Fagor y Antolin se asocian a Hersill para abastecer a Sanidad de respiradores

12 proveedores se alían para fabricar los aparatos para los hospitales

Visita de Pedro Sánchez a Hersill el viernes.
Visita de Pedro Sánchez a Hersill el viernes. Europa Press

Una docena de empresas en España participan como socios de Hersill en el compromiso de la compañía madrileña con el Ministerio de Sanidad para fabricar 5.000 respiradores en dos meses. Esa máquina de ventilación es crucial en los hospitales y en las UCI para los pacientes que tienen dificultades en respirar o están en coma por afecciones provocadas por el Covid-19. Esta empresa de Móstoles y la valenciana Temel, de la que todavía no se conoce su capacidad de producción, son las únicas que disponen de un modelo de respirador homologado que se fabrique en el país.

Sanidad ha encontrado enormes dificultades para comprar respiradores en el mercado internacional, ante la fuerte demanda de los países por la saturación sanitaria provocada por la pandemia, por lo que confía el suministro a la producción nacional. El pasado viernes, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, visitó la planta de Hersill en Móstoles. Esta compañía tiene un capacidad productiva de 100 unidades a la semana, pero para hacer frente al fuerte pedido público, se ha asociado con una docena de empresas que garantizarán el suministro tecnológico.

Entre estos proveedores se encuentra Premo, el grupo de componentes del automóvil Antolin, Velatia, Ikusi, SM Sanchez Martin, Escribano, Súrtel, Quandum, Andaltec, el fabricante de componentes Fagor Electrónica, TDK y Tecnalia, tal como avanzó ayer Ametic, patronal de la industria tecnológica digital. “Hemos movilizado a los fabricantes nacionales para poder escalar la producción y atender a una demanda urgentísima”, explica Pedro Mier, presidente de Ametic. Entre esas empresas se encuentra Escribano, una ingeniería de tecnología militar en la que el fondo soberano de Omán SFGR cuenta con un 32% del capital desde 2016, cuando entró inyectando 18 millones de euros.

Entre los socios fabricarán el modelo Vitae-40 de Hersill, que es una pyme que en las últimas cuentas presentadas en el Registro Mercantil, las de 2018, muestra que facturó 4,9 millones y obtuvo un beneficio de 372.000 euros. Como administrador único aparece Benjamín Gerardo Herranz.

Por su parte Temel es una empresa valenciana que todavía no ha concretado la capacidad de producción y se encuentra en negociaciones con Sanidad para aumentar la fabricación, que se conocerá en los próximos días, según fuentes de la compañía.

El departamento de Salvador Illa anunció ayer, por su parte, que ha suscrito un contrato de suministros con el grupo Mondragón para producir un total de 60 millones de mascarillas, a razón de una producción semanal de 2,5 millones de unidades.

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