Energía

Reynés revoluciona el ‘staff’ de Naturgy con un director corporativo

Ficha a cuatro directores generales, tres para negocios y un CCO con poder en la corporación

Francisco Reynés, consejero delegado de Naturgy.
Francisco Reynés, consejero delegado de Naturgy.

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, tiene ya encima de la mesa la reestructuración del equipo directivo de la compañía que había previsto anunciar coincidiendo con la junta general convocada para el 17 de marzo y que tuvo que cancelar tras el decreto de estado de alarma publicado por el Gobierno unos días antes, el 14 de marzo.

El aplazamiento sine die de la junta de accionistas del grupo debido a la crisis del covid-19, que finalmente se celebrará el próximo martes, 26 de mayo, hizo también demorar una reorganización que ya avanzó a finales del año pasado y que se traducirá en el nombramiento, según fuentes del sector, de cuatro nuevos directores generales: tres para otras tantas áreas de negocios (renovables, negocio tradicional y comercial) y un cuarto para una dirección corporativa de nueva creación (chief corporate officer o CCO).

Esta figura, ahora inexistente, introduce un cambio relevante en la actual estructura de Naturgy, pues de ella dependerán todas las áreas no ligadas a los negocios, como la financiera, comunicación, estrategia, jurídica, etc., que ahora reportan directamente al presidente.

Según las mismas fuentes, para las dos primeras áreas, Reynés ha fichado a Jorge Barredo, expresidente y fundador de X-Elio (que vendió) y de la asociación de empresas fotovoltaicas, Unef, que se ocuparía de la división de energías renovables, y a Pedro Larrea, exdirectivo de Endesa y del Grupo Villar Mir (Ferroglobe), que se encargaría del resto de los negocios, excepto comercial.

Y es que también habría ultimado la entrada de un ejecutivo para una nueva división comercial, aunque el fichaje del director corporativo ha llevado más retraso. Y es que la incorporación de los dos primeros los tenía apalabrados mucho antes de que se desencadenara la crisis sanitaria el pasado mes de marzo, indican las fuentes citadas.

Cambio radical

El cambio tendrá importantes consecuencias para un organigrama totalmente distinto: en el actual, debajo del presidente cuelgan 12 direcciones generales. Cuatro corresponden al núcleo duro de los negocios de la compañía, o chief operating officer (COO): la de gas & power, que dirige Manuel Fernández; la de EMEA (Redes), con Rosa Sanz al frente y las direcciones de Latinoamérica Norte, de la que se ocupa José Sanleandro y Latinoamérica Sur, con Antonio Gallart al frente.

También bajo la dependencia de Francisco Reynés figuran el resto de directores no ligados a los negocios (global head), como el financiero, Carlos Álvarez; el de Estrategia, Antonio Bassolas; el jurídico, Manuel Cobaleda o el de Comunicación, Jordi García. Se desconoce cómo quedaría el actual equipo tras la incorporación de los nuevos directivos externos a la empresa.

Reacio a compartir el poder, Reynés siempre se ha opuesto a incluir en la estructura de Naturgy la figura de consejero delegado, después de su experiencia como CEO en Abertis, la empresa de autopistas donde cohabitó con Salvador Alemany, como presidente, según ha comentado en varias ocasiones a muchos de sus allegados. Y ni siquiera está dispuesto a aceptar la figura de consejero director general, una figura con la que los presidentes de algunas grandes del Ibex, como Iberdrola, han intentado acomodar los deseos de los fondos de inversión accionistas o los proxys advisors. El director corporativo, que según ciertos rumores, procedería de un banco, serviría de sucedáneo.

Con la nueva estructura prevista en la compañía, Reynés, según fuentes del mercado, podría centrarse en operaciones corporativas al liberarse en buena medida de la gestión de los negocios de la propia corporación, tal como le exigen los socios de Naturgy, de carácter marcadamente financiero: los fondos CVC, GIP y Criteria,con un 20% del capital, respectivamente.

El perfil de los nuevos directivos de la compañía energética no deja de sorprender en el caso de una utility con amplia gama de negocios. En el caso de Jorge Barredo, tiene una experiencia monocolor, muy centrada en empresas fotovoltaicas. Dado que el negocio verde de Naturgy está en expansión, pero es aún reducido respecto al conjunto del grupo, Larrea tendría más peso en la organización.

Aunque estos cambios directivos no tienen que pasar por el escrutinio de la junta general de la compañía, Reynés ha querido hacerlos coincidir con ella. La asamblea de accionistas se celebrará el próximo martes en la sede de la empresa, en Madrid, de manera telemática, como han hecho todas las grandes empresas como medida de seguridad para sus accionistas ante la pandemia del coronavirus.

 

 

¿Venta de activos?

Tras su llegada a la presidencia de Naturgy, en el año 2018, empresa en la que había recalado unos años antes, pero por poco tiempo, Francisco Reynés optó por mantener a parte del equipo directivo que encontró en una compañía en la que había recalado, durante un corto espacio de tiempo, una década antes. Fuentes empresariales aseguran que este es el modo de proceder de un ejecutivo de perfil muy financiero: tantear primero y sin prisas el terreno.

En junio de ese mismo año, Reynés, que impulsó el cambio de marca (un proyecto del equipo anterior). Aprobó, tras un fuerte deterioro de activos (las centrales de carbón), un plan estratégico a la medida (léase, política de dividendos) de sus accionistas: los fondos de inversión CVC, el estadounidense GIP y Criteria, con un porcentaje del 20% cada uno.

Las presiones de estos accionistas, de perfil marcadamente financiero, señalan algunas fuentes, han derivado en una reorganización del staff, con el que Reynés tendría las manos libres para abordar operaciones corporativas, como venta de activos, en línea con la protagonizada esta semana por EDP, que ha vendido a Total su cartera de clientes domésticos y dos ciclos combinados en España por 515 millones de euros.

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