Energía

Ence lanza un plan verde para atraer a nuevos inversores

La compañía organiza un ‘road show’ junto al bróker Kepler Cheveaux

Ence lanza un plan verde para atraer a nuevos inversores

Ence marca músculo verde. La compañía de celulosa y energía se reúne en estas semanas con inversores de todo el mundo para presentar su nuevo plan director de sostenibilidad. Para ello ha encargado al bróker Kepler Cheveaux un road show con los potentes fondos orientados en inversión sostenible.

Este 2020 no ha sido un año precisamente propicio para Ence en Bolsa. Ha perdido un 35% de su valor, hasta registrar el viernes una capitalización de mercado de 575 millones. Sus acciones se encuentran en su precio más bajo desde los años 90. Y este mismo mes de septiembre ha salido del Ibex 35.

Con la misión de tratar de contener la hemorragia, la compañía ha decidido salir a la búsqueda de los cotizados inversores verde. Y que el desembarco de estos ayude a paliar la marcha de algunos grandes fondos internacionales y fondos de gestión pasiva, que abandonaron el capital de la compañía por las caídas en Bolsa y la salida del Ibex. El objetivo es poner negro sobre blanco su compromiso con la sostenibilidad y explicar sus planes de futuro en este aspecto. Fuentes de la compañía explican que el feedback recibido por los potenciales inversores es "muy positivo".

Dicho plan director –en vigor entre 2019 y 2023– está compuesto por seis ejes. Se trata de seguridad y ecoeficiencia, desarrollo rural y agroforestal sostenible, generación de energía renovable, desarrollo de talento e igualdad de oportunidades, apoyo a las comunidades y buen Gobierno corporativo.

La empresa presume de haber logrado ya, durante el primer semestre de 2020, algunos de sus objetivos. Ha conseguido la certificación "residuo 0", así como la reducción del consumo de agua entre un 5% y un 8% y recortar la contaminación olorosa de su planta de Navia un 41%; comprar el 84% de la madera que consumen a pequeños productores; en materia de igualdad de género, ha reducido al 0% la brecha de género y ha incrementado un 22% el número de mujeres consejeras y en buen gobierno corporativo ha ligado el 25% de la retribución variable a criterios socialmente responsables.

Negocio

Y es que la etiqueta verde está en el tuétano de el cambio en el modelo de negocio que está impulsando Ence. No en vano añadió recientemente una hoja a su logo.

La histórica papelera decidió hace varios años virar hacia la generación de energía renovable. Y, concretamente, hacia la biomasa. Sus previsiones para el cierre de 2020 pasan por que el negocio papelero –aquejado de la debilidad del precio de la celulosa y de los problemas legales con su planta de Pontevedra, que representa un tercio de su facturación– obtenga un ebitda cero. Y que la parte de energía ascienda hasta los 70 millones.

De cara a los próximos años desde la firma esperan que el peso del negocio energético se multiplique por tres. Pretenden no solo reforzar su posición en biomasa, sino también desarrollar plantas eólicas y fotovoltaicas, en las que aún cuentan con una posición reducida. Planean, de hecho, concurrir a las próximas subastas de renovables que prepara el Gobierno.

A la espera de una sentencia sobre la planta de Pontevedra

Ence espera que la Audiencia Nacional se pronuncie sobre la viabilidad de su planta de Pontevedra antes de fin de año. En cualquier caso, tanto la compañía como los demandantes (varias asociaciones ecologistas y el Ayuntamiento de Pontevedra) podrán recurrir su decisión al Tribunal Supremo. La compañía ha calculado que un dictámen desfavorable le costaría 185 millones, de los cuales 74 millones corresponderían a salidas de caja.

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