Energía

Iberdrola avanza en la concesión de permisos para su gran proyecto de eólica marina en EE UU

Vineyard Wind generará 800 MW tras una inversión de 2.500 millones de euros

Iberdrola avanza en la concesión de permisos para su gran proyecto de eólica marina en EE UU

Iberdrola sigue dejando atrás con éxito los trámites administrativos para la explotación de su primer parque de eólica marina en Estados Unidos (EE. UU.). El proyecto Vineyard Wind, un complejo renovable con una ubicación prevista frente a las costas de Massachusetts, supondrá una inversión de 2.500 millones de euros para generar 800 MW.

El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado que Vineyard Wind ya ha superado sin problemas la fase del estudio ambiental a nivel federal, uno de los trámites que estaba pendiente y que ya ha sido superado como los anteriores planteados por las autoridades norteamericanas.

La Oficina de Administración de Energía Oceánica (Boem), dependiente del Departamento de Interior de Estados Unidos, abrirá un periodo de consulta pública de 45 días para las posibles alegaciones al citado documento.

Las instituciones norteamericanas prevén tener la declaración final de impacto medioambiental (FEIS) sobre el proyecto antes de que finalice este año. Será uno de los últimos hitos antes de que Vineyard cuente con todas las homologaciones administrativas.

En este proceso burocrático subyace el hecho de que Estados Unidos tan solo cuenta con un parque de eólica marina en explotación, con una capacidad testimonial de generación, por lo que Vineyard se constituye como un proyecto que va a sentar jurisprudencia en EE. UU. en el ámbito del off shore.

El país que preside Donald Trumo adjudicó en 2018 a Iberdrola la explotación de Vineyard Wind. El verano del año pasado, el Gobierno de Estados Unidos decidió someter el proyecto a un estudio de impacto ambiental adicional. Esta revisión ya ha provocado retrasos en la puesta en marcha del complejo renovable.

De hecho, Vineyard no cumplirá su hoja de ruta y no estará operativo en 2022, según han comunicado sus accionistas al 50 %, tanto Iberdrola como el fondo danés Copenhagen Infraestructure Partners (CIP).

En un principio, se había planeado que los trabajos de construcción en tierra del proyecto arrancaran el año pasado, en un calendario inicial que estimaba que el parque estuviera operativo en el citado 2022.

A pesar de estos retrasos, Iberdrola y su socio en Vineyard Wind han reafirmado en varias ocasiones su apuesta por el desarrollo del proyecto, a pesar de las demoras previstas.

El proyecto cuenta también con la obtención de unos créditos fiscales a la inversión (ITC) vinculados a la fecha de la puesta en operación. Un hecho que ahora se pone asimismo en revisión.

No obstante, Vineyard Wind podrá beneficiarse finalmente de estas ayudas fiscales, ya que han sido prorrogadas hasta 2024, así como las subvenciones al desarrollo de nuevas tecnologías en eólica marina, lo que podrá ayudará a mejorar un retorno de la inversión "incluso mejor a lo que esperábamos", según el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán.

Por otro lado, la Mesa Redonda Europea para la Industrialización (ERT en sus siglas en inglés), en la que participa Iberdrola, ha mostrado este miércoles su apoyo al plan de recuperación de la Unión Europea, recientemente lanzado por Úrsula von del Leyden, presidenta de la Comisión Europea.

Carl-Henric Svanberf, presidente de ERT y de la marca automovilística Volvo, ha afirmado que la iniciativa es "un plan de inversiones sólido y convincente para estimular una recuperación transformadora" contra la crisis económica desatada por el Covid-19. En su opinión, esta estrategia "aprovecha el momento y se basa en la fortaleza del mercado único".

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