Distribución

El Corte Inglés convierte medio Bricor de Madrid en un almacén para el súper online

Ha multiplicado por cinco los pedidos por internet de alimentación

Interior del nuevo almacén ubicado en parte de un antiguo Bricor de Alcalá de Henares.
Interior del nuevo almacén ubicado en parte de un antiguo Bricor de Alcalá de Henares.

El desbordamiento de la demanda de pedidos de alimentación a través de internet ha obligado a los operadores del sector a tomar medidas urgentes para poder prestar el servicio. También a El Corte Inglés, que ha seguido abriendo sus espacios de alimentación físicos en el estado de alarma mientras se disparaba el uso de su supermercado online.

En concreto, durante el primer mes y medio de confinamiento ha multiplicado por cinco los pedidos recibidos respecto a las semanas anteriores a la crisis, según confirman fuentes de la empresa.

Esto ha obligado a El Corte Inglés a improvisar un nuevo almacén logístico exclusivo para esta tarea, y que ya mantendrá de forma permanente para surtir a los pedidos que se hagan dentro de la Comunidad de Madrid. Para ello ha transformado parte de un centro de Bricor situado en Alcalá de Henares (Madrid), en concreto unos 4.000 metros cuadrados, en una plataforma de refuerzo del supermercado online que entró en funcionamiento el 28 de abril.

Donde antes había productos de bricolaje ahora hay cámaras frigoríficas y de refrigerado, nuevos lineales o un sistema informático instalado a toda velocidad para la gestión de los pedidos y de las instalaciones. Desde este almacén han comenzado a gestionarse entre 600 y 1.000 pedidos diarios y cuenta con unas 20.000 referencias, si se cuentan las que se toman del Hipercor de Alcalá de Henares.

También se han construido seis cámaras de frío y se han instalado 14 módulos de congelados y 18 de refrigerados. Además, se ha ampliado la zona de muelles hasta 10 unidades, seis más que las que tenía antes este centro de Bricor. En la actualidad trabajan en torno a 270 profesionales en esta instalación.

Todo en un plazo de dos semanas, tiempo en el que en torno 300 empleados del grupo participaron en la transformación, desde equipos de mantenimiento, reformas, logística o recursos humanos, entre otros, hasta el propio consejero delegado de la compañía, Víctor del Pozo.

Este centro da servicio a la Comunidad de Madrid, al igual que el centro de distribución de alimentación de El Corte Inglés de Coslada, que está operativo desde 2013.

Este era el que se encargaba de gestionar prácticamente todos los pedidos online de alimentación, en especial de los que requerían frescos. Sin embargo, la demanda desatada por el confinamiento hizo cambiar la operativa. Para poder atender los pedidos, aunque fuese con mayores plazos de entrega de lo que era habitual, El Corte Inglés derivó parte de los mismos a los propios centros comerciales, también tensionados a nivel de inventario por las compras de aprovisionamiento del principio de la crisis.

Este es el sistema que El Corte Inglés utiliza en el resto de España, es decir, son las tiendas físicas las que se encargan de preparar los pedidos online en base a su stock. Un sistema que, por ejemplo, también utiliza Mercadona, salvo en Valencia, Barcelona y Madrid, donde ya ha abierto sus almacenes dedicados al online.

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