La incertidumbre de los nuevos rebrotes no impide las alzas en las Bolsas

Los estímulos monetarios y fiscales, el combustible fundamental del ánimo inversor

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Semana de calma tensa para los inversores. Si la anterior las caídas truncaron el rally que sacó a las Bolsas de todo el mundo de los mínimos que marcaron en marzo, solo los estímulos monetarios y fiscales parecen ser capaces de animar las compras de un mercado que sigue conteniendo el aliento. Y es que la incertidumbre crece una vez más en medio del aumento de casos de Covid-19 en zonas en las que se creía controlado.

Este viernes, el vencimiento de los contratos de futuros ha aportado volatilidad extra a la sesión. Finalmente, las Bolsas europeas han cerrado en positivo y el Ibex se ha anotado un 0,32% que lo ha llevado a los 7.414,2 puntos consolidando con ello un avance semanal del 1,67%. Dentro del índice, los mayores repuntes han sido para Iberdrola, Cellnex y Endesa, que han avanzado más del 1%. Entre los descensos sobresalen Cie Automotive, Merlin y Sabadell. 

Fuera del selectivo, llama la atención la caída de Abengoa que hoy se ha desplomado un 22% en Bolsa, el mayor descenso del mercado español, en medio de las negociaciones entre la compañía y los bancos acreedores para buscar una solución que evite un nuevo concurso de acreedores (la antigua suspensión de pagos). La empresa pierde un 29% en el conjunto de la semana y un 59% en lo que va de año.

Además de con las subidas de hoy, los mercados han conseguido un positivo balance semanal principalmente gracias a las alzas que firmaron el martes. Entonces, las Bolsas asimilaron un nuevo movimiento histórico por parte de la Reserva Federal.

La máxima autoridad monetaria estadounidense anunció en la tarde del lunes que iniciaría la compra de deuda corporativa, una medida que aunque ya adelantó en abril, todavía no había sido puesta en marcha. El martes, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, volvió a recordar la gravedad de la situación y la lentitud que puede tener la ansiada recuperación económica. El paso dado por la Fed viene a confirmar el compromiso de la institución de hacer todo lo que esté en su mano para mejorar la situación económica, hasta el momento, la Fed ya ha dejado los tipos de interés entre el 0% y el 0,25% y ha prometido poner sobre la mesa un total de 2,3 billones de dólares en planes de emergencia.

Además de a las respuestas que llegan desde el plano monetario, los inversores permanecen muy atentos a las soluciones que plantean los Gobiernos. En Europa, hoy se celebra la cumbre del Eurogrupo para negociar sobre el fondo europeo de reconstrucción frente a la pandemia, una medida que movilizaría 750.000 millones de euros de aceptarse la propuesta de la Comisión Europea.

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha tomado la palabra para advertir a los líderes europeos de que lo peor está todavía por llegar. Lagarde afirmó que si bien las medidas adoptadas hasta el momento tanto a nivel nacional como por las instituciones comunitarias han servido para impulsar una cierta recuperación económica y sostener la confianza del mercado, esto podría cambiar en el supuesto de un fracaso a la hora de coordinar esta respuesta. Con fondo o sin él, el BCE prevé que el desempleo en la eurozona podría elevarse al 10% desde el 7,3% que marcó en abril según Eurostat, mientras que el PIB se contraería un 8,7% a finales de 2020.

Los analistas de Renta 4 sostienen que este plan “va en la buena dirección, al ser una confirmación del apoyo de la UE a sus estados miembros. Los principales beneficiados serán los países del Sur de Europa, con España e Italia a la cabeza y así lo ha recogido el coste de su deuda, que sigue moderándose”. El bono español a 10 años finalizó la semana con un rendimiento del 0,49% frente al 0,59% que marcaba al inicio de la misma. Una tendencia similar a la de otros países periféricos, con el bono italiano en el mismo periodo pasando del 1,44% al 1,35% y el portugués cayendo hasta el 0,50% desde el 0,57% del lunes. Por su parte, el bono alemán a 10 años terminó la semana en el -0,41% frente al -0,43% en el que cerró la anterior.

Didier Saint-Georges, miembro del comité estratégico de inversión de Carmignac, afirma que no cabe duda de que la actividad económica está repuntando, algo lógico bajo su punto de vista teniendo en cuenta que el 50% de la población mundial ha estado confinada. No obstante el experto sostiene que esta primera recuperación podría verse truncada. “La tasa de ahorro preventivo seguirá situándose en cotas elevadas como resultado de la histéresis y del aumento del desempleo. La reapertura de las economías no constituye un proceso lineal. El número de contagios a escala mundial sigue siendo elevado y seguramente retrasará el regreso a unos patrones de gasto normales”.

Saint-Georges explica que esto representa una seria amenza para unas Bolsas que ante la gran incertidumbre a medio plazo han acortado su horizonte de inversión al corto, “esto explica el énfasis en la recuperación inmediata y la recuperación de los títulos cíclicos, pero también la debilidad de los mercados”.

Más allá del efecto de posibles rebrotes y de la incierta recuperación económica, otros viejos fantasmas siguen acechando desde las sombras. “No podemos olvidar que de cara a la segunda parte del año que hay numerosos riesgos para los mercados más allá del virus: el periodo de transición del Brexit, las tensiones EE UU-China y las elecciones presidenciales en EE UU van a ser temas de atención para los inversores”, apunta Esty Dwek, directora de estrategia global en Natixis IM. Respecto al Brexit, Reino Unido ya ha advertido que no solicitará extender el periodo de transición más allá del 31 de diciembre y Alemania ha avisado a los países de la UE para que se preparen para un Brexit sin acuerdo.

En la guerra comercial, el presidente estadounidense, Donald Trump, desactivó las señales de confianza en el acuerdo de Fase 1 lanzadas por dos de sus principales asesores al amenazar con cortar los lazos con China. “La dureza de Trump podría encuadrarse en una estrategia electoral, mientras que los diplomáticos probablemente continuarán trabajando para evitar una escalada de las tensiones, que dañarían la economía en ambas potencias en un momento, además, muy delicado”, opinan desde MacroYield.

Y es que la tensión también está aumentando en torno a las elecciones estadounidenses. Joe Biden, el contrincante de Donald Trump, ahora va en cabeza no solo según las casas de apuestas, sino también los sondeos. “Biden se ha manifestado a favor de, entre otras cosas, subidas de impuestos para empresas y particulares, y quiere dar marcha atrás en algunas de las medidas de liberalización del actual presidente en caso de que gane les elecciones”, apunta Hans-Jörg Naumer, director global de mercados de capitales e investigación temática de Allianz GI. “Aunque no se le debe considerar un candidato anti-Wall Street, un incremento de los impuestos se reflejaría lógicamente en unos menores beneficios empresariales”, concluye.

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