Ciberseguridad

Panda Security perdió 4,7 millones en 2019, aunque elevó sus ingresos un 9,7%

La compañía ha tenido que hacer ajustes en sus cuentas de 2018 tras detectar irregularidades contables en su subsidiaria alemana, según advierte su auditor KPMG

Empleados en un centro de Panda Security, en una imagen de archivo.
Empleados en un centro de Panda Security, en una imagen de archivo.

Panda Security, la empresa española de ciberseguridad cuya venta a la compañía estadounidense WatchGuard se ha completado este mes, cerró 2019 con una cifra de negocio de 62,4 millones de euros, un 9,7% más que en el ejercicio anterior. Casi la totalidad de sus ingresos provino de la venta por suscripción de software (62,3 millones), pues solo 11.000 euros correspondieron a la venta de licencias, según las cuentas presentadas al Registro Mercantil. La compañía no cumplió su objetivo en cuanto a ingresos para 2019, ya que preveía subir su facturación un 14%.

El margen bruto de la firma creció un 9,77%, ya que sus costes de venta fueron de 277.000 euros. Aunque el resultado operativo (ebitda) de Panda Security fue positivo, produciéndose un aumento del 23%, hasta 10 millones, la firma, con presencia en más de 200 países, volvió a cerrar el ejercicio con pérdidas, de 4,7 millones. Eso sí, las redujo un 29,46% frente al año anterior, cuando ascendieron a 6,7 millones. El resultado de explotación (ebit) también fue negativo, debido sobre todo a los gastos de personal (32 millones) y a otros gastos de explotación, que suman 23,5 millones. No obstante e igualmente se recortó un 30,4%, pasando de 3,5 millones a 2,4 millones.

El resultado financiero de Panda Security también se redujo frente al ejercicio anterior en un 21,10%, cerrando el año con una cifra negativa de 643.000 euros. Esto se debió a que la compañía recortó a casi la mitad sus gastos financieros, que pasaron de 1,3 millones a poco más de medio millón en 2019. El Fondo de maniobra fue negativo, pasando de 41 millones en 2018 a 37 en 2019.

KPMG, la empresa auditora de las cuentas de Panda Securuty, advierte en su informe que durante 2019 la empresa de ciberseguridad identificó "irregularidades contables" en ventas del ejercicio y de ejercicios anteriores realizadas por algunos empleados de la subsidiaria Panda Germany, lo cual ha oblligado a la empresa a “reexpresar” las cuentas del ejercicio de 2018. La multinacional, que asegura haber contratado a un experto independiente para llevar a cabo una investigación sobre lo sucedido, afirma haber adoptado nuevos controles para reforzar "aún más el control interno en el grupo".

De cara a 2020, la compañía, que mantiene su apuesta por la tecnología cloud como ya hiciera durante 2019, advierte del impacto de la pandemia provocada por el Covid-19. La firma prevé que sea “moderado” en el sector de la ciberseguridad, donde con la necesidad de tener un número masivo de puestos de trabajo en remoto se produce una posible vulnerabilidad de la seguridad y, por tanto, "un contexto adecuado para la comercialización de nuestros productos". No obstante, admite que sus clientes pueden ver afectada su capacidad de inversión, dependiendo de lo que dure esta crisis y la profundidad del impacto del confinamiento en el ciclo económico.

"En ese caso, tenemos recursos financieros y acceso a líneas de crédito suficientes para superar la potencial desaceleración del crecimiento en ingresos. Asimismo, podría ralentizar el ciclo ce inversión recogido en el presupuesto para amortiguar este impacto", añade la compañía.

Panda Security, que cerró 2019 con una pantilla de 480 empleados, ya es desde el pasado 2 de junio una subsidiaria 100% de WatchGuard. Con la operación, Juan Santamaría Uriarte, hasta ahora CEO de la empresa española, se ha unido al consejo de administración de la firma estadounidense.

Normas
Entra en El País para participar