Extremadura se suma a Cataluña y Baleares y hace obligatorio el uso de la mascarilla

Varias comunidades autónomas estudian endurecer la medida mínima de seguridad por temor a los brotes

Dos mujeres protegidas con mascarillas pasean junto a la Playa de A Rapadoira en Foz, en la comarca de A Mariña, Lugo.
Dos mujeres protegidas con mascarillas pasean junto a la Playa de A Rapadoira en Foz, en la comarca de A Mariña, Lugo. Europa Press

El uso de la mascarilla será obligatorio en Extremadura a partir de las 00.00 horas de este sábado, 11 de julio, para personas mayores de 6 años, "con independencia de si se mantiene la distancia de seguridad, que es de 1,5 metros". Así lo ha anunciado el vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, José María Vergeles que ha advertido que habrá multas de 100 euros para quien incumpla la norma.

Extremadura sigue, así, la estela de Cataluña y Baleares, que ya han implantado esta medida de seguridad. La primera impuso el uso de mascarilla desde este jueves y en el archipiélago la norma entrará en vigor a partir del lunes. Las excepciones son similares en todos los casos: se exime su uso  en las playas, piscinas, cuando se consumen alimentos o bebidas y cuando se practica deporte, aunque siempre con la precaución de llevarla encima. Las multas, como en Extremadura, serán de 100 euros para quien incumpla la normativa.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, indicó el jueves que hay 73 brotes activos en España, aunque los que más preocupan son los de Lleida y los de Galicia. Los Gobiernos autonómicos de estas regiones ya han tomado medidas puntuales para atajarlos, aislando perimetralmente las zonas más afectadas: la comarca leridana del Segriá y de A Mariña en Lugo. Sin embargo, el temor a que el virus se descontrole y se transmita a otras regiones ha llevado a las autonomías a tomar medidas adicionales y reforzar la norma básica de seguridad: obligar a utilizar la mascarilla en todo momento y situación, bajo multas de hasta 100 euros.

Además de las tres comunidades autónomas que ya han decretado la medida, Euskadi la ha implantado de manera más selectiva. Solo los 10.000 habitantes del municipio guipuzcoano de Ordizia tienen orden de llevarla aunque se cumpla la distancia interpersonal, para atajar el brote que este viernes asciende a 69 positivos, 11 más que el jueves. Otras comunidades autónomas también la están valorando, como Andalucía, Asturias, Murcia, Castilla y León, Navarra y Cantabria.

La región andaluza acumula ya 19 brotes, 17 de ellos continúan activos, después de sumar uno nuevo registrado en Málaga, en le distrito de Guadalhorce, con cinco positivos. Los contagios del foco originado en un funeral masivo en Granada son ya 33, 11 más que este jueves. Para prevenir y evitar más contagios, la Junta no descarta los confinamientos parciales ni hacer obligatorias las mascarillas. Así lo confirmó Juanma Moreno, presidente del Gobierno regional, este jueves.

Por su parte, el Principado valora la medida por la cercanía del brote de A Mariña, en Lugo, donde este sábado se levanta parte del aislamiento perimetral que la Xunta decretó el pasado domingo ante el aumento de los positivos en la zona. No obstante, endurece el confinamiento de Burela, el municipio más afectado por el brote, de donde los vecinos no podrán salir en los próximos cinco días. Mientras que los vecinos de Viveiro, Xove, Cervo, Foz, Barreiros y Ribadeo solo podrán desplazarse entre dichos municipios.

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