El ICO se prepara para vender deuda en el mercado dirigida a atacar al Covid-19

El banco público actualiza su marco de emisión de bonos sociales; la entidad es clave para el Gobierno en la lucha contra la epidemia

José Carlos García de Quevedo, presidente del ICO.
José Carlos García de Quevedo, presidente del ICO.

La maquinaria está en marcha en el Instituto de Crédito Oficial (ICO) para luchar contra el virus. No solo con los avales que concede a la banca, sino para salir al mercado con bonos sociales, una de las modalidades de la deuda ESG, que también incluye los bonos verdes y los sostenibles. El banco público acaba de modificar su marco de referencia (framework, en la jerga) para la emisión de estos bonos. El objetivo es que puedan abarcar también todos los problemas derivados del Covid-19.

El banco público ha actualizado las reglas de emisión de este tipo de bonos, según consta en su página web. Esto implica que está sentando las bases para una futura emisión. Sin embargo, fuentes financieras aseguran que a día de hoy no hay ninguna colocación diseñada por parte del ICO.

“La crisis del Covid-19 está golpeando duramente al mundo, y España es uno de los países más afectados. El ICO está desempeñando un papel importante para facilitar el mantenimiento del empleo y mitigar los impactos económicos y sociales de la pandemia en España”, señala la entidad en el apartado de inversores. “Las categorías incluidas en el marco no solo ayudarán a movilizar fondos para actividades de atención sanitaria, sino que también se centrarán en los grupos más vulnerables resultantes del brote del Covid-19, con especial énfasis en las pequeñas y medianas empresas”, añade.

Previsiones

El ICO lanzó sus primeras instrucciones para emitir bonos sociales en 2015. Pero se han quedado antiguas ante el Apocalipsis del coronavirus. La entidad ha colocado desde 2008 bonos por más de 132.000 millones de euros. Y para este año preveía colocar tan solo cinco millones, según una presentación para inversores del pasado mes de febrero.

Las estimaciones se han quedado viejas y la situación amenaza con dejar pequeño el récord anual de 2011, en plena crisis de deuda soberana, cuando el ICO colocó 27.400 millones de euros de deuda para financiar su actividad como proveedor de liquidez al tejido productivo.

La primera emisión de bonos sociales del ICO data de 2015, cuando vendió deuda a tres años por 1.000 millones. La última, por 500 millones, es del año pasado. En esos cinco ejercicios ha colocado 3.000 millones de euros en este producto e incluso 500 millones en coronas suecas (unos 46 millones de euros).

Los 500 millones de euros que recabó el año pasado se destinaron a financiar más de 7.000 proyectos de autoempleo y micropymes.

El ICO italiano, el CDEP, lanzó ayer bonos sociales por 1.000 millones de euros a tres y siete años, con una demanda total de unos 1.700 millones de euros. La entidad ha dado el pistoletazo de salida a la emisión de esta clase de bonos por parte de este tipo de instituciones públicas, con un papel clave en la salida de la crisis que está provocando la pandemia del Covid-19. En la operación participaron Banca IMI, BNP Paribas, Morgan Stanley, Monte dei Paschi, Santander, Société Générale y UniCredit.

Normas
Entra en El País para participar