Transporte

Renfe, Rielsfera e ILSA aseguran inversiones por 1.800 millones para competir en la alta velocidad

Adif se defenderá después de que la CNMC haya rebajado de 10 a cinco años el plazo de capacidad marco en la red otorgado a Renfe

Tren de alta velocidad de Renfe en la estación de Zaragoza.
Tren de alta velocidad de Renfe en la estación de Zaragoza.

Los tres operadores que van a pugnar por el negocio de la alta velocidad en España, tras la liberalización del próximo 14 de diciembre, van a invertir un mínimo de 1.800 millones de euros, la mitad desplegados por Renfe, según han argumentado las empresas ante Adif y la CNMC. La cifra se encuentra incluida en documentos, publicados este mediodía, con los que la CNMC da respuesta a la preadjudicación de capacidad marco en la red feroviaria, por parte de Adif, a la citada Renfe, a Rielsfera (SNCF) e ILSA (accionistas de Air Nostrum y la pública italiana Treintalia).

Renfe Viajeros presta ya servicios de AVE con 96 trenes, a los que prevé añadir 30 unidades del fabricante Talgo (modelo Avril), así como 19 trenes adicionales como resultado de la transformación de trenes hoteles Talgo de la serie 7. La empresa que preside Isaías Táboas adjudicó a Talgo los AVRIL el 28 de noviembre de 2016, y espera que estén disponibles para operar en 2021. En este contexto, el operador dominante plantea unas inversiones en material rodante superiores a los 900 millones de euros, que se financiarán con fondos propios y a través del contrato general de tesorería firmado con Renfe Operadora.

La intención de la francesa SNCF, a través de Rielsfera, pasa por invertir 700 millones para operar en España. Esta suma será financiada parcialmente con una aportación de capital inicial por parte de la matriz. De forma paralela, Rielsfera ha previsto líneas de financiación corporativa para la adquisición del material rodante, así como la reinversión de los resultados positivos de su operativa.

Donde el operador público demandaba un acuerdo de capacidad marco a Adif por un periodo de diez años, el regulador baja el plazo a la mitad, cinco años

La filial de SNCF prevé lanzar sus operaciones en diciembre de 2020 con nueve trenes, a los que posteriormente añadiría cinco unidades más para su entrada en servicio a partir de diciembre de 2022. La inversión se divide entre material rodante, la creación de la red comercial y en imagen de marca.

Respecto a ILSA, en cuyo capital se han asociado los accionistas de Air Nostrum y el operador público italiano Trenitalia (la CE dio el visto bueno a la operación el 25 de febrero y el 27 dse formalizó la toma de acciones), el plan presentado a Adif prevé pérdidas durante los primeros años de operación.

La inversión estimada por la ILSA se acerca a los 200 millones. La firma garantiza el inicio de sus operaciones, con 23 trenes a primeros de 2022, con una carta de compromiso del fabricante y un acuerdo para el citado arrendamiento de trenes. "El plan económico-financiero de ILSA prevé aportaciones de sus accionistas para financiar sus operaciones durante los primeros ejercicios de actividad", afirma la CNMC.

Aunque Adif ha considerado que todas las ofertas de los operadores son viables técnica y financieramente, la CNMC habla de incertidumbre en ciertos aspectos de los planes de negocio. En concreto, “la disponibilidad de los trenes en las fechas comprometidas, de los sistemas de señalización para circular por el eje Sur (Madrid-Sevilla/Málaga), y la aprobación de las líneas de crédito necesarias para afrontar las inversiones comprometidas”.

La entrada de cualquier nuevo operador en el corredor Sur requiere no solo la disponibilidad de trenes, sino de equipos de señalización LZB, que serán necesarios hasta la puesta en servicio en ese corredor de la señalización ERTMS.

Diez años de capacidad marco para Rielsfera e ILSA

En la justificación del plazo de diez años para el acuerdo marco de Rielsfera, la CNMC especifica que "utilizará una flota de trenes adquirida a SNCF que actualmente realiza servicios internacionales entre diferentes ciudades francesas y Barcelona y cuya fabricación data de 2013. Teniendo en cuenta esta antigüedad y un valor típico de 40 años para la amortización de estos activos, un Acuerdo Marco de cinco años apenas permitiría el 33% de amortización de los trenes, mientras un Acuerdo Marco de diez años aumentaría este umbral hasta el 45% y reduciría así el riesgo asociado a la adquisición de esas unidades".

En el caso de ILSA, al CNMC da el plácet a los diez años de reserva de capacidad en la red de Adif basándose en la necesidad de amortizar una inversión cercana a los 200 millones. "Además de la adquisición de este material rodante, ILSA tiene que desarrollar una red comercial y operativa y ha de construir una imagen de marca en el mercado español. ILSA estima estas inversiones en algo menos de 200 millones de euros, que aportarán sus accionistas. En este sentido, se acredita la inversión especializada, que es uno de los supuestos previstos en el artículo 38.5 de la Ley del Sector Ferroviario, para la extensión de plazo del Acuerdo Marco más allá de los 5 años".

ILSA utilizará una flota de trenes adquirida para los servicios que prestará en España: "Teniendo en cuenta esta antigüedad y un valor típico de 40 años para la amortización de estos activos, un Acuerdo Marco de cinco años apenas permitiría el 12,5% de amortización de los trenes, mientras un Acuerdo Marco de diez años aumentaría este umbral hasta el 25% y reduciría así el riesgo asociado a la adquisición de esas unidades", sentencia la CNMC.

