Por qué el ‘mindfulness’ es beneficioso en las empresas

Entidades como BBVA aseguran que mejora la productividad

Por qué el ‘mindfulness’ es beneficioso en las empresas

Ha llegado al mundo de la empresa para quedarse. Parece que no es una moda pasajera. El mindfulness es una terapia que consiste en la atención plena, o lo que es lo mismo, la capacidad para tomar conciencia y responsabilizarse del presente. Es el aquí y ahora lo único que importa. Se trata de una práctica antigua, con más de 2.500 años de existencia, que nació en el seno de la meditación budista, pero que recientemente ha sido incorporada a la medicina y a la psicología de Occidente, como herramienta para acompañar la transformación cultural de la empresa.

Su impacto y potencial va más allá de ser una mera técnica de meditación y de gestión del estrés para convertirse en una competencia directiva clave. Algo que se está aprovechando en aspectos personales y profesionales del individuo, pero también desde el punto de vista de las organizaciones. Es el caso de BVVA donde este tipo de práctica está dando resultados en la productividad, el bienestar y el liderazgo de sus empleados, apoyando además la cultura corporativa de la entidad.

La iniciativa con empleados de la entidad financiera comenzó en 2015. “Coincidiendo con el cambio de la sede central del banco a la Ciudad BBVA de Madrid, un grupo de compañeros que conocían esta meditación, y otros que tenían curiosidad, decidimos dedicar la pausa del almuerzo para meditar juntos un día a la semana”, explica Alicia Martín, empleada desde hace más de 34 años en la entidad. Ella ha sido una de las introductoras, una vez certificada en Mindfulness MBSR de Jonh Kabat Zinn, y comenzó diseñando un programa de entrenamiento como primer paso de iniciación que tuvo buena acogida.

Sin embargo, en 2017, el grupo financiero entró en un proceso profundo de cambio en la forma de entender el trabajo, con la incorporación de las metodologías ágiles y la definición de un propósito y unos valores corporativos. “En este paradigma, el mindfulness sirvió como palanca para entrenar capacidades necesarias para abordar el cambio”, explica Elena Sierra, miembro de la comunidad de práctica de cultura corporativa en BBVA.

Y agrega que “algo que empezó de manera informal fue tomando forma y, con el aumento de la demanda, llegó a conocimiento del área de talento y cultura que se interesó por la iniciativa y decidió apadrinar y dotarla de recursos”. Esta es una de las claves del éxito que achaca a que se trata de un proceso abierto sin ninguna obligación en el que los empleados son invitados a participar y cada uno se sirve de los recursos que necesita.

“Ofrecemos diferentes formatos: desde pequeñas píldoras formativas hasta intervenciones de unas pocas horas de carácter divulgativo”, comenta. Porque la filosofía del mindfulness no se basa en actividades individuales y esporádicas, sino en un trabajo consistente y continuo: “Ninguna herramienta de transformación da resultados solo con un curso, hay que acompañarlo con práctica”, agrega Sierra.

En la actualidad, dicha iniciativa se ha integrado en la empresa como formación e impulso del cambio cultural corporativo, y se ha extendido a todos los países donde la entidad tiene presencia. Se trata de una comunidad que ya cuenta con más de 2.200 empleados que ha realizado cualquiera de las formaciones disponibles: la modalidad online (un curso de ocho semanas con una dedicación de una hora semanal online y una práctica individual diaria) y la presencial (un curso que tiene tres ediciones anuales de 10 semanas).

De todo ello se habló dentro del World Happiness Fest, un foro global centrado en el análisis de la felicidad. Y esta no puede estar desvinculada del mundo laboral. Esta reflexión cobra importancia sobre todo ahora, en plena crisis sanitaria por el Covid-19.

En el Banco Santander hablan de mindfulness desde hace años, de la práctica impulsada por el doctor neoyorquino Jon Kabat-Zinn, especializado en combatir el estrés y los dolores crónicos, que entró en la década de los setenta del siglo pasado en contacto con las técnicas de meditación tibetanas, y todas estas enseñanzas de sus maestros las adaptó a la vida actual. Sigue siendo hoy el referente mundial desde el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts. En la entidad que dirige Ana Botín, aficionada al yoga y la meditación, resaltan en un escrito algunas de las bonanzas de esta práctica, en el que citan las enseñanzas del coach español Sergio Martín, quien cree que el primer acercamiento al mindfulness se realiza desde una perspectiva de gestión del tiempo, o lo que es lo mismo, la gestión que cada persona hace de sí misma y se evidencia en aquellas situaciones emocionalmente complicadas.

Sobre todo en un contexto laboral, en el que tiempo es escaso y el reloj apremia, por lo que es importante aprender a priorizar. Para ello, conviene identificar todas las tareas que a diario se realizan, destacando como beneficiosas aquellas que realmente aportan valor de las que no. Por tanto, estas últimas tareas y hábitos son los que se deben eliminar. Y cita como ejemplo, la rutina de tomar un licor después de cada comida, prolongando la sobremesa sin que aporte ningún retorno en salud o afectivo; otro supuesto común puede ser adormilarse a diario en el sofá viendo la televisión, lo que impide aprovechar ese tiempo en algo más valioso, en la lectura, la conversación familiar o el sueño. Es probable que con este sencillo ejercicio la agenda diaria empiece a despejarse o encuentre el tiempo necesario para abordar tareas que ahora no se realizan, pero que se valoran como muy beneficiosas: salir a correr al parque o mantener una reunión semanal con el equipo de trabajo. También se recomienda distinguir entre tareas opcionales y necesarias, desechando las primeras. Además, se aconseja priorizar entre lo urgente y lo importante, esto son, dice el Santander, tareas beneficiosas y necesarias en todas las esferas de la vida: personal, familiar, social y laboral.

 

Las empresas innovadoras, a favor de la meditación

Punteras. La meditactación es una práctica habitual en las empresas estadounidenses, sobre todo en las que tienen un carácter innovador. Compañías como Apple, Google, Nike, Twitter, AOL, Procter & Gamble o eBay aplican programas de mindfulness de manera generalizada.

Beneficios. Todas estas empresas destacan los beneficios de realizar este de actividad, con gran impacto en el control emocional y en la reducción del estrés de los directivos.

Bienestar mental. Muchas de las empresas cuentan con salas de relajación, en las que los empleados pueden retirarse a meditar, recibir clases de yoga, de relajación o de autoanálisis.

Meditación. Se puede optar por realizar este ejercicio sin compaginarlo con ninguna otra actividad. En silencio, con tiempo, pero también se puede optar por compaginarlo con otro tipo de actividad, como el trayecto hasta el lugar de trabajo, el tiempo que se dedica a la comida. En cualquier caso, se trata de un ejercicio de higiene mental.

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