Banca

CaixaBank recorta su dividendo de 2019 y 2020 por el coronavirus

El banco decide reducir también el objetivo de su ratio de capital y suspender su junta

Una ofiicina de CaixaBank
Una ofiicina de CaixaBank CAIXABANK

CaixaBank sigue los pasos de Banco Santander y de otras empresas, además de las recomendaciones de los supervisores, y ha decidido recortar su dividendo correspondiente a los resultados de 2019 y el de 2020. En este último ejercicio el objetivo fijado era repartir un 50% del beneficio, según el plan estratégico, y ahora pasará a situarse en el 30% de tope, según acaba de aprobar su consejo de administración.

La entidad ha decidido reducir el dividendo en efectivo propuesto para el ejercicio 2019 a 0,07 euros por acción desde 0,15 euros por acción, "en un ejercicio de prudencia y responsabilidad social", lo que supone un pay out del 24,6%. Ese dividendo será pagado el 15 de abril de 2020.

El banco también ha decidido reducir al 11,5% el objetivo de capital CET1 del plan estratégico 2019-2021 fijado para diciembre de 2021, dejando sin efecto el objetivo de una ratio CET1 del 12% más un margen adicional del 1% para absorber impactos regulatorios, cuya implementación ahora se estima que se retrasará. Estas medidas se producen unos días antes de que tuviese previsto celebrar su junta general de accionistas, prevista inicialmente para el próximo 3 de abril en Valencia, sede de la entidad desde octubre de 2017. El consejo de administración del banco ha acordado hoy, sin embargo, desconvocar la junta de accionistas, dada la situación actual de alarma, explica la propia entidad financiera en un comunicado.

El banco también manifiesta su voluntad de distribuir en el futuro el exceso de capital por encima de la ratio de solvencia CET1 del 12% en forma de dividendo extraordinario y/o recompra de acciones. "Esta distribución extraordinaria de capital estará condicionada al retorno de la situación macroeconómica en la que opera el grupo a un entorno de normalidad y no se efectuará antes de 2021", señala CaixaBank.

Como en el caso de Banco Santander, la entidad que preside Jordi Gual toma estas medida con el objetivo de disponer de todos los recursos que sean necesarios para apoyar a las empresas y sus clientes particulares que lo necesiten por el negativo impacto económico del coronavirus.

La decisión de recortar la parte del pago para los accionistas de 2019 y 2020 llega dos semanas después de que el Banco Central Europeo (BCE) llamase la atención sobre el reparto de dividendo tras la situación excepcional de la pandemia.El supervisor dijo que no exige a los bancos que suspendan o reduzcan el pago de dividendos o las recompras de acciones, “pero esperamos que las entidades adopten decisiones prudentes a la luz del deterioro de las perspectivas económicas”, recomendó.

De esta forma, el supervisor llamaba a la prudencia con el reparto de dividendos a los accionistas para retener esa parte del capital y reforzar la solvencia de las entidades.

El consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, por parte, ha optado a renunciar a su remuneración variable correspondiente al presente ejercicio. Esta media también ha sido adoptada por Banco Santander y otras empresas.

El banco también ha activado otras medidas para con el objeto de atenuar los efectos económicos del coronavirus y apoyar a las empresas y particulares. Entre estas iniciativas está la apertura de una línea de crédito preconcedido de hasta 25.000 millones de euros, adelantar al día 20 el abono de las pensiones, o condonar los alquileres de las viviendas de su propiedad.

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