Perspectivas

Foro Tendencias: “El teletrabajo mata la innovación”

Grandes empresas como Repsol, Enagás o Abertis rechazan el trabajo en casa en exclusiva y apuestan por compatibizarlo con la presencialidad

Uno de los grandes cambios que ha traído la pandemia del coronavirus ha sido la irrupción forzosa del teletrabajo, que ha obligado a millones de empleados a convertir su casa en su centro de operaciones, con el móvil y el portátil como acompañantes durante 24 horas. Un escenario en el que muchos trabajadores se sienten incómodos y sobre el que las grandes empresas guardan muchos recelos. Algo que no era un secreto, pero que tres directivos de multinacionales cotizadas pusieron blanco sobre negro en el Foro Tendencias 2021, organizado por EL PAÍS y la consultora de comunicación KREAB, con el patrocinio de Abertis y Telefónica.

El más claro fue el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz. "No podemos continuar con el teletrabajo así. El teletrabajo mata la innovación y el compartir experiencias. Nos ha venido de maravilla, es útil y debemos seguir utilizándolo, pero no podemos pensar que el mundo viva solo del teletrabajo. Necesitamos interactuar y tocarnos", recalcó durante su intervención, que fue secundada también por el consejero delegado de Abertis, José Aljaro. "El teletrabajo continuo no es bueno. La enseñanza y el aprendizaje son necesarios de forma presencial. Se podrá teletrabajar uno o dos días y tiene que haber un equilibrio entre lo de antes y lo de ahora. A una persona que no conoces es imprescindible verlo". En esa línea, el presidente de Enagás, Antonio Llardén, recalcó que "el teletrabajo es una buena base, pero no resuelve todas las formas de trabajo" y reveló la utilidad de las conversaciones que tenía con los inversores una vez acabada las reuniones y cómo estas han desaparecido con las comunicaciones estrictamente virtuales.

Preguntados los tres dirigentes sobre las prioridades para el futuro a corto plazo, Llardén resaltó que es imprescindible la aprobación de unos Presupuestos Generales del Estado, un plan para saber y coordinar como van a llegar las ayudas desde Europa y unos acuerdos políticos básicos para salvar esta crisis social. "Es imprescindible escuchar, pactar y dejar a un lado temas ideológicos para afrontar los próximos tres o cuatro años", recalcó. Por su parte, Aljaro insistió, tal y como ha hecho Seopan en los últimos trimestres, en la necesidad de impulsar la colaboración público-privada en un contexto en el que las cuentas públicas estarán tensionadas. "Nuestra principal aportación es el pago por uso en las autovías, ya que puede aportar un flujo de fondos muy importantes. En la actualidad solo se paga en el 20% de las vías. Lo que proponemos es un proceso concesional con una aportación de 100.000 millones de euros, en los que los usuarios pagarían pocos céntimos por kilómetros y los que más usen esas vías se verían bonificados. Con este plan, el Estado obtendría entre 6.000 y 7.000 millones de euros en impuestos". En este sentido, Imaz apostó por un proyecto de modernización de España para evitar una generación perdida entre aquellos nacidos con posterioridad a 1985. "Hay que apostar por la tecnología, la industria, la I+D, la revalorización social del empresario y la formación profesional. Es necesario un gran acuerdo país por la industrialización, digitalización y la modernización de España".

Calviño prevé un rebote del PIB del 10% en el tercer trimestre

El foro fue clausurado por la ministra de Economía, Nadia Calviño, que anticipó el rebote que experimentará la economía española en el tercer trimestre, con un crecimiento anual del 10%, aunque no se atrevió a avanzar un cierre para todo el ejercicio. Un pronóstico que está incluso por debajo de las previsiones a la baja del Banco de España, que espera que la economía crecerá entre julio y septiembre entre un 13% y un 16,6% trimestral tras desplomarse un 18.5% entre abril y junio. El organismo supervisor prevé que la contracción para el conjunto de 2020 de la economía española oscilará entre el 10,5% y el 12,6%.

¿Cuánto tardará la economía en regresar a los niveles precrisis? Calviño no despejó esa duda, pero Carmen Reinhart, economista jefe del Banco Mundial, sí lo hizo en el caso de la economía mundial, al apuntar que la recuperación de la crisis será mucho más traumática que la de la Gran Depresión que arrancó en 2008. "El nivel de incertidumbre es mucho mayor, las caídas del PIB han sido históricas y todo depende de cuán rápida sea la vacuna, que el acceso sea global y que los repuntes se controlen. Es difícil predecir cuánto tiempo va a llevar a que la renta per capita vuelvan a niveles precrisis, pero creo que antes de cinco años no va a suceder", recalcó durante su intervención.

