Infraestructuras

Luis y Mauricio Amodio, los discretos nuevos propietarios de OHL

Forjaron el holding mexicano Caabsa en 1979 a partir de negocios de construcción

Tan millonarios como discretos, los forjadores del grupo mexicano Caabsa, Luis y Mauricio Amodio Herrera, llevan años formando parte de lo más lustroso del empresariado mexicano, se dice que con muy estrechas relaciones con la Administración del PRI. Luis, ingeniero civil por la Universidad de La Salle, y Mauricio, ingeniero industrial por la Universidad Iberoamericana, crearon su holding en 1979 a partir de negocios de construcción.

Caabsa cuenta hoy con 25 empresas en múltiples sectores (construcción, inmobiliario, industrial, concesiones, servicios, etcétera) y 6.000 empleados. Entre sus referencias destaca la construcción de uno de los mayores centros comerciales de Latinoamérica, el mexicano Centro Santa Fe. En estas semanas la constructora Caabsa intenta, por el momento sin éxito, meter la cabeza en el megaproyecto del Tren Maya; vio cancelado dos años atrás la obra ferroviaria México-Tuluca y también fue expulsada, como tantas otras empresas, de la ejecución del nuevo aeropuerto internacional Ciudad de México, una vez que el presidente Andrés Manuel López Obrador tumbo el proyecto con actuaciones avanzadas.

Fuentes del sector aprecian que a Caabsa le falta aún volumen para medirse con líderes locales como Carso, ICA o Ideal. Y mucho más para competir en la primera liga internacional de la obra civil, ante lo que intentó una fusión con la propia OHL, de la que los Amodio habrían tenido hasta 35% de la empresa resultante. Además de constructora Caabsa, los Amodio son propietarios de Pret, la cementera Concret, la ingeniería The BIM Group o de la empresa de alquiler de maquinaria pesada Amecsa.

Con esa operación de integración con OHL frustrada esta semana, los hermanos han activado el plan B y se han hecho con el 25% del capital de la que hoy es sexta constructora española, muy dañada por la crisis financiera y una crisis particular de reputación que comenzó precisamente en el mercado de las autopistas de México.

Esta inversión, con vocación de permanencia a largo plazo, dará impulso al grupo mexicano ante las multimillonarias oportunidades que se presentan en el sector de las infraestructuras: el gigante español ACS dice tener identificadas oportunidades por más de 600.000 millones en todo el planeta. Los Amodio ganan, con OHL, posiciones en Estados Unidos, Europa y buena parte de Sudamérica, con lo que diversifican sus mercados.

La familia mexicana no es nueva en España, donde desembarcó en 2010 a través de la sociedad Integración de Negocios Inmobiliarios, con sede social en Madrid. Ahora se hacen con las riendas de OHL, solicitando entrada en el consejo en función de su participación, aprovechando el hundimiento de la cotización. La empresa que preside Juan Villar-Mir cerró ayer a 0,5 euros y hoy se dispara en Bolsa ante los 1,1 euros por título pagados por los Amodio.

La familia Villar Mir llegó a tener el 60% de OHL, donde Juan Miguel Vilar Mir era presidente y alma máter. Hoy baja al 6% después de un acuerdo de venta que afecta a un 25% del capital.

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