Las extravagancias de Alphabet caen a tierra

Facebook en gran medida ha mantenido el aumento de sus ingresos, mientras que en el último año Google ha empezado a sufrir una competencia publicitaria cada vez mayor

Las extravagancias de Alphabet caen a tierra

Las apuestas a largo plazo de Alphabet se enfrentan a un problema a corto plazo. La matriz de un billón de dólares del motor de búsqueda Google lo está pasando peor que sus rivales. Los ingresos del segundo trimestre cedieron un 2% en comparación con el año anterior, mientras que las ventas de Facebook aumentaron. Y los proyectos auxiliares, que tuvieron su punto de intriga, hoy no parecen más que lastres.

La gran contracción del gasto en marketing durante el confinamiento por Covid-19 golpeó a la más grande de las empresas del mundo digital. Los ingresos publicitarios de Google, que incluye a YouTube, se redujeron un 8% hasta los 30.000 millones de dólares.

Facebook se enfrentó a obstáculos similares, pero aun así logró aumentar sus ingresos un 11% interanual en el segundo trimestre, casi todo proveniente de publicidad. En julio comenzó un boicot publicitario cuyo principal objetivo es la red social de Mark Zuckerberg, de modo que los efectos no se notarán hasta el trimestre actual.

Las acciones de ambas empresas han tenido un peor comportamiento relativo que el índice Nasdaq 100 este año, pese a la robustez de muchas de las grandes tecnológicas. A las acciones de Alphabet les ha ido mejor que a las de Facebook en los últimos cuatro años, con escándalos que han salpicado a esta última como el de las injerencias en las elecciones estadounidenses o infracciones relacionadas con la privacidad. No obstante, Facebook en gran medida ha mantenido el aumento de sus ingresos, mientras que en el último año Google ha empezado a sufrir una competencia publicitaria cada vez mayor por parte de Amazon.com.

Los retos del negocio principal de Alphabet hacen que la atención se centre más en su variada mezcolanza de proyectos. Lo que denomina "otras apuestas" incluye a Waymo, un vehículo que se conduce solo; Access, el negocio de fibra en Internet; y Loon, el negocio de globos estratosféricos para proporcionar acceso a Internet. En el segundo trimestre, todos ellos incurrieron en pérdidas de explotación de 1.100 millones de dólares con ingresos de 148 millones de dólares. Esta caída supone restarle un 15% a los 7.600 millones de dólares que ingresó Google.

Otras apuestas vienen a reflejar los intereses de los cofundadores Larry Page y Sergey Brin. Siguen controlando Alphabet mediante derechos de voto reforzados, aunque quien dirige la compañía es Sundar Pichai.

Hay formas de incorporar un poco de disciplina a estos "ojitos derechos" de sus dueños. Por ejemplo, en marzo Waymo recibió una inversión externa de más de 2.000 millones de dólares, según Financial Times. Es una manera de repartir el elevado coste de desarrollo de la tecnología necesaria para que un vehículo se conduzca solo.

Además, Google Fiber acaba de anunciar su primer proyecto con una ciudad tras languidecer durante cuatro años. Alphabet podía permitirse estos inventos cuando registraba habitualmente un crecimiento de ingresos en torno al 25%. Ahora se antojan lujos que podrían poner a prueba la paciencia de los inversores.