La lección magistral de Pablo Isla a los universitarios

El presidente de Inditex aconsejó a los graduados de IE University ponerle pasión al trabajo

Pablo Isla, durante su intervención telemática en el IE, en presencia de Santiago Íñiguez, presidente de IE University.
Pablo Isla, durante su intervención telemática en el IE, en presencia de Santiago Íñiguez, presidente de IE University.

Fue una graduación diferente. La pandemia ha trastocado este año los planes de muchos, también de los universitarios que se despiden de las aulas y no han podido festejarlo con una fiesta de celebración en el campus. A cambio, el IE University preparó unos fastos a distancia, por vía telemática, que contaron con la participación de 3.000 alumnos, procedentes de 140 países, bajo la dirección del presidente ejecutivo de IE University, Santiago Íñiguez, que calificó a la hornada de 2020 como una de las generaciones más resilientes, comprometidas y emprendedoras..

En el orden del día del festejo y tras la ponencia del consultor Mario Alonso Puig, que habló sobre la incertidumbre como un nuevo comienzo, en el que aconsejó a los alumnos cómo abordar la vida laboral y retomar las relaciones sociales, hubo una ponencia estrella, la que ofreció Pablo Isla, presidente de Inditex.

Durante 10 minutos, la mano derecha de Amancio Ortega se dirigió a los graduados en inglés y con una puesta en escena sencilla. Arropado por una planta, unos pocos libros y el apoyo de unos folios en los que llevaba anotados algunos apuntes, Isla fue desgranando varios de los puntos de su ideario como empresario, entre los que sobresale el valor del equipo. “Lo más importante de una organización son las personas, esa debe ser la prioridad”. Porque una empresa no es otra cosa, así lo cree el ejecutivo, que “un equipo de personas que comparten objetivos”.

En este sentido, apuntó que “la idea de motivar, promocionar al equipo y crear una cultura positiva debe ser absolutamente clave en cualquier organización”. Y algo que es decisivo para un grupo empresarial como Inditex, presente en 200 mercados, con una plantilla de 176.611 empleados procedentes de 172 nacionalidades, es “la diversidad”.

Es más, cuando alguien le pregunta cuál es la ventaja competitiva del gigante gallego, que en 2019 facturó 28.286 millones de euros y aglutina marcas como Zara, Oysho, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Uterqüe o Zara Home, lo tiene claro: “Mucha gente dice que el modelo de negocio, la logística, pero lo más importante son las personas que tenemos dentro de la empresa”.

A ellos se refirió también cuando destacó el compromiso y la entrega durante la pandemia de las personas que integran Inditex en todo el mundo. A ellos también se dirigió en la carta que acompaña a la memoria de resultados de 2019, a los que agradece “su altísima implicación durante la emergencia sanitaria, que ha sido eficaz y, sobre todo, emocionante por cuanto nos ha dado una vez más una lección de compromiso, compañerismo, solidaridad y entrega”.

En su lección magistral, en un entorno tecnológico inmersivo y disruptivo, Isla señaló cinco pilares que considera esenciales a la hora de integrarse en empresas o en el momento de crearlas: en primer lugar y en línea con lo anterior, las personas son la prioridad, la pasión como principal motor del trabajo, la relevancia del compromiso para añadir un plus diferencial, la importancia de saber escuchar y aprender desde la humildad, y la perseverancia en la búsqueda de la excelencia.

También se refirió a que tras el coronavirus habrá cambios en la forma en la que se hagan las cosas, pero no habrá tantos en el fondo, en la esencia de lo que se hace. Cuando habla de esto se refiere, por ejemplo, a las dificultades que tuvieron en el grupo para que, con las tiendas físicas cerradas durante la crisis sanitaria, los modelos pudieran seguir haciéndose las fotos que hasta entonces se hacían en el estudio y pudieran seguir luciendo la ropa en las diferentes páginas web del grupo, que sí siguieron abiertas durante los meses del confinamiento. Lo solventaron gracias a la iniciativa del equipo online que se le ocurrió enviarles la ropa a casa para que ellos mismos se hicieran las fotografías. Cambió la forma, pero en el fondo siguieron haciendo lo que saben hacer, como es trabajar en equipo, reaccionar con rapidez, flexibilidad y compromiso.

Porque lo que marca la diferencia es la pasión que se le pone a todo en la vida. Según Isla, la pasión lo cambia todo, y es lo que permite que se tenga una vida profesional completa. “Hay una gran diferencia entre las personas que aportan pasión y las que no”.

Y para acabar, una recomendación a los recién graduados, tomando una frase del neurólogo Viktor Frankl: el éxito, como la felicidad, no puede ser buscado, hay que dejar que suceda sin preocuparse por ello.

 

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