciudad condal contempla promociones en Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga o los archipiélagos.

En este contexto, en el que urge encontrar el máximo de agilidad posible para ampliar cuanto antes el parque residencial asequible, varios de los principales promotores del país, junto con las empresas encargadas de la construcción industrializada, lanzaron también hoy la Plataforma para la Industrialización de Viviendas (PIV), con el fin de impulsar la fabricación en serie de inmuebles.

La industrialización de viviendas consiste en la fabricación de elementos en serie para obtener estructuras completas mediante un ensamblaje posterior en la parcela, lo que supone integrar en un único proceso el diseño, la producción, la fabricación y la gestión de los inmuebles.

El objetivo del proyecto es que España pueda acercarse poco a poco a los niveles europeos. En Alemania, la industrialización de viviendas copa el 9% del total; en Suecia ya alcanza casi la totalidad de la producción; En Holanda es de ya la mitad; y en Reino Unido, del 7%. En España, sin embargo, la tasa no llega al 1%.

La plataforma defiende que esta modalidad es más sostenible que la tradicional al generar menos residuos; más segura, ya que se desarrolla en fábricas y se producen menos accidentes laborales; y más inclusiva, al atraer a colectivos que actualmente se encuentran fuera del sector de la construcción, como las mujeres y los jóvenes, principalmente.

Mediante estos procesos, defienden desde la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), la impulsora del proyecto, los tiempos de construcción se reducen en torno a un 50% y los accidentes laborales disminuyen otro 20%, ya que el proceso se traslada principalmente a una fábrica, mucho mejor acondicionada que los solares y parcelas en los que se levanta el inmueble. A su vez, según los datos que ofrece Asprima, este método optimiza las materias primas, reduciéndose las mermas y los residuos desde un 7% a un 1,5%.

Por ahora, forman parte de la plataforma empresas como Aedas Homes, Neinor Homes y Kronos Homes, así por las constructoras Arpada, ACR, Grupo Ortiz, y por empresas de componente como Bosch, Schneider o Butech. Según Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de Asprima, “la creación de PIV responde a la necesidad de impulsar la industrialización inmobiliaria como una modalidad que hará la construcción más económica y sostenible, y mejorará las calidades finales de la vivienda, lo que beneficia tanto al comprador como al vendedor”.

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