La estampida en el mercado de divisas dispara al dólar entre rumores de intervención

El euro cede un 2% respecto a la divisa estadounidense

Panel de cambio de divisas en Brasil.
Panel de cambio de divisas en Brasil. REUTERS

El dólar, moneda de reserva mundial, ha marcado fuertes subidas a medida que los inversores huyen hacia puertos seguros, en un mercado financiero cuyos cimientos están temblando con la irrupción del coronavirus. La previsión de una pandemia prolongada ha llevado a las ventas de todo tipo de activos, con salvajes movimientos en las divisas asiáticas. Las de Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda han marcado caídas del entorno del 4% -que posteriormente se han dado la vuelta y han anotado ligeras subidas. La corona noruega baja el 5% y el peso mexicano, cayendo un 3%, lleva un 30% en un mes.

Estos desplomes siguieron al hundimiento de la libra esterlina el miércoles, cuando llegó a depreciarse un 5%, marcando mínimos de 35 años, reflejando la opinión del mercado de que las medidas implantadas por el Ejecutivo de Boris Johnson son demasiado suaves para prevenir la propagación del virus en Reino Unido. Las decisiones tomadas por el Banco de Inglaterra, con una rebaja de tipos y una ampliación de su programa de compra de deuda, aliviaron a la libra, que llegó a subir más de un 1%, pero el respiro duró poco y volvió a debilitarse, de manera que se cambiaba en el entorno de los 1,16 dólares.

El índice del dólar de Bloomberg, que calcula la evolución de la divisa contra una cesta de otras monedas, está en el máximo histórico y ha subido un 1%. El euro ha marcado el cambio más bajo desde 2017, en 1,07 dólares por cada euro, pese a que la divisa europea recupero posiciones levemente durante la noche, cae más de un 2%.

Los esfuerzos de la Reserva Federal y otros bancos centrales por proporcionar dólares al mercado financiero no están calmando la sed de los inversores. A medida que el virus se extiende y el número de muertes aumenta, los cierres de fronteras amenazan con estrangular el comercio y el crédito empresarial, en muchos casos concedido en dólares.

En mercados con endeudamiento en dólares las malas perspectivas económicas aumentan el apetito por esta moneda, lo que provoca una mayor demanda de dólares y caídas de las monedas locales, lo que a su vez refuerza la necesidad de dólares en un bucle que se alimenta a sí mismo.

Esta situación está aumentando los rumores de una intervención coordinada en los mercados de divisas. La última intervención monetaria conjunta del Grupo de los Siete fue tras el terremoto de Japón de 2011, cuando se emitió un comunicado. "Podemos empezar a oír hablar de intervención en los mercados, o al menos de un intento de calmar los mercados desordenados", escribió Chris Turner de ING. "Los mayores fans de la intervención están en la Casa Blanca". La fortaleza del dólar mina la competitividad de las exportaciones de EE UU.

Juan José Fernández Figares, director de análisis de Link Securities, recuerda que la apreciación del dólar estadounidense, "uno de los pocos activos que se ha comportado bien en las últimas sesiones, no es una buena noticia para la economía mundial, ya que muchos países y compañías mantienen deuda denominada en esta divisa, lo que, de seguir fortaleciéndose la misma, puede llegarles a provocar problemas serios a la hora de hacer frente al pago de la misma".

Hasta ahora, los encargados de la formulación de políticas han actuado de manera independiente, y la mayor parte de sus medidas están dirigidas a proporcionar liquidez en dólares y a calmar los mercados de bonos. La Reserva Federal, que ha recortado los tipos dos veces y se ha comprometido a comprar más bonos, está debatiendo la posibilidad de ampliar el alcance de sus intervenciones, según el Presidente del Banco de la Reserva Federal de Filadelfia, Patrick Harker.

El Banco de Japón ofreció el jueves comprar 1 billón de yenes (9.000 millones de euros) de bonos en una operación no programada, y siguió con ofertas para comprar más. Horas después, el Banco de la Reserva de Australia dijo que compraría bonos a lo largo de la curva de rendimiento para "abordar las disrupciones del mercado".

"Estamos viendo una situación sin precedentes en la que cuanto más se relajan los bancos centrales, más dólares se apilan", dijo Min Gyeong-won, economista del Banco Shinhan en Seúl. "La apuesta de la Fed, ya que los mercados no escuchan, empeorando el caos del dólar y extendiendo las pérdidas en las monedas asiáticas".

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