Adif defenderá a Renfe

La CNMC ha recortado las pretensiones de Renfe ante la próxima liberalización. Donde el operador público demandaba un acuerdo de capacidad marco a Adif por un periodo de diez años en la red de alta velocidad, el regulador baja el plazo a la mitad, cinco años. El argumento es que a ese lustro inicial solo se le puede añadir la prórroga si la petición se justifica con la necesidad de amortizar inversiones extraordinarias para afrontar la competencia. Y Renfe, a ojos de la CNMC, no lo ha hecho.

“La normativa establece que los acuerdos marco tendrán una vigencia máxima de cinco años renovables, salvo que existan contratos comerciales asociados, de inversiones especializadas y del riesgo en que incurren las empresas que justifiquen la ampliación del plazo”, ha recordado la CNMC a través de un comunicado, “en el caso del Acuerdo Marco con Renfe, cuya duración es de 10 años, la CNMC supedita su aprobación a que se limite a cinco años o a que justifique adecuadamente la necesidad de que se prolongue hasta los 10 años”.

En el seno de la CNMC se opina que Renfe “no ha acreditado que necesite incorporar 49 nuevos trenes a su flota actual para los servicios que propone, y que suponen tan solo un ligero incremento de capacidad respecto a los servicios actuales”. En concreto, las características técnicas del nuevo material rodante, el ancho desplazable o los equipos de señalización instalados, permitirán a Renfe prestar el servicio en otros corredores, como el corredor Norte, o en otros países, como Francia, que no forman parte del Acuerdo Marco propuesto, según ha valorado el regulador. “La antigüedad media de la flota actual de Renfe Viajeros, 18 años, limita los riesgos para este operador de suscribir un acuerdo por cinco años, en comparación con otras empresas”, concluye.

Vista la postura de la CNMC, Adif se prepara para defender su preadjudicación al operador público. "Adif Alta Velocidad examinará la resolución relativa al Acuerdo Marco a firmar con Renfe Viajeros emitida por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y procederá, en conformidad por lo requerido en este dictamen, a revisar y preparar una justificación adecuada de la concurrencia de las circunstancias previstas en el párrafo segundo del artículo 38.5 de la Ley 38/2015, de 29 de septiembre, del Sector Ferroviario, que establece que los acuerdos marco tendrán una vigencia máxima de cinco años, previendo la posibilidad de acordar una duración superior cuando esté justificado por la existencia de contratos comerciales, inversiones especializadas o riesgos", cita el administrador de la red en un comunicado.

Adif subraya que la relevancia de que la CNMC haya refrendado "los criterios aplicados por Adif AV durante el proceso de liberalización de los servicios ferroviarios de viajeros, en atención a su objetividad y transparencia, respetando en todo momento los principios de no discriminación". Por el momento, Adif espera suscribir la semana que viene los Acuerdos Marco con las otras dos empresas ferroviarias preadjudicatarias, Ilsa y Rielsfera.

Ilsa y Rielsfera, diez años de capacidad comprometida

En los planes remitidos a Adif por estas dos últimas, y que ahora ha supervisado la CNMC, “se consideran acreditadas las inversiones y riesgos que afrontan, y la extensión hasta diez años renovables”. Estos candidatos incorporarán 23 y 14 trenes, respectivamente, destinados íntegramente a los corredores ferroviarios objeto del Acuerdo Marc con Adif. “Además de la inversión prevista, deberán desarrollar una red comercial y operativa, así como una imagen de marca en el mercado español”, dicta la CNMC.

Una vez que han sido permitidos los diez años de acuerdo marco a los dos nuevos entrantes, ILSA y Rielsfera (SNCF), las dudsa de la CNMC se enmarcan en la disponibilidad de trenes a tiempo o en la solidez de los planes operativos y económico-finacieros. "Los riesgos de incumplimiento de las solicitudes de capacidad marco de Renfe Viajeros y Rielsfera son más reducidos, dado que su material rodante ya está fabricado. Los posibles retrasos en la entrada por las autorizaciones de puesta en servicio de los nuevos trenes se considera que están limitados, dado que este proceso ya estaría en marcha o se iniciaría próximamente", subraya el informe de la CNMC.

El órgano pone la lupa especialmente en ILSA: "La fecha de entrada de ILSA en el mercado [1 de enero de 2022] depende de que se cumplan los plazos previstos por el fabricante para la producción del material rodante y, posteriormente, la efectiva obtención de la autorización de puesta en servicio". Sin embargo, la CNMC valora que ILSA cuente ya con un acuerdo para el arrendamiento de trenes.

Blindaje ante el impacto del Covid-19

La liberalización ferroviaria se iniciará a finales de año en nuestro país y supondrá la entrada de competidores de Renfe que ofrecerán sus servicios a pasajeros. El incremento esperado en la actividad es del 50%. Adif Alta Velocidad había remitido el 24 de marzo a la CNMC la adjudicación preliminar de capacidad en la red de alta velocidad a los tres futuros competidores. En los próximos años, Renfe, ILSA y Rielsfera competirán por los pasajeros en los corredores Madrid/Barcelona, Madrid/Levante y Madrid/Sur.

En su respuesta a Adif, la CNMC hace una salvedad relacionada con el coronavirus. Se vale del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, para observar que los candidatos “podrían no cumplir sus peticiones de capacidad marco por causas ajenas a su voluntad”.

A este respecto, el artículo 13.3.a) del Reglamento de Ejecución de la Comisión Europea sobre capacidad marco pretende reducir los riesgos que afrontan los candidatos posibilitando “la modificación del Acuerdo Marco sin que deban abonarse penalizaciones a los gestores de infraestructuras".

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