Gestión de aeródromos

Indra crea una torre remota de control aéreo basada en inteligencia artificial

Permite gestionar procesos críticos sin intervención humana. La solución logra ahorros de costes de hasta el 50%, según la firma

Modelo de torre remota utilizada por Indra en un proyecto reciente en Noruega.
Modelo de torre remota utilizada por Indra en un proyecto reciente en Noruega.

A pocos días de que se celebre en Madrid el congreso World ATM de la industria aeroespacial organizado por la Asociación de Control del Tráfico Aéreo (ATCA) y la Organización Civil de Navegación Aérea (CANSO), Indra desvela que ha desarrollado una torre remota digital de control aéreo basada en inteligencia artificial. “Es la primera del mundo que incorpora funciones basadas en esta tecnología para ejecutar procesos críticos de control aéreo sin necesidad de intervención humana ”, señala la compañía.

La firma española remarca que, gracias a la inteligencia artificial, esta solución ofrece unos niveles de seguridad y de eficiencia “sin precedentes” en el aterrizaje y despegue. En concreto, el sistema emplea arquitecturas avanzadas de deep leaning (aprendizaje profundo) entrenadas para llevar a cabo múltiples procesos operativos mediante visión artificial autónoma.

“Es capaz de detectar cualquier anomalía en la configuración de la aeronave para comunicarla al operador. Si por ejemplo, el tren de aterrizaje de un avión no se despliega o si sus flaps no se abren correctamente antes de despegar, el controlador es alertado de forma inmediata”, detalla la tecnológica.

Esta explica que el sistema también identifica y vigila las zonas de mayor interés para alertar de la presencia de vehículos no autorizados, personas, animales e incluso drones que puedan suponer un riesgo para la seguridad. La firma añade que la nueva torre digital se ha complementado con su sistema antidron ARMS para poder neutralizar de forma selectiva cualquier vehículo aéreo no tripulado.

La propuesta promete ahorros de hasta el 50% en la construcción y explotación de la torre. “Ello es posible porque elimina los costes ligados a la construcción de la torre física, al tiempo que incrementa la eficiencia en la explotación operativa, ya que permite gestionar múltiples aeródromos desde una único centro operativo”.

Indra defiende lo que considera una ventaja de su nueva solución sobre los actuales sistemas de torre remota, centrados, dice, en replicar la experiencia de la torre física. “Nos adentramos en un nuevo paradigma operativo, pues aquí la inteligencia artificial trabaja mano a mano con las personas”, señalan los responsables de la multinacional, que recuerdan que la solución surge como resultado de su trabajo de I+D dentro de programas europeos como Sesar y de la experiencia adquirida en un proyecto realizado el pasado 19 de octubre, junto con el proveedor de servicios de navegación noruego Avinor y la empresa Kongsberg, y que supuso un hito.

“Se trata del primer aterrizaje del mundo gestionado en remoto. Un avión de pasajeros aterrizó en el aeropuerto de la isla de Rost tras pedir permiso a la torre de control de Bodo, situada en Noruega a cientos de kilómetros de distancia. Los controladores supervisaron la maniobra de aproximación y le dieron en remoto las indicaciones para tomar tierra de forma segura. Está previsto que la torre de Bodo vaya asumiendo progresivamente el control de hasta 15 aeropuertos en los próximos meses”.

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