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CaixaBank recorta un 14% el beneficio de 2019 por los costes del ajuste laboral

Reduce el dividendo un 11,7% hasta 0,15 euros por acción, aunque mantiene el pay out en el 52%

 El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar

CaixaBank da por cerrado 2019 con un beneficio de 1.705 millones de euros, lo que supone un 14,1% menos que el año anterior impactada, precisamente, por el acuerdo laboral que recibió 2.971 solicitudes entre prejubilaciones y bajas incentivadas y supuso un gasto de 978 millones de euros. Aun así, el beneficio ha estado por encima de los 1.660 millones previstos por los analistas de Bloomberg. Sin el efecto del ERE, la entidad señala que habría ganado 2.390 millones, lo que supondría un 20,4% más. Las acciones, aunque han llegado a subir más de un 4% en Bolsa, han cerrado con ligera alza del 0,15%. 

CAIXABANK 1,74 -4,03%

En un hecho relevante remitido a la CNMV posteriormente a la publicación de sus resultados anuales, la entidad informó de que propondrá a la junta general de accionistas (que se convocará durante el mes de febrero) la distribución de un dividendo en efectivo de 0,15 euros brutos por acción, con cargo a los resultados de 2019. Supone un pay out del 52,6%, por encima del 51% del año anterior aunque la remuneración por acción sufre un recorte del 11% respecto a los 0,17 euros que abonó con cargo a 2018 debido a que el beneficio este ejercicio es menor.

Para el ejercicio 2018, el pago se hizo en dos partes (de 0,1 y de 0,07 euros). La entidad ya anunció que remuneración correspondiente al ejercicio 2019 sería " un único dividendo en efectivo, con periodicidad anual (abril)".  El plan estratégico de la entidad contempla el obejtivo de distribuir al accionista más del 50% del beneficio neto. 

El año 2019 ha sido atípico para la entidad presidida por Jordi Gual. La evolución del negocio puramente bancario a lo largo de los cuatro trimestres no ha sido mala teniendo en cuenta el entorno de tipos negativos que está lastrando el negocio de toda la banca. Sin embargo, debido a efectos extraordinarios (reducción de ingresos en las participadas y los citados costes del ERE) el resultado comparado con el año anterior y los trimestres de 2018 se ha visto perjudicado. 

De hecho, en lo que se refiere al negocio core del grupo (margen de intereses, comisiones y seguros), se elevó en 2019 un 1,2% hasta los 8.136 millones de euros. En concreto, el margen de intereses aumento un 0,9% hasta los 4.951 millones, debido principalmente a los mayores ingresos de crédito por el incremento del volumen de negocio, al ahorro en la financiación minorista e institucional y a la mayor aportación del negocio asegurador. Por su parte, los ingresos por comisiones aumentaron un 0,6% en comparación con 2018, hasta los 2.598 millones y los ingresos por seguros ascendieron a 767 millones, un 5,5% más. 

Solo en el cuarto trimestre, el beneficio atribuido se sitúa en 439 millones, el doble que en el mismo periodo del año anterior, debido a apuntes extraordinarios negativos de aquel trimestre. 

El margen bruto, no obstante, se redujo un 1,8%, hasta los 8.605 millones debido a los menores ingresos por participadas debido a la salida del accionariado de Repsol y el cambio en la clasificación contable de la participación del banco en BFA. La entidad indica que sin tener en cuenta la aportación de Repsol y BFA en los dos últimos ejercicios el margen bruto crecería un 3%. 

Los recursos de clientes en el ejercicio crecen hasta 384.286 millones y el crédito a la clientela bruto se sitúa en 227.406 millones (+1,2% en el año). A finales de 2019 CaixaBank ha logrado la ratio de morosidad más baja de su historia al disminuir hasta el 3,6% (-108 puntos básicos). Del mismo modo los saldos dudosos se redujeron en 2.401 millones. Además, la ratio de cobertura es del 55% y el coste del riesgo se sitúa en el 0,15%. 

En cuanto a la rentabilidad y eficiencia, el ROE cayó hasta el 6,4% (a cierre de 2018 se situaba en el 7,8%) y el ROTE, la magnitud que toma como referencia CaixaBank, descendió hasta el 7,7% (frente al 9,5% al final de 2018). Sin embargo, la entidad detalló que descontando el efecto extraordinario del acuerdo laboral, el ROTE se elevaría al 10,8%, por encima del objetivo del plan estratégico de situarse en el entorno del 10%. 

Por su parte, el nivel de capital CET1 alcanza el 12%, por lo que se sitúa en los niveles fijados en el plan estratégico hasta 2021 de la entidad. Igualmente, la ratio MREL, conocido popularmente como el colchón anticrisis europeo, alcanza el 21,9% de los activos ponderados por riesgo (el banco debe cumplir con el 22,5% a partir de enero de 2021) por lo que se encuentra cerca del objetivo. Además, CaixaBank explica que va a construir un punto porcentual adicional hasta final de 2021 para hacer frente a futuros cambios regulatorios. 

Por otro lado, en línea con uno de los pilares en el plan estratégico, CaixaBank ha acelerado en la transformación de su red de oficinas y prevé tener más de 600 oficinas Store (su modelo de oficina urbana, más eficiente y productiva) en junio de este año. Según los cálculos del banco una oficina Store incrementa las ventas un 7% respecto a una sucursal tradicional y la productividad por empleado se eleva un 21%.

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