Consumo

Las marcas de Mercadona o Lidl ya copan el 12% del mercado cosmético

Las enseñas de distribuidor generaron más de 400 millones en 2019

Conjunto de cremas de la marca Sisbela, de Mercadona.
Conjunto de cremas de la marca Sisbela, de Mercadona.

El sector de los productos para la belleza personal ha sido, tradicionalmente, un mercado dominado por marcas de enorme notoriedad pública. Sin embargo, y aunque siguen dominando la mayor parte del mismo, se enfrentan en España a una competencia cada vez más potente y con margen de recorrido: la marca de distribuidor o marca blanca.

Esta alcanzó una cuota de mercado récord del 12% durante 2019 en un sector que facturó 3.607 millones de euros, según datos de Nielsen. Esto supone que las marcas de distribuidores como Mercadona o Lidl, que han apostado fuerte por los productos de cuidado personal con marcas como Sisbela, Deliplus o Cien, generaron el año pasado unas ventas de unos 433 millones.

Una cuota que aún está lejos de la que representa la marca de distribuidor en el conjunto del gran consumo. En ese caso su incidencia alcanza el 40%, también con datos de Nielsen. “Cuando el consumidor busca una crema de tratamiento de valor añadido o una fragancia para momentos especiales o para regalar, en las que va a invertir una cantidad de dinero significativa, busca la marca”, explica Rafael Roche, analista de Nielsen para este sector.

“Las de posicionamiento más económico o las marcas de distribución también están innovando”, prosigue. “Hay que destacar una muy buena evolución de gamas impulsadas por los discounters [tiendas de descuento, donde se ubicaría Lidl] y también de pequeñas marcas locales con un posicionamiento más “natural y precios económicos que están ganando cuota”, explica.

Roche subraya la evolución “por encima del mercado” de las marcas de distribución, lo que se traduce en un crecimiento de las ventas de estos productos del 8% el año pasado, por el 3,7% del conjunto del sector. También destaca cómo las ventas en los súper se ven impulsadas con “lineales de maquillajes, cremas o fragancias más desarrollados, incluso con personal de asesoramiento”.

En el conjunto del sector la categoría que más creció fue la de tratamiento facial, con unos ingresos de 940 millones, un 6,4% más. Esta supone el 26% de todo el sector. Uno de los factores que juegan a favor es la “proliferación de las redes sociales y selfis”, según Nielsen.

La categoría principal, la del perfume, tuvo unas ventas de 1.365 millones, un 2,6% más. Esta representa el 38% de toda la industria de la belleza en España.

El mayor crecimiento anual desde 2016

El crecimiento del 3,7% que experimentaron los ingresos del sector de la cosmética y perfumería en 2019 fue el mayor desde 2016. Entonces el incremento fue del 4%, para bajar al 2,7% en 2017, y escalar al 3,5% en 2018, según Nielsen. España es el quinto país europeo en consumo en este sector, siendo Europa el mayor mercado del mundo.

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