Energía

La banca de inversión prepara una oleada de refinanciaciones en renovables

Las entidades quieren aprovechar el decreto del Gobierno para elevar el precio de futuras ventas

La banca de inversión prepara una oleada de refinanciaciones en renovables

No es ningún secreto. La energía renovable es probablemente el activo de moda en la inversión en España. Y más allá de continuar con la tracción de ventas, que ha poblado el mercado de operaciones en los últimos meses, la banca de inversión ha dado un golpe de timón para 2020. Y es apostar por refinanciar primero la deuda de compañías y plantas para después acometer su desinversión.

Tal y como indican fuentes del sector a CincoDías, el detonante de esta oleada de refinanciaciones fue el real decreto que aprobó el Gobierno, aún en funciones, el pasado 22 de noviembre. En ese texto, que fue después convalidado por la Diputación Permanente del Congreso, el Ejecutivo blindaba durante los próximos 12 años una rentabilidad del 7,398% para las plantas anteriores a 2013 y de un 7,09% para las posteriores.

Es cierto que la mayor parte de los inversores ya descontaban una decisión de esas características. No obstante, la inestabilidad política y las dos elecciones generales celebradas en 2019 hacían temer que un Gobierno de la derecha podría empañar sus planes. Muchos ya tienen experiencia. En 2013 el Gobierno de Rajoy rebajó la rentabilidad de las planes frente a los planes del anterior Ejecutivo socialista. Algo que ha provocado una avalancha de arbitrajes ante las Cortes internacionales y que los inversores incluyesen cláusulas de earn-outs (que ajustan el precio de un activo de acuerdo a una serie de eventos externos) en los contratos para cerrar operaciones en el sector.

Los dueños de los activos renovables –fundamentalmente fondos de infraestructuras extranjeros– buscan acomodar la estructura de deuda a los planes del Gobierno, rebajando el riesgo. Y además reducir el endeudamiento y rebajar los costes para después lanzar la venta de estos proyectos a un precio mayor.

Operaciones en marcha

El primero en optar por esta estrategia ha sido T-Solar. La antigua filial de renovables de Isolux Corsan –ahora en manos del fondo I-Squared– refinanció en los primeros compases del año 567,8 millones de los 1.000 millones de pasivo con los que cuenta la compañía. Lo hizo a través de la emisión de un bono senior garantizado de clase A1 de 34 millones de euros, de un bono senior garantizado de clase A2 de 234,1 millones de euros, ambos con vencimiento en junio 2038, y un préstamo bancario de 299,7 millones de euros a 10 años. Una vez culminada esta refinanciación, Goldman Sachs ha dado el pistoletazo de salida a la venta de estos activos, con Macquarie, Orix y First State como posibles compradores.

Otra compañía del sector en proceso de refinanciación es Saeta Yield. Brookfield se hizo con la compañía, que ACS colocó en Bolsa en 2015, al lanzar una opa en 2017. Y este otoño arrancó la refinanciación de unos 400 millones, para lo que ha contratado a un ejército de bancos de inversión. BBVA, Sabadell, CaixaBank, BNP y Natixis lideran la operación.

Las fuentes consultadas señalan como posible protagonista de una operación es Q-Energy, el brazo inversor en este sector de la gestora de fondos de capital riesgo Qualitas Equity. Ya en 2016 refinanció parte de su pasivo en un bono proyecto de 500 millones. Una hoja de ruta que ahora puede repetir, toda vez que el fondo de pensiones de Canadá (CPPIB) ya ha mostrado interés en adquirir todo el paquete de activos.

Fotowatio y Ellawan son otras dos compañías donde la banca de inversión propone a sus accionistas –el grupo árabe Abdul Latif y la familia Riberas, respectivamente– una refinanciación para desatascar el proceso de venta. JP Morgan coordina el primer proceso desde primavera, donde ha emergido como comprador el grupo chino Three Gorges, y Lazard hace lo propio con el segundo. Cox Energy espera también su oportunidad para salir a Bolsa.

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