En su opinión, esta crisis global no comenzó como una crisis financiera pero está mutando rápidamente. "Millones de hogares perdieron sus empleos, tendrán problemas para devolver sus deudas y hay millones de negocios que cerraron sus puertas. De la crisis de 2008 aprendimos que hay que hacer quitas con las deudas con mucha más rapidez que se hizo en crisis anteriores. No solo se le daría alivio a empresas y hogares, sino que también se limpiarían las cuentas del sector financiero". Reinhart precisó que los planes de ayuda, bien a través de préstamos o ayudas directas, no serán suficientes para evitar la bancarrota de empresas y hogares. "El deterioro del sector financiero obligará a quitas que permitan que se puedan dar posteriormente créditos para apoyar una recuperación".

Y uno de los países más afectados por la crisis será España, por su fuerte dependencia del turismo y el impacto que han tenido las cuarentenas impuestas por Reino Unido o Alemania, los dos principales mercados emisores de viajeros, a lo largo de este verano. "El problema ha sido la disparidad de restricciones. Si había cuarentena de 14 o 7 días, si era necesario o no PCR, si la prueba se hacía en origen o destino", recalcó la ministra de Asuntos Exteriores, Arantxa González Laya, que insistió en que la prioridad del Ejecutivo es organizar corredores turísticos con medidas coordinadas por Bruselas. "Si la Comisión Europea no toma las riendas, los estados miembros van a ir cada uno por su lado".

En el Foro también participó Charlotte Erkhammar, consejera delegada mundial de Kreab, que recalcó que los cambios que se han producido en los centros de trabajo en los últimos seis meses habrían tardado cinco años sin la crisis sanitaria. "Muchos de esos cambios, como el teletrabajo o el auge del comercio electrónico, se quedarán para siempre y se combinarán con el modelo anterior. Eso obligará a los líderes empresariales a repensar como dirigir sus empresas y como invertir sus beneficios", aseguró. Por su parte, el director de El País, Javier Moreno, remarcó la necesidad de que los políticos y los empresarios ofrezcan soluciones a los ciudadanos en mitad de un escenario lleno de incertidumbres. "Lo único cierto es la fragilidad que la pandemia ha instaurado en nuestras sociedades. La fragilidad de las empresas, de los liderazgos y de la vida. Es necesario apuntalar la esperanza de los ciudadanos de que seremos capaces de encontrar y ejecutar soluciones. Cuantos más solidos sean los cimientos de esa sociedad, más cierta será la posibilidad de salir".

Pallete avisa que el 5G peligra sin cambios regulatorios y fiscales

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, demandó las mismas reglas del juego para todos los actores del sector, modernizando los marcos fiscales, regulatorios y de competencia, a fin de evitar que tecnologías como el 5G se pierdan antes de desarrollarse.

"No se trata de regular más sino de desregular más", subrayó durante su intervención en el Foro Tendencias, en el que ha señalado que la Unión Europea no puede ser el terreno de juego, sino un jugador en el mundo digital y es necesario, por tanto, recuperar la soberanía nacional en el mundo digital que hoy se disputan otras potencias.

Durante su intervención insistió en que no pueden seguir jugando en el mismo terreno de juego compañías reguladas con otras que no lo están y ha apuntado que prueba de ello es que en Europa hay que competir con las OTT's y con cientos de pequeñas operadoras de telecomunicaciones que nacen fuera de las dinámicas competitivas, amparadas en una regulación obsoleta. Por ello reclamó actuar de inmediato para tener una competencia justa y evitar ventajas especulativas para unos pocos.

En un contexto marcado por la pandemia, subrayó que la recuperación y la reinvención económica de la España post covid va a venir de la mano de la digitalización, que puede elevar entre 1,5 y 2 puntos porcentuales al año el PIB hasta 2025. Asimismo agregó que el sector es vital para la recuperación del tejido empresarial y para impulsar a otros clave como las pymes, para las que es necesario un plan de digitalización, ya que su productividad puede incrementarse entre un 15-25 %.

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