Covid-19

La patronal de la construcción pide flexibilidad en los contratos tanto para seguir como para detener obras

La CNC teme situaciones de desabastecimiento de materiales o falta de personal

Juan Lazcano, presidente de la CNC.
Juan Lazcano, presidente de la CNC.

La gran patronal de la construcción, CNC, ha reclamado esta mañana que se permita a las miles de empresas del sector un cierto margen de flexibilidad, respecto a los contratos firmados y los que están en ejecución, a la vista de que el Real Decreto‐Ley de medidas urgentes extraordinarias ya contempla “la voluntad legislativa de que la actividad constructiva se mantenga salvo que, como consecuencia de las limitaciones derivadas de la declaración de estado de alarma, aquella resulte imposible”.

El colectivo que preside Juan Lazcano señala que las compañías se encuentran severamente afectadas en sus ritmos de producción por el impacto de la pandemia. También alerta de un escenario en el que podrían agolparse incumplimientos de contrato, cancelaciones, suspensiones e incluso penalizaciones.

En este contexto, y con el fin de mitigar estos y mayores problemas, la construcción demanda que además de las propuestas ya anunciadas, se activen otras medidas en relación con el desarrollo de los contratos.

El colectivo se refiere tanto a la posibilidad de suspender, reducir o prorrogar la actividad de las obras en curso, sin penalizaciones y durante el tiempo necesario, en el caso en que la empresa tuviera dificultades para cumplir con las medidas requeridas de salud y seguridad para los trabajadores, o no pudiera desarrollar la actividad. Se teme tanto la interrupción de suministros como la escasez de personal por el efecto de la pandemia.

El margen de maniobra demandado alcanza a todas las obras, ya sean públicas o privadas, lo que permitiría una prórroga de la duración de las mismas y destinar recursos específicos a cubrir los costes adicionales (generales, extras, de seguridad y salud, de organización y reprogramación, etc.) generados.

La CNC recuerda que la producción bruta de la construcción representa un 10% del PIB y emplea a 1,26 millones de trabajadores. El órgano se compromete a compatibilizar los trabajos con “las nuevas y rigurosas medidas de prevención, de seguridad y de salud”, pero no esconde que esas medidas “hacen más compleja la ya de por si complicada organización de una obra”.

Normas
Entra en El País para participar